JODI WALLACE, VETERINARIA EN ORMSTOWN VETERINARY HOSPITAL (QUEBEC, CANADÁ)

“Aunque una granja no haya alcanzado el ZeroZero, cada mejora que se consiga en la salud de los terneros es significativa”

“Aunque una granja no haya alcanzado el ZeroZero, cada mejora que se consiga en la salud de los terneros es significativa”
La canadiense Jodi Wallace centra buena parte de su trabajo en la salud de los terneros y la calidad de la leche. Veterinaria y, al mismo tiempo, ganadera de vacuno de leche de sexta generación, defiende un enfoque basado en la prevención, los protocolos, el análisis de datos y la atención a los detalles. En esta entrevista explica las claves de su concepto ZeroZero: avanzar hacia cero enfermedades, cero tratamientos y cero pérdidas. Más en Vaca Pinta 62.

¿En qué consiste el concepto “ZeroZero Calves” y qué cambio de mentalidad requiere?

ZeroZero consiste en manejar a los terneros con el objetivo de que haya cero enfermedades, lo que conduce a cero tratamientos y cero pérdidas. Se trata de hacer de los terneros una prioridad en la granja. Prestar atención a los detalles y ser constantes en su manejo ayudará a mejorar su salud.

¿Nos hemos acostumbrado como sector a aceptar enfermedades y mortalidad que en realidad son prevenibles?

La diarrea y la neumonía, por ejemplo, son enfermedades prevenibles. Creo que, como sector, podemos mejorar la salud de los terneros. Sabemos qué causa estas enfermedades y deberíamos hacer todo lo posible para prevenirlas. Quiero retar al sector a hacerlo mejor. No seas uno más de la media, sé mejor que la media. Incluso aunque una granja todavía no haya alcanzado el ZeroZero, cada mejora que se consiga en la salud de los terneros es significativa.


“Quiero retar al sector a hacerlo mejor. No seas uno más de la media, sé mejor que la media”

Los terneros sanos proceden de vacas sanas. ¿Qué aspectos del manejo de las secas y el preparto tienen mayor impacto?

Asegurarse de que las vacas secas estén libres de estrés es lo que tiene un mayor impacto sobre la salud del ternero. Esto se traduce en un área de maternidad limpia, seca y confortable que mantenga tranquilas a las vacas. Las secas necesitan espacio suficiente para tumbarse, sitio en el comedero, disponibilidad de agua y medidas para mitigar el estrés por calor. Estas prácticas ayudan a mantener la ingesta de materia seca y a reducir las enfermedades metabólicas posparto.

¿Seguimos pasando por alto el efecto del estrés por calor durante la gestación sobre la recría?

Gran parte de las investigaciones realizadas en el pasado sobre el estrés por calor se han centrado en las vacas secas y en las vacas en lactación. Creo que subestimamos sus efectos. Las investigaciones han demostrado ahora que el estrés por calor afecta al menos a tres generaciones: la vaca seca, su ternero en el útero y los ovarios de ese ternero. Se ha demostrado que los terneros nacidos de madres que han sufrido estrés por calor tienen más probabilidades de sufrir un fallo en la transferencia pasiva, una reducción de su vida productiva y una menor producción de leche a lo largo de su vida. Todo ello tiene importantes repercusiones económicas para una granja.

Más allá de las cuatro reglas del calostro, ¿qué errores observa con mayor frecuencia?

El calostro es fundamental para la salud y la supervivencia del ternero, pero las calorías y el entorno también son extremadamente importantes. Los terneros necesitan leche para crecer. A menudo se restringen las calorías suministrando pequeños volúmenes de leche. Esto no solo reduce las tasas de crecimiento, sino que también hace que el ternero sea más susceptible a las enfermedades. El sistema inmunitario necesita calorías para desarrollarse.

El entorno también determina su éxito. Si la cama se acumula durante demasiado tiempo, la calidad del aire a la altura del ternero se deteriora y aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias. Además, los terneros exploran su entorno con la lengua. Si está sucio, pueden ingerir fácilmente patógenos, lo que incrementa el riesgo de diarrea.

Cada ternero cuenta: una forma de entender la práctica veterinaria

En 2023, Jodi Wallace recibió el Premio al Veterinario de Bovinos del Año de la American Association of Bovine Practitioners (Asociación Americana de Especialistas en Bovinos, AABP), el máximo reconocimiento que la entidad concede a un veterinario bovino en ejercicio. El premio distingue a profesionales implicados en la medicina veterinaria organizada y que han realizado contribuciones significativas a la medicina bovina. Wallace fue, además, la primera veterinaria de Quebec y la segunda mujer en recibirlo.

“Me siento muy honrada y agradecida por haber recibido este reconocimiento de mis compañeros”, afirma. Para ella, el galardón refleja su manera de entender la profesión: “Nuestro papel no consiste simplemente en tratar enfermedades, sino en ayudar a las granjas a mejorar el bienestar, la salud y el rendimiento de los animales”.

Su perspectiva está marcada también por su condición de ganadera de vacuno de leche. Esa experiencia, explica, le permite comprender las realidades y los retos que supone introducir cambios en una granja y refuerza una idea que guía su trabajo: “Cada ternero cuenta. Una vez que sabemos cómo hacerlo mejor, podemos hacerlo mejor”.

Wallace considera por ello que una parte importante de la labor veterinaria reside en la transferencia de conocimiento y en ofrecer a ganaderos y veterinarios información práctica y basada en evidencias que les permita detectar oportunidades de mejora y llevarlas a la práctica. Ese trabajo va más allá de la visita a la granja e incluye asesoramiento, desarrollo de protocolos, análisis de datos, trabajo en equipo y divulgación a través de seminarios y presentaciones.

En última instancia, resume, el reconocimiento refuerza lo que cree que debería ser la práctica veterinaria: trabajar conjuntamente con los ganaderos para prevenir problemas, mejorar de forma continua y contribuir al éxito de cada granja.

Defiende que la segunda y la tercera toma también sean de calostro o leche de transición. ¿Qué beneficios aporta?

Dar dos o tres tomas de calostro o leche de transición es muy beneficioso para el ternero e imita lo que ocurre en la naturaleza. La primera toma es importante porque el intestino todavía está abierto y los anticuerpos se absorben, permitiendo la transferencia pasiva de inmunidad. Después de 12-24 horas, esas aberturas se cierran.

Sin embargo, el calostro contiene mucho más que anticuerpos. La leche de transición mejora la inmunidad y la salud intestinal, favorece el crecimiento y el rendimiento, tiene una elevada densidad de nutrientes y contiene compuestos bioactivos. Entre ellos se encuentran prebióticos, vitaminas, minerales y hormonas del crecimiento, que aumentan la longitud de las vellosidades intestinales y ayudan a mejorar la absorción de nutrientes y el desarrollo del microbioma intestinal. Además, su mayor contenido en lactoferrina ayuda a unirse a los patógenos y evita su absorción. Estos beneficios son una herramienta valiosa para maximizar la salud y el desarrollo del ternero.

También recomienda suministrar más leche, hasta alrededor del 20 % del peso corporal. ¿Cómo puede hacerse de forma segura y eficaz?

Recomendamos suministrar la primera toma de calostro en un volumen equivalente al 10 % del peso al nacimiento. Para mejorar las tasas de crecimiento, después necesitamos aumentar los volúmenes de leche hasta un mínimo del 20 % del peso al nacimiento. Por ejemplo, un ternero de 40 kg debería recibir 4 litros de calostro en las primeras horas de vida y, posteriormente, aumentar de manera gradual el volumen de leche hasta un mínimo de 8 litros al día en terneros holstein. Muchas granjas suministran 12 litros o más al día, o leche a libre disposición, antes del destete.

Hay determinadas condiciones que deben cumplirse. En primer lugar, la leche tiene que estar limpia. Deben tomarse muestras tal y como se suministra para realizar análisis bacteriológicos y comprobar que contiene un bajo número de bacterias y cero coliformes. Aumentar el volumen no debería incrementar las tasas de diarrea; si lo hace, los niveles de bacterias son demasiado elevados.

En segundo lugar, hay que aumentar el número de tomas y asegurarse de que el ternero queda saciado. Se puede añadir una tercera toma o suministrar leche a libre disposición mediante una nodriza automática. La leche debe administrarse mediante una tetina de flujo lento, lo que reduce el deseo de realizar succión cruzada y aumenta la producción de saliva. El destete debe hacerse de manera gradual y el acceso al agua y al alimento de iniciación es extremadamente importante para el éxito del programa de recría.


“Nuestro papel no consiste simplemente en tratar enfermedades, sino en ayudar a las granjas a mejorar el bienestar, la salud y el rendimiento de los animales”

La higiene es una cuestión fundamental en la recría. ¿Dónde se producen los principales fallos en el manejo diario?

Muchas granjas tienen dificultades para mantener limpios los utensilios utilizados para suministrar la leche, incluidos los equipos para administrar el calostro, los cubos, los biberones y los equipos empleados diariamente. Es importante seguir los principios básicos de limpieza: enjuagar el equipo con agua templada, no caliente, para eliminar las grasas y las proteínas de la leche. El agua caliente simplemente hace que se adhieran al recipiente, creando una base para la formación de un biofilm. Después, hay que lavar con agua caliente y jabón o detergente, enjuagar y dejar secar al aire. En los sistemas de alimentación automática, no cambiar o lavar las tetinas diariamente es una de las principales fuentes de contaminación bacteriana.

Usted también trabaja en calidad de la leche. ¿Qué enseñanzas pueden trasladarse de ese ámbito al cuidado de los terneros?

La calidad de la leche y el cuidado de los terneros están estrechamente relacionados. En ambos ámbitos, los animales necesitan un entorno limpio, seco, confortable y con poco estrés para rendir bien. Los datos también son esenciales para evaluar la situación actual: si no lo mides, no puedes gestionarlo.

Los registros de salud de los terneros son fundamentales para evaluar las prácticas de manejo de la granja. Los cuatro pilares del manejo del calostro, junto con los episodios de enfermedad, las tasas de tratamiento y las ganancias medias diarias, ayudan a mostrar en qué aspectos un programa de recría está teniendo éxito y dónde es necesario mejorar. También es importante disponer de protocolos claramente establecidos para cada etapa del manejo con el fin de mejorar y mantener la salud de los terneros.

¿Qué suele haber detrás de problemas prevenibles como la diarrea y la neumonía?

El fallo de la transferencia pasiva de inmunidad suele ser la principal causa de enfermedad de los terneros en la granja. El manejo del calostro y de las vacas secas constituye la base de cualquier programa de recría de terneros.

Para una granja que quiera acercarse al ZeroZero, ¿cuáles deberían ser los primeros pasos?

No os agobiéis y empezad por lo básico. Centraos en los cuatro pilares del manejo del calostro: calidad, cantidad, tiempo y limpieza. Después, identificad el cuello de botella de vuestra granja que está dificultando la salud de los terneros. Entre los problemas habituales se encuentran la limpieza de los equipos de alimentación y disponer de suficiente espacio que esté limpio, seco y bien ventilado.

Poned el foco también en dar más leche limpia a los terneros para ayudar a mejorar las tasas de crecimiento. Trabajad en equipo, contad con protocolos e introducid datos para poder hacer un seguimiento de vuestro programa de recría. Colaborad con vuestro veterinario para identificar áreas de mejora.