Más de 1.000 personas pasaron por la Facultad de Veterinaria de Lugo a lo largo de los dos días de exposiciones que ofreció Seragro en su reunión técnica anual. Como es habitual, se combinaron las conferencias de personal técnico, de ganaderos y de representantes de la Administración.
Los días 13 y 14 de noviembre, el auditorio de la Facultad de Veterinaria de Lugo acogió las XXII Jornadas Técnicas de Vacuno de Leche de Seragro. Este año, se hizo especial énfasis en aspectos relacionados con la recría de novillas, la alimentación robotizada, los avances en podología y reproducción, la gestión adecuada de los datos, las diferentes formas de realizar el trabajo agrícola, la problemática de la mano de obra y el imparable avance de la inteligencia artificial aplicada a la producción. Más en Vaca Pinta 56.
Durante la inauguración, el presidente de Seragro, Víctor Manrique, destacó el enfoque eminentemente práctico de las ponencias, aspecto especialmente relevante para facilitar una implantación inmediata de las mejoras transmitidas, con el consiguiente incremento de la productividad y de la rentabilidad de las ganaderías.
La situación del sector en Galicia y la recría como base de futuro
A partir de la recopilación, análisis e integración de información procedente de fuentes estadísticas y documentales oficiales, complementadas con bases de datos económicas y sectoriales sobre la evolución del sector lácteo en Galicia, José Manuel Andrade Calvo, director de la Fundación Juana de Vega, abrió la sesión del jueves con la presentación de un informe estructurado en siete apartados: el peso del sector lácteo en la economía gallega; la producción láctea de Galicia en el contexto español y europeo; las entregas de leche y la dinámica productiva en lo que iba de 2025; la evolución de los precios de la leche; la estabilización tras el ciclo alcista y la persistencia de los diferenciales territoriales; la estructura productiva y de transformación de las explotaciones lecheras gallegas; la situación económica de las explotaciones y de la industria láctea; el equilibrio y las perspectivas de la cadena, y la evolución del consumo de leche y derivados lácteos en España.
En sus conclusiones, Andrade señaló que Galicia es la principal región productora de leche de España y se sitúa entre las diez primeras regiones lecheras de la Unión Europea, “con un modelo productivo eficiente y competitivo”.
“El futuro de una ganadería se escribe mucho antes de que una vaca entre en producción”. Con esta frase introdujo Felipe Fraga, del Servicio de Recría de Seragro SCG, su conferencia, cuya premisa principal fue insistir en la importancia del entorno en el que crecen las vacas. Entre las decisiones más “inteligentes” apuntó dos aspectos fundamentales que se debían tener en cuenta en las instalaciones: la orientación y la ventilación. A partir de ellas, enumeró las consecuencias de un mal diseño constructivo para los animales y, por tanto, para la economía de la granja. Cerró su intervención mirando al futuro: “Quien invierte en los dos pilares principales, invierte en el futuro”.
A continuación, en la charla “El comienzo define el futuro: enfermedades en edades tempranas y su huella permanente”, Laura Molina, doctora en Veterinaria y asesora en recría en Rusama Ganadería SL, ofreció una revisión del impacto de las enfermedades en edades tempranas y mostró algunos de los trabajos que se estaban llevando a cabo en España para seguir avanzando en la gestión de la recría.
Molina se centró en la salud en edades tempranas y en cómo esta puede generar una huella permanente en el animal a niveles reproductivos y productivos. Según explicó la investigadora, todo el mundo tiene claro que las terneras son las futuras reproductoras y que se trabaja con ellas para obtener rentabilidad en la ganadería, pero remarcó que “no debemos olvidar que, para lograr ese objetivo, el pilar básico es el bienestar de las terneras desde su nacimiento, y para ello debemos emplear todas las herramientas útiles y rentables que estén a nuestro alcance”.
Posteriormente, Sandra Mella, trabajadora de Finca Fonteboa SAT (Frades, A Coruña), presentó este negocio, fundado en 2009 a partir de la unión de dos granjas familiares: Gandeiría Mella SC y Finca Fonteboa. Describió la explotación, que contaba entonces con casi 700 cabezas de ganado vacuno, y a continuación puso el foco en la recría, “la gran olvidada”. Explicó cómo han evolucionado en su cuidado, en las rutinas de manejo y en la organización de los protocolos, y adelantó que su siguiente paso hacia el futuro será la construcción de una nueva nave que les permitirá aumentar el número de animales, para lo cual necesitarán una mayor tasa de reposición.
La importancia de la recría fue también el eje de la ponencia de Ares Rubies, auxiliar veterinaria y responsable de gestión y formación de personal en la recría de Granja San José (Huesca). Rubies ofreció un recorrido por esta granja oscense con más de setenta años de historia. La evolución, la expansión y los datos de la situación actual, así como la organización y el funcionamiento de los protocolos de recría, fueron algunos de los aspectos en los que dividió su exposición. Incidió en que la recría es un pilar fundamental para el futuro de la granja y recalcó que “es mucho más que una fase; es el eje vertebrador sobre el que se sostienen tanto el presente como el futuro de la granja”, recordando que cuidar la recría es “cuidar el origen de todo”.
Producción, robotización y gestión
La exposición de Jordan T. Matthews, el primer ganadero estadounidense que participó —de manera telemática— en las Jornadas de Seragro, giró en torno a la filosofía, las operaciones y los resultados de Rosy-Lane Holsteins LLC (Wisconsin, EE. UU.), granja lechera de la que es socio y cuyo funcionamiento se basa en el lema “Grandes personas, grandes vacas, grandes resultados”.
En cuanto a las “grandes personas”, consideran fundamental para el éxito la formación efectiva y el plan de carrera de su personal.
Respecto a las “grandes vacas”, Matthews enumeró algunas cifras clave: ordeñan 1.600 vacas en dos localizaciones, tienen una producción media de 48,08 kg de leche corregida por energía por vaca y mantienen una tasa de gestación superior al 40 %. Asimismo, resaltó las tres prioridades en su estrategia de cría, adaptada al mercado quesero de Wisconsin: los componentes (grasa y proteína), la fertilidad y la longevidad.
El socio de Rosy-Lane finalizó recordando la síntesis de su perspectiva empresarial, con la que alcanzan “los grandes resultados”: la búsqueda constante de rentabilidad permite la reinversión en equipamiento, tecnología y sostenibilidad.
Teniendo en cuenta que la reproducción es uno de los soportes fundamentales en la rentabilidad de una explotación lechera, Sonia Rodríguez, del Servicio de Reproducción de Seragro SCG, dedicó su intervención al análisis de los principales factores que se deben tener en cuenta en la inseminación, como el balance energético negativo, el pico de lactación, el momento de inseminación y los métodos principales de trabajo.
Según Rodríguez, el objetivo fundamental es “encontrar un equilibrio entre inseminar lo suficientemente pronto para mantener intervalos entre partos, pero cuando la vaca esté preparada”.
“¿Son los robots la mejor inversión para el ordeño?”. Analizando datos canadienses, el estudio realizado por Lactanet (Canadá) y presentado por la investigadora Liliana Fadul confrontó los tres sistemas de ordeño más comunes para evaluar su impacto real en la producción y la persistencia de las vacas.
Los resultados expuestos indicaron que el aumento de producción atribuido a los robots puede deberse más al confort de las vacas y al cambio a la estabulación libre que a la tecnología en sí misma. La conclusión fue clara: el bienestar animal y la frecuencia de ordeño son tan cruciales como la tecnología para garantizar la rentabilidad.
Miguel Iglesias, jefe de Producto de Vacuno de Leche de De Heus, abordó la gestión eficiente de la alimentación en explotaciones con sistemas de ordeño robotizado. Según explicó, la implantación de robots exige un enfoque de nutrición de precisión y una estrategia alimentaria diseñada específicamente para fomentar el ordeño voluntario, elemento fundamental en la eficiencia de estos sistemas. Basó dicha estrategia en tres pilares esenciales: el diseño de la ración parcialmente mezclada (PMR), la nutrición de precisión y el propio ordeño voluntario. En este sentido, subrayó que la salud del animal, el correcto diseño de la PMR y los accesos eran factores inseparables para maximizar la libertad de la vaca y, consecuentemente, su producción.
Iglesias concluyó que el éxito del ordeño robotizado se sustenta en una gestión integral, donde el diseño meticuloso de la PMR y el seguimiento constante se unan a una nutrición de precisión. Además, insistió en que el control exhaustivo de los datos y la salud del animal son aspectos cruciales para un sistema sostenible y eficiente.
Marco legislativo y salud podal
Las abogadas María Jesús Asorey y Noa García, de AUSUM Abogados, abrieron la jornada del viernes con la ponencia sobre “El marco laboral en el sector agrario y ganadero: de la norma a la práctica”, en la que repasaron el cumplimiento de la normativa laboral, la cual, según sus propias palabras, “no es solo una obligación legal, sino un mecanismo de protección fundamental para los empresarios y trabajadores del campo gallego”.
Desglosaron en detalle las principales directrices legales y las graves consecuencias de su incumplimiento: obligaciones críticas y sanciones, así como la gestión práctica del día a día. También mencionaron diversos aspectos de interés actual, entre ellos la nueva norma de 2025 sobre “jubilación activa”, que permite compatibilizar el cobro de la pensión con el trabajo en la ganadería, con la posibilidad de alcanzar el 100 % de la pensión tras cinco años de continuidad laboral.
Las integrantes de AUSUM Abogados finalizaron recordando que el objetivo de la gestión laboral es establecer un marco de seguridad y continuidad: “Cumplir lo esencial es proteger el negocio y garantizar el futuro estable de la granja”.
Víctor Novo, jefe del Servicio de Sanidad y Producción Vegetal de la Consellería del Medio Rural de la Xunta de Galicia, enunció las claves del nuevo Cuaderno electrónico de explotación (CUE), una herramienta central que unificaba la información para garantizar la trazabilidad y el cumplimiento de los ambiciosos objetivos medioambientales exigidos por las nuevas normativas impulsadas por el Pacto Verde Europeo y la Política Agraria Común (PAC) 2023-2027.
Asimismo, analizó cómo la legislación reciente no solo exige una reducción en el uso de fertilizantes y fitosanitarios, sino que también impone obligaciones sectoriales estrictas en la gestión de estiércoles y en la mitigación de emisiones en granjas bovinas. Explicó las nuevas normativas —desde el Plan de Fertilización obligatorio hasta las técnicas de reducción de amoníaco— y destacó la importancia de adaptar la gestión de las explotaciones a las exigencias de la nueva era digital y ambiental.
Javier Fernández, del Servicio de Podología de Seragro SCG, reflexionó sobre cuál es la mejor estrategia para el recorte preventivo de pezuñas en vacuno de leche. El estudio presentado, realizado a partir de los datos recopilados en seis granjas (tres con cada método) durante dos años, comparó dos métodos de recorte preventivo de pezuñas: el de revisión (recorte funcional de todas las vacas adultas cada seis meses) y el de lotes (recorte mensual solo en las vacas secas, es decir, recorte al secado).
Siguiendo la línea de la salud podal, el informe de Arturo Gómez, director global de Investigación y Desarrollo de Zinpro Corporation, partió de una “afirmación atrevida”: la cojera es una enfermedad que se origina en el período de transición. Según explicó, el problema reside en que el estrés (calor, parto, enfermedades…) y el dolor consumen la energía de la vaca, la cual, al estar ya limitada, no puede dedicar recursos a regenerar o reparar el casco.
Tras examinar la situación actual en términos de prevalencia de la cojera en diferentes países, enumeró las razones que apoyaban la idea de considerarla una enfermedad de transición. Con la premisa “Política cero cojeras preparto”, expuso las que, a su juicio, deben ser las herramientas de manejo más eficaces: gestión, confort, nutrición y podología durante este período crítico. Dio prioridad al confort y al espacio en el grupo de transición, al control del estrés por calor en vacas secas, a la reducción de la inflamación mediante el manejo nutricional y a la realización de un recorte conservador al secado, asegurando la curación de las lesiones antes del parto.
A continuación, enumeró los resultados obtenidos tras su evaluación: las granjas que realizan la revisión cada seis meses tienen un 12,45 % menos de patologías (26,80 %) que aquellas que recortaban por lotes de secas (39,25 %).
Según recogió su investigación, el principal problema del método por lotes es que las vacas con más de 300 días en leche suelen no pasar por el potro en doce meses, lo que deriva en recortes más agresivos, cojeras más severas y una mayor cronificación de las lesiones. Por tanto, su experiencia confirmó que las revisiones semestrales permiten mantener la salud podal más controlada y que las patologías sean más leves.
Gestión de forrajes y uso de inteligencia artificial
El profesor del Departamento de Ingeniería Agroforestal de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Compostela, Javier Bueno, analizó la creciente adopción de tecnología y robótica en el sector ganadero como respuesta a los cambios estructurales y demográficos. Inició su intervención haciendo referencia a la evolución del modelo de explotaciones en Europa y en Galicia, que desciende en número, pero aumenta en tamaño y eficiencia productiva.
Asimismo, señaló como uno de los principales problemas del sector el envejecimiento y la despoblación de las áreas rurales, lo que dificulta el relevo generacional, y citó un dato revelador: la edad media de los titulares en Galicia es de 63,6 años. En este contexto, Bueno hizo hincapié en el crecimiento de la demanda de tecnologías destinadas a automatizar tareas y gestionar más animales con menos mano de obra. En cuanto a esta evolución tecnológica, apuntó que el sector del vacuno de leche es el más avanzado en la adopción de robótica, con más de 600 robots de ordeño en Galicia en 2025.
En lo que respecta a la parte agrícola, puso como ejemplos de tecnología de agricultura de precisión los proyectos Millo Preciso y Purinpreciso, que permiten ahorrar costes y reducir el impacto ambiental.
El ingeniero concluyó su charla con una advertencia: pese a la importancia de la tecnología, la “inteligencia natural” y la formación siguen siendo esenciales. “La formación en nuevas tecnologías debe ir en paralelo al dominio del funcionamiento básico de los equipos”, afirmó.
Durante la tarde del viernes también hubo espacio para dos experiencias ganaderas, en este caso centradas en la gestión de los forrajes con y sin maquinaria propia.
Carlos Liste, socio de Ganadería Liste SL, de Trazo (A Coruña), describió la evolución, la situación actual y la estrategia de gestión integral de los forrajes de su explotación, destacando el uso de maquinaria propia. Liste realizó un recorrido cronológico desde los inicios de la granja en 1984 hasta la actualidad, y recordó algunos hitos importantes como la constitución de la sociedad (2006), las grandes ampliaciones de instalaciones (2010 y 2020) y su avance tecnológico (el robot empujador, las ampliaciones en la sala de ordeño o los collares electrónicos).
A continuación, mostró un resumen de los principales datos de su negocio para centrarse después en el eje central de la granja: la gestión de los forrajes. Explicó que la producción forrajera con maquinaria propia les proporciona un control total del trabajo. Según indicó, en 2023 se observó una mejora general en la calidad y productividad de los forrajes, y adelantó una previsión significativa para ese año: una producción total de 7.200 toneladas de silo de maíz (59.000 kg/ha de rendimiento medio) en 122 hectáreas.
Por su parte, Juan Carlos Lodos, socio de SAT Lodos e Pérez, de A Pastoriza (Lugo), dio a conocer en su intervención su granja familiar dedicada al vacuno de leche, que contaba entonces con 282 animales, de los cuales 170 eran vacas en producción. Tal como recalcó, el rasgo diferenciador de su negocio es el hecho de subcontratar todos los trabajos de labranza y de forraje, produciendo sin maquinaria propia.
Después puso el foco en el tratamiento de la recría y finalizó con una panorámica de los datos reproductivos, la alimentación, los terrenos y las labores agrícolas, concluyendo con una aclaración: “Todos los trabajos de laboreo, forraje y preparación de las raciones los contratamos a empresas externas, que están funcionando perfectamente”.
La conferencia de clausura corrió a cargo de Pol Llonch, experto independiente en la Plataforma de Bienestar Animal de la Comisión Europea, quien señaló que la creciente concentración de la producción en grandes explotaciones de vacuno de leche ha hecho que el manejo y la vigilancia de los animales, tradicionalmente basados en la observación humana, resulten insuficientes y subjetivos. En este contexto, Llonch centró su intervención en cómo la ganadería de precisión ha irrumpido con la implantación de sensores —robots de ordeño, collares o bolos ruminales— que generan un enorme volumen de datos continuos y objetivos sobre el comportamiento, la salud y la producción de cada vaca.
Recordó que, para convertir esa gran cantidad de información en conocimiento útil, la inteligencia artificial (IA) y sus algoritmos de aprendizaje son hoy en día herramientas esenciales, ya que permiten procesar e integrar millones de registros para generar modelos predictivos capaces de detectar problemas —como mastitis o acidosis— con varios días de antelación, mucho antes de que aparezcan los síntomas clínicos.
En su disertación analizó también la capacidad predictiva y prescriptiva de la IA, que incluye la posibilidad de anticipar la capacidad productiva y la resiliencia de las novillas. Concluyó con una recopilación de las oportunidades y limitaciones de estas herramientas, advirtiendo que, aunque optimizan la eficiencia y el bienestar animal, esto no exime del conocimiento práctico ni del papel esencial del ganadero.
