Puente SC pasa da sala ao robot na súa aposta por afianzar a remuda

María Dolores Cano y Emiliano Álvarez, propietarios de la ganadería Puente SC, tomaron hace cinco años una decisión que trascendía la mera renovación de su sistema de ordeño. Con la instalación de un DeLaval VMS™ V300 de DeLaval, la familia no solo buscaba ganar comodidad y eficiencia en el trabajo diario, sino también preparar la explotación para una nueva etapa: la de su hijo Iker, que, aunque todavía estudia bachillerato, tiene claro que quiere seguir vinculado a la ganadería familiar y formarse para afrontar ese relevo con más herramientas. Más en Vaca Pinta 60.

PUENTE SC

Localización: Cueva (Salas, Asturias)

Propietarios: María Dolores Cano Cano y Emiliano Álvarez Alonso

Vacas en ordeño: 56

Media de producción: 39 kilos/vaca/día

Porcentaje de grasa: 4,10 %

Porcentaje de proteína: 3,45 %

Recuento celular: 180.000 céls./ml

Iker Álvarez Cano, que hoy tiene 17 años, estudia bachillerato y ya se ve continuando con la ganadería familiar. “Mis padres invirtieron porque yo tenía pensado seguir con las vacas; si yo no supiese si quería continuar, quizás no se habrían animado”, resume el joven.

La historia de Iker con las vacas empezó de niño. Sus padres lo llevaban a la cuadra y, con el tiempo, lo que era un pasatiempo se convirtió en vocación. “Me gusta tratar con ellas. Estoy muy a gusto y me lo paso bien aquí”, asegura. Aunque tiene claro que quiere continuar, también pretende seguir formándose: tras el bachillerato valora cursar una FP de silvicultura o de electromecánica, una preparación que considera útil para la granja y también una garantía personal de futuro.

Antes del cambio, Puente SC ordeñaba en una sala 2x5. Aquella rutina concentraba buena parte de la jornada en dos momentos fijos, primera y última hora del día, e implicaba un notable trabajo físico ligado a mover animales, limpiar ubres y colocar pezoneras. El DeLaval VMS™ V300 transformó esa organización. “Íbamos dos horas por la mañana y por la noche y la jornada estaba muy sujeta a ‘catar’ en la sala. De esta manera tienes más libertad”, señala Iker, que recuerda además el alivio que supuso para su madre, especialmente por la carga física del ordeño en sala.

La elección de DeLaval no fue casual. La familia ya tenía relación previa con la marca y con el equipo de Hermanos Fernández, distribuidores de esta casa en la zona, y también valoró el sistema de tráfico guiado, pensado para animar a las vacas a pasar por el robot. 

Robotización con DeLaval VMS™ V300

Isabel González, responsable de instalaciones de Hermanos Fernández y asesora experta en DelPro, cuenta que la nave se adaptó pensando tanto en los animales como en el trabajo diario. El robot se instaló en el lado del establo que ofrecía mejores condiciones para el flujo de animales y para el acceso de las personas. “Tenían la sala en el otro extremo, así que decidimos poner el robot en esta zona porque, a nivel organizativo, era lo mejor para las vacas y también para ellos”, explica Isabel. La instalación incluye tráfico guiado con puerta inteligente y dos antirretorno, una pasarela aérea para acceder a una zona limpia de trabajo y un área de separación detrás del robot, con tres cubículos para enfermería, tratamientos o manejo puntual.

El foso del robot permite trabajar con comodidad, revisar el equipo y atender animales en una posición más segura. Isabel destaca también las particularidades del DeLaval VMS™ V300 instalado: “Tiene cinco pezoneras y cuatro medidores independientes, de forma que medimos la salud de la ubre por cuartos en vez de valorar la ubre entera”. Esta lectura por cuarto facilita un control más preciso del ordeño y de la calidad de la leche.

El equipo cuenta además con el OCC, Online Cell Counter, integrado con DeLaval DelPro™. González lo define como “un microlaboratorio” capaz de hacer un recuento real de células somáticas mediante reactivos que tiñen el ADN nuclear. Esa información se envía al programa de gestión para detectar posibles mamitis subclínicas y decidir tratamientos.

Datos para decidir mejor con DeLaval DelPro™

El salto informático fue grande, pero encajó especialmente bien con Iker. “Usamos DeLaval DelPro™, que es una aplicación que te muestra todos los datos de la ganadería, y que está conectada al robot y al ordenador”, describe. Antes, registraban en papel lo imprescindible; ahora, en su rutina revisa vacas retrasadas, producción individual, frecuencia de ordeño, consumo de concentrado, actividad y avisos relacionados con células. Esa información le permite priorizar qué animales conviene acercar, comprobar cambios tras modificar la alimentación o detectar celos.

Isabel subraya que la juventud de Iker ha sido una ventaja para sacar partido al sistema. “La robotización ya no es el futuro, es el presente y, en este caso, se apoya mucho en el hijo de la familia”, afirma. En su opinión, en Puente SC la decisión tuvo un componente especial: se tomó porque había relevo. “Iker es un ejemplo de lo que será el sector en unos años. Todo lo robotizado resulta atractivo para la gente joven y les cambia la vida a ellos y también a los animales”, apunta.

El acompañamiento técnico es una de las piezas que más valora la familia del proceso de cambio. Iker subraya del equipo de soporte su disponibilidad para guiarles cuando surge una duda. “Llamas y vienen al momento; y si se puede arreglar a distancia, nos ayudan también. En ese sentido no se puede pedir más”, reconoce. La asistencia remota y las visitas de revisión les dan seguridad para trabajar con una tecnología que exige datos, seguimiento y mantenimiento. 

Comida fresca para mantener actividad con DeLaval OptiDuo™

Un año después de que adquiriesen el DeLaval VMS™ V300 llegó el robot DeLaval OptiDuo™. La idea era mantener alimento disponible durante más horas, especialmente por la noche, cuando la familia no está en la nave. “Queríamos que las vacas tuvieran comida siempre arrimada”, explica Iker.

Isabel completa la explicación técnica: “El DeLaval OptiDuo™ tiene un doble sinfín patentado por DeLaval; no solo arrima la comida, sino que la refresca y la mezcla”. Al levantar y airear la ración, evita que las vacas seleccionen solo lo más apetecible y ayuda a mantener una mezcla más homogénea. En días de calor, añade, también contribuye a que el alimento no quede apelmazado contra el muro, reduciendo fermentaciones indeseadas.