Los investigadores del Departamento de Patología Animal de la USC en la Facultad de Veterinaria del campus de Lugo Cristina Castillo y Gonzalo López Lorenzo resultaron galardonados en la edición de 2018 de los premios anuales concedidos por la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (Racve).
Por una parte, fue la profesora del área de Medicina y Cirugía Animal, investigadora del grupo de la USC Metabolismo y Patología Animal y colaboradora de nuestra revista, Cristina Castillo, la reconocida con el VI Premio Andrés Pintaluba. Lo recibió gracias a una investigación en la que destaca el reto que supone para el sector productivo la búsqueda de nuevas fuentes de alimentos que contribuyan a la optimización de la producción ganadera ante la problemática que implica la superpoblación presagiada por la FAO para el año 2050, cuando la demografía mundial conseguirá la cifra de 9.000 millones de personas (2.000 millones más que en la actualidad).
El trabajo firmado por Castillo analiza la posibilidad de utilizar como fuente forrajera residuos de una planta marina comúnmente encontrada en las costas mediterráneas y que se conoce como Posidonia oceánica. Los resultados de la investigación concluyen que las hojas secas que llegan de forma natural a las costas pueden ser recogidas en el período turístico, procesadas sencillamente y servir como una nueva fuente de materia prima forrajera capaz de aportar un excelente suministro de minerales, fibra y antioxidantes (algunos con acción bactericida), contribuyendo a reducir los costes de producción ganadera.
Por otra parte, el V Premio Laboratorios Ovejero recayó en el miembro del grupo Investigación en Sanidad Animal de Galicia (Invesaga) de la USC Gonzalo López Lorenzo, por una investigación basada en el desarrollo de una técnica nueva y alternativa para estudiar la epidemiología de las enfermedades.
Conocer cómo se comportan los patógenos en el ambiente, las vías por las que pueden entrar a las granjas, las zonas en las que se pueden acumular este tipo de patógenos y desde las que se pueden diseminar con riesgo para infectar y/o reinfectar a los animales constituyen algunas de las incógnitas a las que busca dar respuesta en este trabajo. López Lorenzo concluye, entre otras consideraciones, que, a la hora de elaborar planes de control de enfermedades, el ambiente de estas áreas también debe tenerse en cuenta por su implicación en el mantenimiento de los patógenos y, por tanto, en la epidemiología de las infecciones.