LAGOA SC
Localización: Vilaúxe (Chantada, Lugo)
Propietario: Pablo López Fernández
Vacas en ordeño: 80
Media de producción: 23 litros/vaca/día
Porcentaje de grasa: 6,30 %
Porcentaje de proteína: 4,40 %
Recuento celular: <120.000 céls./ml
Pablo López Fernández se incorporó a Lagoa SC en 2008, siguiendo una actividad por la que siempre había sentido una especial atracción. Por aquel entonces, en la granja se ordeñaban alrededor de treinta vacas frisonas en una sala en espina de pescado de ocho puntos. Con los años fueron creciendo y, de forma paralela, tomando decisiones que terminarían por transformar tanto el rebaño como su forma de trabajar.
Uno de esos cambios comenzó a gestarse tras su entrada en Entrepinares en 2014. “Al poco tiempo ya nos hablaban de la raza jersey y, por innovar, en 2019 metimos siete terneras. Las criamos y fuimos comparando sus resultados con los de las frisonas a partir de los datos de control lechero”, recuerda.
La experiencia acabó por convencerlos. “Nos decantamos por ellas porque son una raza más rústica, con menos problemas, más longeva y con unos costes bastante más bajos”, explica Pablo. En la actualidad, ordeñan unas ochenta jersey y su objetivo inmediato es estabilizarse entre 80 y 85 animales en producción.
En este modelo, el dato clave no está solo en los litros. La media actual ronda los 23 litros por vaca y día, pero con un 6,30 % de grasa y un 4,40 % de proteína, unas cifras especialmente interesantes teniendo en cuenta el destino quesero de la leche. “Lo rentable de estas vacas son los sólidos”, subraya el ganadero.
A ello se suma un consumo contenido. En Lagoa SC sitúan la ingesta media en unos 19,5 kg de materia seca por vaca y día, otro de los factores que Pablo valora al comparar la jersey con la holstein.
Un robot adaptado a las particularidades de la jersey
La siguiente gran transformación llegó con el abandono de la sala convencional y la instalación de un robot DeLaval VMS™ V300, que a finales de noviembre cumplirá dos años trabajando en la granja.
“La decisión de pasar al robot fue principalmente por la mano de obra, porque no hay, y también un poco por innovar”, explica Pablo. Antes de elegir analizaron diferentes alternativas, pero dos aspectos terminaron decantando la balanza: “Nos decidimos por DeLaval por la forma de colocar pezón a pezón y porque el servicio técnico es muy bueno”.
La adaptación inicial exigió esfuerzo. “El primer mes fue duro, no nos vamos a engañar. Una vaca que pasa de una sala a un robot tiene que aprenderlo todo. A partir del segundo mes ya fue todo rodado y ahora es espectacular”, resume.
Las características de la jersey también condicionan el ordeño. Son animales de menor tamaño que las frisonas y, según explica Pablo, presentan unas ubres algo más profundas, aunque con cuartos bien separados y pezones aplomados. “Apenas tenemos ordeños incompletos”, señala.
David González Ledo, técnico de mantenimiento y reparaciones de Tecnolaval y asesor del programa de gestión DeLaval DelPro™, destaca la capacidad de adaptación del DeLaval VMS™ V300 a estos animales. La cabina puede ajustarse a su menor tamaño mediante el comedero y la placa trasera, mientras que la colocación individual de las copas, cuarto por cuarto, facilita el ordeño de este tipo de ubre. Esta granja es un claro ejemplo de la elevada capacidad de adaptación del DeLaval VMS™ V300 a rebaños con una gran variabilidad morfológica. A pesar de las importantes diferencias de tamaño corporal y conformación de la ubre entre las razas holstein y jersey, el sistema ha demostrado un rendimiento excelente. Se comenzó ordeñando 30 vacas holstein y 40 jersey, mientras que en la actualidad el rebaño está compuesto por 2 holstein y 79 jersey en producción, lo que evidencia la versatilidad y robustez de este robot ante cambios significativos en la estructura del rebaño.
Además, la menor producción individual de las jersey permite trabajar con un número elevado de animales en una sola unidad. “Sabíamos que el robot podía hacer entre 200 y 220 ordeños diarios y que a estas vacas les hacía falta menos frecuencia de ordeño”, explica Pablo. Hoy en día, considera suficiente situarse en unas 2,3-2,4 visitas por vaca y día, lo que hace posible manejar en torno a 80-85 animales con una unidad del DeLaval VMS™ V300.
Flexibilidad y un rebaño con menos estrés
Para Pablo, uno de los principales cambios desde la robotización se mide en horas. “Antes llegabas aquí a las seis y media de la mañana y no sabías a qué hora salías. Ahora puedes venir a las ocho y media o a las nueve y el ordeño está hecho. Por la noche igual: antes terminabas a las diez y ahora es raro que acabemos más tarde de las ocho”, compara.
Esa flexibilidad se suma a los cambios que percibe en el propio rebaño. “Las vacas adultas tienen menos estrés y están durando más partos. Las primeras que incorporamos están en su sexto parto sin ningún percance”, explica.
Su objetivo es conseguir con el tiempo una media próxima a los cinco partos. Por ahora, cerca del 70 % del rebaño está formado por animales de primer y segundo parto, ya que buena parte de las terneras se adquirieron en 2022.
El crecimiento tampoco termina aquí. A corto plazo quieren consolidar el actual número de vacas en ordeño y, a posteriori, ampliar. “La idea es, en un máximo de cuatro o cinco años, hacer una nave gemela y poner otra cabina”, adelanta Pablo.
Más tecnología para el manejo diario
Alrededor del DeLaval VMS™ V300, Lagoa SC ha incorporado otras soluciones de esta marca para automatizar tareas y mejorar el control y el confort del rebaño. Entre ellas se encuentran DeLaval Plus Análisis de Comportamiento, DelPro™ Companion, el robot de alimentación DeLaval OptiDuo™, camas M40R, comedero, cepillo rotativo, ventiladores, sistema cow cooling y una puerta selectora.
Una de las incorporaciones más recientes es el BioSensor DeLaval Plus Análisis de Comportamiento, que utiliza crotales para registrar la actividad, la rumia y el tiempo de ingesta de cada animal. “No nos detecta solo el celo. Nos marca una vaca por su alta actividad, por la reducción de ingesta y por la bajada de rumia. Por eso hablamos de monitorización y no de un sistema de detección de celos común”, explica David González.
La información se integra en la gestión diaria de la granja. “Cuando llego por la mañana, miro si hay alguna vaca en celo, alguna enferma o alguna incidencia de mamitis”, señala Pablo. A través de DelPro™ Companion puede consultar también estos datos desde el móvil.
El DeLaval OptiDuo™ resuelve otra necesidad práctica. El carro les distribuye la comida por la mañana y antes tenían que arrimarla con el tractor para evitar que faltase durante la noche. Ahora, DeLaval OptiDuo™ realiza cinco pasadas programadas desde las seis de la tarde. David añade que, junto con el comedero de PVC, ayuda a mantener el alimento accesible y fresco.
El equipamiento se completa con las camas M40R, el cepillo, los ventiladores y el cow cooling. Estos últimos son especialmente importantes en verano: “Si no fuera por los ventiladores y el riego, tendríamos pérdidas de dos o tres litros por animal”, apunta Pablo.
También cuentan con una puerta selectora, que dirige hacia las camas a las jersey sin permiso de ordeño y deja acceder a la zona de espera a las que sí lo tienen.