La imposibilidad de celebrar este año el Concurso Nacional de la Raza Frisona, debido a las limitaciones establecidas por la Dermatosis Nodular Contagiosa, llevó a Conafe y Ascol a plantear una programación alternativa coincidiendo con las fechas en las que estaba previsto desarrollar el certamen en la 40.ª Feria del Campo y de las Industrias Agrícolas, Ganaderas, Forestales y Pesqueras. El resultado fueron dos jornadas técnicas, “Sembrando futuro ganadero” y “Claves para una ganadería más eficiente”, que reunieron en Gijón a técnicos, representantes de distintas entidades y ganaderos para abordar algunos de los principales retos que afronta el sector.
Durante las dos sesiones se trataron cuestiones como el relevo generacional, la digitalización, la identificación electrónica, la genómica, la alimentación, la robotización, la monitorización o la inteligencia artificial, con una amplia presencia de jóvenes entre el público. El equipo de Vaca Pinta participó en la conducción de las jornadas y moderó dos de las mesas redondas incluidas en el programa.
La directora general de Ganadería y Sanidad Animal del Principado de Asturias, Rocío Huerta, abrió la primera jornada con una breve intervención en la que se refirió, entre otras cuestiones, a la importancia de la bioseguridad ante los nuevos retos sanitarios, al relevo generacional y a la necesidad de analizar con rigor la viabilidad de los proyectos antes de acometer una incorporación o una inversión. Las ayudas, apuntó, son un apoyo, pero no pueden sustituir a una buena planificación empresarial.
A continuación, Alfredo Zavala, responsable de Tecnología de MSD Animal Health en Asturias y Cantabria, abordó las posibilidades que ofrece la identificación electrónica. Frente a la consideración del crotal como una obligación, lo presentó como una herramienta que permite disponer de información fiable, reducir errores, agilizar tareas y mejorar la trazabilidad.
A través de lectores y aplicaciones, explicó, se pueden generar listados de animales, registrar vacunaciones, tratamientos, diagnósticos de gestación o inseminaciones y establecer alertas para localizar con rapidez a los animales sobre los que es necesario actuar. Su principal mensaje fue que el valor de estas herramientas no está solo en recoger información, sino en utilizarla para tomar decisiones.
Cooperación, tecnología y relevo
La mesa redonda “El papel de las cooperativas agroalimentarias en el futuro del sector”, moderada por María Melle, periodista de Vaca Pinta, reunió a Rubén Hidalgo, director de Inversión e Impacto de Central Lechera Asturiana; Rubén López, responsable de Innovación y Sanidad Animal de Campoastur y del programa Campoastur Next, y Eva Pando, directora de la Fundación Caja Rural de Asturias.
Los tres participantes coincidieron en señalar que el relevo generacional no depende solo de la rentabilidad de las explotaciones, sino también de factores como la formación, la innovación, el acceso a nuevas tecnologías y unas condiciones de trabajo que hagan atractiva la actividad para los jóvenes.
Hidalgo repasó algunas de las líneas de innovación desarrolladas desde Central Lechera Asturiana en ámbitos como el bienestar animal, la salud del suelo, la descarbonización o el relevo. También defendió la importancia de establecer alianzas entre entidades y empresas tecnológicas para facilitar la llegada de nuevas soluciones al sector.
Pando incidió en que el mantenimiento del territorio está ligado a la existencia de actividad económica y de personas que quieran seguir viviendo en él. En este contexto, se refirió a Paraíso Natural Impact, una iniciativa impulsada junto con Central Lechera Asturiana para invertir en empresas innovadoras capaces de generar actividad y acercar tecnología al medio rural.
Por su parte, Rubén López explicó la experiencia de Campoastur Next, un programa de formación y actividades dirigido a jóvenes vinculados con la ganadería. La iniciativa se diseñó a partir de sus propias demandas, entre las que aparecieron cuestiones relacionadas con la formación empresarial, la tecnificación y la posibilidad de disponer de más tiempo libre.
La conciliación tuvo un peso destacado en el debate. Los participantes defendieron que la introducción de tecnología no debe plantearse solo desde el punto de vista productivo, sino también como una vía para organizar el trabajo y mejorar la calidad de vida de quienes trabajan en las ganaderías.
Experiencias de jóvenes ganaderos
El relevo tuvo continuidad en una segunda mesa, moderada por Mónica Fernández, directora de Sector Primario y Agroalimentación de Caja Rural de Asturias, en la que participaron jóvenes con trayectorias y puntos de partida muy diferentes.
Plácido Mayo, de Casa Patrón, explicó la transformación de una granja familiar que pasó de ordeñar alrededor de cien vacas en sala a trabajar con cuatro robots y unas 210 vacas en producción. La falta de mano de obra fue uno de los motivos que impulsaron esa modernización.
Julián Rodríguez, de Ganadería Flora, señaló que siempre tuvo claro que quería continuar en el sector y destacó la utilidad de visitar otras explotaciones, conocer distintos sistemas y extraer de ellos ideas que después puedan adaptarse a cada realidad.
Arturo Álvarez, de Ganadería Rato, aportó una experiencia diferente. Criado en Gijón, acabó incorporándose a la granja de la familia de su mujer. A la hora de hablar de inversiones, defendió la necesidad de avanzar con prudencia, hacer números y evitar comprometer el futuro de la explotación con proyectos que no tengan una base sólida.
También participaron jóvenes sin un negocio familiar de partida que, después de trabajar en servicios de sustitución, están valorando la posibilidad de acceder a una ganadería propia. Sus casos permitieron introducir cuestiones como el acceso a granjas, la formación, la inversión inicial o la importancia de contar con acompañamiento técnico y financiero.
La jornada se completó con una intervención de Pablo Piñeiro, responsable de MSD Animal Health en Asturias y Cantabria, centrada en las posibilidades de la inteligencia artificial. Mostró distintas aplicaciones ya disponibles para consultar y organizar información, interpretar documentos o apoyar tareas de gestión, y defendió que su uso irá ganando presencia también en las ganaderías. Piñeiro volvió a intervenir sobre esta materia durante la segunda jornada.
Además, en la clausura de la primera sesión, José Emilio García, presidente de Ascol, dirigió un mensaje especialmente centrado en los jóvenes presentes. Recordó que él y su mujer comenzaron con cinco vacas en 1985 y repasó algunas de las dificultades que encontraron entonces, desde las inversiones y los créditos hasta unas condiciones de trabajo muy distintas a las actuales. García destacó que quienes se incorporan hoy disponen de más tecnología, mecanización, asesoramiento y una amplia red de cooperativas y entidades de apoyo, y los animó a aprovechar esos recursos y a mantener la ilusión por el sector. “Si os gusta la ganadería, apostad por ella, que tiene futuro”, concluyó.
Morfología, genómica y alimentación
El programa del sábado se centró en cuestiones vinculadas con la eficiencia de las explotaciones. Santiago Mato, jefe del Departamento de Morfología de Conafe, analizó la relación entre conformación, producción y longevidad a partir de datos de cerca de 900.000 vacas.
Los resultados mostraron diferencias relevantes en producción vitalicia entre los distintos grupos de calificación. Mato recordó que la morfología no determina por sí sola la calidad de una vaca, en la que intervienen también factores como la producción, la fertilidad o la salud, pero defendió su papel para conseguir animales funcionales, longevos y eficientes.
Sofía Alday, directora gerente de Conafe, abordó después la importancia que ha adquirido la genómica dentro del programa de cría de la raza frisona. Esta herramienta permite disponer de información a edades muy tempranas y adelantar decisiones sobre selección, descartes y apareamientos.
Alday insistió, no obstante, en que el genotipado no sustituye al control lechero, a la calificación morfológica ni al resto de datos recogidos en las granjas. Toda esa información, explicó, se complementa y permite trabajar con mayor precisión. El objetivo no debe centrarse en maximizar caracteres aislados, sino en buscar un equilibrio entre producción, salud, fertilidad, longevidad y eficiencia.
Tras esto, Carlos Martín, del servicio técnico de Rumiantes de Cargill, trasladó el análisis a la alimentación y a la cuenta de resultados. Partió de una idea básica: la ganadería debe gestionarse como una empresa y, para ello, es imprescindible conocer los costes, establecer objetivos y analizar los resultados.
En su intervención repasó cuestiones como la calidad y conservación de los forrajes, la ingestión, el confort, la recría, la salud o la necesidad de mantener protocolos estables de trabajo. También insistió en que el resultado de una ración no debe medirse solo por la producción a corto plazo, sino teniendo en cuenta la salud y la longevidad de los animales.
A continuación, Luis Cardo, veterinario y asesor de ganaderías, se centró en la implantación de robots de ordeño. Subrayó que estos equipos no deben entenderse como una sala convencional en la que la vaca acude sola a ordeñarse, sino como un sistema que modifica el comportamiento del rebaño y obliga a adaptar instalaciones, tráfico, alimentación y manejo.
Por último, Marta Isabel Vicente, del servicio técnico de SenseHub de MSD Animal Health, cerró este bloque con una intervención dedicada a la monitorización desde las primeras etapas de la recría hasta la vida productiva. A medida que aumenta el tamaño de las explotaciones, señaló, resulta más difícil mantener la observación individual de cada animal.
En este contexto, los sistemas de monitorización permiten detectar cambios en comportamiento, salud, reproducción o respuesta al estrés por calor y ayudan a anticiparse a posibles problemas. Vicente insistió también en una de las ideas repetidas a lo largo de las dos jornadas: el reto no consiste en disponer de más datos, sino en que sean fiables y útiles para actuar.
Retos y oportunidades para la ganadería que viene
La última mesa redonda, “La ganadería que viene: retos y oportunidades”, estuvo moderada por Gemma Martínez, periodista de Vaca Pinta. En ella participaron Manuel Sandamil, ganadero y presidente de Conafe; Andrés Planillo, ganadero y presidente de la Asociación Frisona de Navarra; Ángel Revilla, responsable de la Unidad de Rumiantes y Tecnología de MSD Animal Health, y Luis Cardo.
Entre los principales retos aparecieron el relevo generacional, la disponibilidad de mano de obra, el coste de las materias primas, la producción de forrajes, la carga administrativa y la gestión de una cantidad cada vez mayor de información.
El debate volvió también sobre la influencia de la tecnología en la calidad de vida. Revilla defendió que la mejora de las condiciones de trabajo, junto con la rentabilidad y una mejor consideración social de la profesión, puede contribuir a que más jóvenes encuentren atractiva la actividad. Planillo apuntó que las nuevas generaciones parten además con mayor facilidad para trabajar con herramientas digitales y gestionar datos.
La evolución de los costes y de los mercados internacionales ocupó otra parte de la conversación. En este punto, Cardo defendió la necesidad de distinguir entre los factores sobre los que una explotación puede actuar y aquellos que quedan fuera de su alcance. Frente a cuestiones externas, señaló, las ganaderías todavía cuentan con margen para mejorar aspectos como la utilización de los datos, la producción de forrajes o la organización de sus procesos.
Los participantes coincidieron también en destacar el nivel técnico alcanzado por muchas granjas españolas y las posibilidades que abren herramientas como la genómica, la monitorización, la inteligencia artificial o la automatización. El reto, apuntaron, estará en integrar bien esas herramientas y convertirlas en mejoras reales de gestión y competitividad.
La programación finalizó con la entrega de reconocimientos de Conafe a distintas ganaderías por sus resultados en los índices ICO e IMET, calificación y producción vitalicia.
RECONOCIMIENTO |
GANADERÍA |
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MEJOR GANADERÍA POR ICO |
SAT AGOSTO DARRIBA |
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SEGUNDA MEJOR GANADERÍA POR ICO |
GB GANDERÍA SC |
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TERCERA MEJOR GANADERÍA POR ICO |
FINCA MOURISCADE |
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MEJOR GANADERÍA POR IMET LECHE |
SAT AGOSTO DARRIBA |
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MEJOR GANADERÍA POR IMET QUESO |
VALLS – GOL SCP |
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MEJOR GANADERÍA POR IMET PASTO |
CASA PAULINO |
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MEJOR GANADERÍA POR IMET ECO |
CASA ARAGUXO |
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MEJOR GANADERÍA CRIADORA POR CALIFICACIÓN |
MANTOÑO HOLSTEIN |
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SEGUNDA MEJOR GANADERÍA CRIADORA POR CALIFICACIÓN |
BADIOLA HOLSTEIN |
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TERCERA MEJOR GANADERÍA CRIADORA POR CALIFICACIÓN |
BAIXO HOLSTEIN SC |
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MEJOR GANADERÍA POR PRODUCCIÓN VITALICIA |
LA NAVE SC |
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SEGUNDA MEJOR GANADERÍA POR PRODUCCIÓN VITALICIA |
SAT ARENAS Nº 3919 |
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TERCERA MEJOR GANADERÍA POR PRODUCCIÓN VITALICIA |
SAT LLUISA |