El problema de las resistencias antimicrobianas en el ganado no solo afecta a los animales, sino también a sus propietarios y, por supuesto, a los consumidores. Aunque el del vacuno lechero ha sido hasta el momento uno de los sectores menos afectados por este tema, no significa que esté exento de tener que corregir una serie de malas prácticas. Veamos cuáles y por qué en esta nueva entrega de Con Lupa publicada en Vaca Pinta 10.