Cooperativas Agro-alimentarias del Principado de Asturias, Ascol, Aseamo y Aseava han mostrado su respaldo a la construcción de la planta de biogás proyectada en Arenas de Cabrales (Asturias). Las cuatro organizaciones consideran necesario avanzar en soluciones que permitan gestionar adecuadamente las deyecciones ganaderas y los subproductos procedentes de las queserías artesanas y valoran las iniciativas de valorización y economía circular que puedan contribuir a dar respuesta a esta problemática.
Las entidades reconocen las dudas que una infraestructura de estas características puede generar entre los vecinos y subrayan que cualquier actuación deberá cumplir las garantías ambientales, sanitarias, técnicas y urbanísticas exigibles. Al mismo tiempo, advierten de que mantener la situación actual no resulta sostenible a largo plazo, especialmente ante unas exigencias ambientales cada vez mayores para ganaderos y queseros. En este sentido, señalan que el traslado de purines, estiércoles o sueros a largas distancias, o la necesidad de afrontar individualmente su tratamiento, puede suponer un importante coste para pequeñas ganaderías y queserías.
Las organizaciones recuerdan además el estrecho vínculo existente entre la actividad ganadera y quesera y la conservación del paisaje de Cabrales. Praderías, pastos, majadas y espacios abiertos son, apuntan, el resultado de una actividad desarrollada durante generaciones y forman parte de un paisaje cultural que constituye también uno de los principales atractivos naturales y turísticos del concejo. Por ello, defienden que la protección del territorio debe ir acompañada de medidas que permitan mantener la actividad económica y la población vinculada al medio rural.