MIGUEL IGLESIAS NAREDO, JEFE DE PRODUCTO VACUNO DE LECHE DE DE HEUS

“Forrajes digestibles nos van a ayudar a fomentar el ordeño voluntario y los rendimientos”

Miguel Iglesias (De Heus) participó en las Jornadas Técnicas de Vacuno de Leche de Seragro con una exposición en la que puso el foco en cómo los robots cambian el manejo diario. Nutrición de precisión y ordeño voluntario, explica, permiten ajustar el pienso a cada vaca, impulsar picos y persistencias y mejorar la eficiencia. Hablamos con él sobre la ración parcialmente mezclada, la calidad del granulado, la fibra, la salud y la lectura inteligente de los datos. Más en Vaca Pinta 56.

¿Por qué son fundamentales la nutrición de precisión y el ordeño voluntario en ganaderías con robots?

Quise hablar concretamente de la nutrición de precisión porque permite manejar la granja de otra manera, cubrir requerimientos a coste y alcanzar objetivos que en ganaderías de sala no se podían (potenciar picos de producción, persistencias, aditivar a vacas concretas o hacer lotes específicos), ya que con configuraciones de robot y tablas de alimentación se puede conseguir. También permite controlar la eficiencia alimentaria y el ISCA individual: dar más a las que lo merecen y menos a las que no tanto. Respecto al ordeño voluntario, es controvertido, pero independientemente del sistema, lo que se busca es que la vaca tenga la libertad de ordeñarse sola, que el ganadero no tenga que ir a buscarla constantemente, y mediante manejos de la alimentación se puede optimizar que las vacas vayan voluntariamente. Pequeños trucos de acceso, utilización de forrajes y digestibilidad ayudan a maximizar el ordeño.

¿Qué factores se deben considerar al diseñar la ración parcialmente mezclada?

Trucos muy sencillos: carros picados y ligeramente húmedos, densidad energética y proteína coordinadas con el pienso del robot, tamaño de partícula adecuado, evitar sorting y diseñar la ración con 6-8 litros menos del objetivo de la granja. También son muy importantes el manejo de sobras y el contenido de fibra. Mantener la fibra efectiva o indegradable es clave para el sistema.

¿Qué características debe tener el pienso del robot?

Lo primordial es que esté bien granulado, con alta durabilidad y palatabilidad, adaptado a lo que se haga en el carro y a los rendimientos que se busquen. Debe ser apetecible, sin finos, bien granulados, limitando materias primas no palatables como ciertas grasas o cenizas. Las cenizas que no se vehiculen en el robot se aprovechan en el carro.

¿Qué datos son imprescindibles para aplicar nutrición de precisión?

Hay que tener un enfoque holístico: además de los datos, hay que entrar al patio y ver heces, movimiento, rumia, llenado ruminal, descanso e ingesta. Luego se chequearán los datos del robot: consumo de pienso, pienso no dispensado, número de ordeños, flujo, mamitis...

¿Cómo influye la fibra indigerible en ingesta, producción y frecuencia?

El manejo de la fibra es clave. Un exceso afecta a la digestibilidad de los forrajes, variable según estaciones, climatología, procesado y cosecha. Forrajes digestibles fomentan el ordeño voluntario y el rendimiento; forrajes indigestibles reducen la producción y enlentecen a las vacas. Aun así, se debe mantener un mínimo no degradable para la salud ruminal.

¿Cómo influye la salud en el ordeño voluntario y cómo gestionarla?

Vacas cojas o con problemas en transición (hipocalcemia, cetosis, alteraciones del patrón alimentario, desplazamientos de cuajar…) irán peor al robot, expresarán peor su potencial de leche y tendrán peores picos. Las acidosis son frecuentes; ocurren si no se controlan sobras, ingesta real de fibra o se empuja a vacas al robot, garantizando que coman pienso, pero no suficiente fibra. Estos errores producen vacas blandas o con problemas a corto y medio plazo.

¿Cómo se optimizan los datos para eficiencia y bienestar?

Poner un robot implica un cambio de religión: estabas acostumbrado a un TMR y ahora tienes un volumen enorme de datos. No basta con mirar el dashboard inicial; detrás hay dispersión y tendencias que pueden anticipar problemas. Hay que sentarse, analizar datos, fijarse en KPI como salud, picos de producción, arranque de vacas y novillas, y evaluar si ciertos animales no alcanzan objetivos que esperamos.

¿Existen trucos para técnicos y ganaderos?

Sí. Muchos son simples y requieren observación. Los datos son importantes, pero hay que correlacionarlos con lo que se ve: vacas perdiendo condición corporal, por ejemplo. Errores comunes incluyen no chequear sobras y fibra ingerida. Otras prácticas: ajustar velocidades de dispensación y descenso de tablas, accesos al ordeño, flexibilizar ordeños al inicio de la lactación, bajar requerimientos de leche los primeros 30-40 días y, en otras fases, exigir leche mínima para evitar ubres flácidas y asegurar ordeños viables.