Fui al baúl a buscar las camisetas y polos del año pasado y encontré esta camiseta que me regalaron los amigos de Vaca Pinta, nuestros vecinos gallegos, lo cual me ha hecho recordar tres cuestiones sobre las que he estado reflexionando estos días en la soledad del trabajo en el tractor:
- A veces andamos con rivalidades entre el norte y el sur, entre el continente y las islas, entre Portugal y España, pero somos más parecidos de lo que pensamos; hay gente buena en todas partes y nos beneficia enormemente estrechar lazos, comunicarnos y trabajar juntos.
- Los agricultores tienen que vestirse con camisetas y les gusta “sudar la camiseta” —¡qué casualidad! Estoy escribiendo esto con un polo de una marca de semillas de maíz—. ¿Me estáis escuchando, proveedores de los agricultores? ¿Y la gente de las queserías y de las grandes empresas de lácteos, de las bodegas cooperativas, etcétera, etcétera? Los agricultores se sentirán orgullosos de vestir vuestra/nuestra camiseta y haceros publicidad gratis.
- Ya de paso, al personal de las queserías, de los yogures, de todas las agroindustrias que transforman los productos agrícolas del prado al plato y se quejan de la falta de espacio en los estantes de la distribución y de los costes de hacer publicidad: cuando tengan un producto nuevo, un quesito nuevo, un yogur nuevo, el nuevo producto con la proteína de moda, el nuevo zumo, patatas fritas, la nueva pulpa de tomate… regalen una muestra a cada uno de los agricultores que son sus proveedores… Y si van a empezar ahora, ofrezcan lo que ya tienen en stock y que muy probablemente quienes os abastecen no conocen. Será una forma de agradecer el trabajo que está detrás de vosotros y también una forma de mostrar el trabajo que hacéis para poner en valor el producto de origen a través de la innovación y la transformación, algo que, a menudo, es desconocido por quienes están detrás, gente que puede convertirse en orgullosos influencers al ponerse la camiseta y decirles a sus amigos, vecinos y conocidos: “¡Yo ya lo he probado, podéis confiar!”.
P. D. La golondrina está ahí atrás en vuelo picado cazando las moscas que levanté al escardar el maíz y recordándome que aún no he registrado los nidos de golondrinas de mi establo como me pidieron.