EL REGIDOR
Localización: Moraleda de Zafayona (Granada)
Propietarios: Antonio Casas
N.º total de animales: 3.159
Vacas en ordeño: 1.359
Media de producción: 40,15 l/vaca/día
Porcentaje de grasa: 3,64 %
Porcentaje de proteína: 3,32 %
Venta de la leche: Alba Ganaderos SCA, socia de COVAP
Precio de la leche: 490-500 €/tn
El Regidor inició su actividad en 1974 como explotación de ovino y, con el paso de los años, fue reconvirtiéndose hacia el vacuno de leche. Antonio Casas adquirió la ganadería en 2023 y en 2024 puso en marcha una nueva etapa marcada por una importante renovación de las instalaciones y por un modelo de gestión mucho más profesionalizado.
Hoy habla del proyecto como “una carrera de fondo”, en la que todavía quedan inversiones y mejoras por acometer. Su visión de una granja moderna se resume en dos conceptos: eficiencia y sostenibilidad. “Una eficiencia interna basada en personal cualificado, formación y unos procedimientos con objetivos bien definidos”, explica Casas, quien insiste en que esos protocolos no son estáticos, porque la gestión de datos les permite comprobar los resultados y modificarlos cuando es necesario.
La sostenibilidad también la interpreta en sentido amplio. Abarca desde la gestión medioambiental hasta la integración con agricultores de la comarca, pero también la vertiente social. Aproximadamente el 90 % de la plantilla procede de la zona y una de sus prioridades es mejorar progresivamente las condiciones laborales y facilitar la conciliación. La granja ha implantado jornadas intensivas y los trabajadores disponen ya de 42 días de vacaciones, una cifra que pretenden seguir ampliando.
Casas vincula directamente el cuidado del equipo con el funcionamiento de la ganadería: “Hablamos mucho del bienestar animal, pero también hay que garantizar el bienestar de los trabajadores, que son quienes hacen posible que una granja como esta salga adelante y vaya alcanzando progresivamente los objetivos que tenemos marcados”. “Si no hay una base de personas importante, es difícil construir nada en la vida”, resume.
Especialización para no perder detalle
Mover una explotación de estas dimensiones exige una organización poco improvisada. Las 56 personas de la plantilla se distribuyen entre ordeño, alimentación, limpieza, recría, reproducción, equipo técnico y administración.
“En esta granja trabajamos por áreas. Cada una está coordinada por un técnico y un jefe de área, que organiza en el día a día las labores correspondientes”, explica Alberto Madrid, encargado general.
A esta estructura interna se añade el asesoramiento externo especializado. Antonio Casas defiende que, aunque su equipo técnico es joven y está en formación continua, necesitan incorporar conocimientos y experiencias de fuera: “Los asesores visitan granjas por toda España y por el extranjero, y nos aportan ideas muy buenas para ganar esa eficiencia que queremos conseguir”.
La explotación ocupa 33 hectáreas y los animales se reparten en 29 patios, además de los boxes individuales y colectivos para terneras. La recría va avanzando de lote en función de edad, peso y altura, mientras que en las adultas se diferencian primerizas y multíparas, vacas secas, preparto, recién paridas, producción y hospital.
Las camas son de compostaje en el propio patio, con aporte de serrín seco según la humedad y temperatura. Se trabajan con grada rotatoria dos veces al día, mientras las vacas están en ordeño, y el sustrato se renueva según su estado, generalmente una vez al año. Este sistema hace que la explotación no genere purín como tal.
Un ordeño que no se detiene
Una de las particularidades de El Regidor está en su organización del ordeño. La sala principal es una paralela de 56 puntos, mientras que para recría y hospital disponen de otra sala de 10 puntos.
Tres equipos trabajan durante turnos de ocho horas en un sistema de ordeño continuo, con lavado de la instalación cada doce horas. En función del número de animales en producción, la media oscila entre 2,9 y 3,5 ordeños por vaca y día.
“Para que la sala sea eficiente hemos visto que la mejor manera es hacer un ordeño continuo y que haya los menos tiempos muertos posibles”, señala Curro Elvira, segundo encargado y responsable del área de ordeño y de la verificación de procedimientos. La rutina está completamente protocolizada y el personal recibe formación específica para proteger la salud de ubre y ejecutar cada paso de manera correcta.
Aquí entra también la mirada de Antonio Palomino, asesor externo de calidad de leche, que lleva décadas trabajando con la explotación en distintas etapas. Su trabajo ha evolucionado desde una función centrada sobre todo en la calidad hacia un concepto más amplio de eficiencia productiva.
“En la granja trabajamos todo por objetivos; si no, en una granja tan grande te pierdes”, afirma. Una de las mejoras recientes ha sido reducir el tiempo de cada tanda de ordeño desde unos 16 minutos hasta menos de 13. Para Palomino, además, en ganaderías de este tamaño es imprescindible reaccionar rápido: “Las decisiones son semanales. Lo que haya que hacer es esta semana, no el acumulado de varias semanas, porque esto va demasiado rápido”.
En la actualidad, alrededor del 90 % de los animales se secan mediante secado selectivo, previa evaluación individual, y su objetivo es acercarse progresivamente al 100 %.
Alimentación: de la teoría al comedero
El Regidor no dispone de una base territorial suficiente para producir sus propios alimentos, por lo que ha buscado otra fórmula: establecer relaciones con agricultores de la comarca. Todos los forrajes proceden de productores próximos, salvo parte de la alfalfa, aunque este año prevén alcanzar ya un 50 % de suministro local de alfalfa en rama.
“Mi trabajo consiste en supervisar las materias primas, formular y ajustar las raciones junto con el asesor nutricional, coordinar la labor de los operarios y hacer un seguimiento continuo de la producción y de la salud de los animales”, explica Ángela Serrano, responsable técnica del área de alimentación. “En definitiva, consiste en dar a cada vaca lo que necesita en cada momento de su vida”.
Las materias primas se analizan mediante tecnología NIRS para conocer su composición y corregir las posibles variaciones. La explotación prepara cinco grandes tipos de raciones: dos para recría, una para secas, otra para preparto y una única ración para lactación. Se elaboran y distribuyen dos veces al día, y se realizan ocho arrimados diarios.
El asesoramiento nutricional recae en Andrés Martínez, catedrático de Producción Animal de la Universidad de Córdoba, quien define su papel como el de “ser el puente” entre los avances científicos en nutrición y la realidad diaria de la explotación.
“En El Regidor hay un equipo interno que es más que excelente en la ejecución diaria. Lo que yo trato de aportar desde mi doble posición académica e investigadora es una visión global y de vanguardia”, explica. Ángela representa la conexión con el terreno: “Yo diseño la teoría de las raciones, pero es ella quien verdaderamente lleva esa teoría a los animales a pie de fabricación y a pie de comedero”.
Otra peculiaridad de su alimentación es que son partidarios y practican la economía circular con el uso de subproductos hortofrutícolas provenientes de empresas y cooperativas de la zona. “Estamos consumiendo unos 25.000 kg de tomate diarios y otros tantos de subproductos de piña. De igual modo, las vacas consumen patatas de rechazo de dos industrias de Granada”, indica Casas.
Todas estas verduras y frutas se incorporan a las distintas raciones en su justa medida y “ayudan a tener un gasto competitivo en la ración, además de contribuir al aprovechamiento de un subproducto de la industria agroalimentaria, que, de otra forma, habría que destruir”, matiza el propietario de El Regidor.
La recría, en el centro del crecimiento
Con 1.403 animales de recría y una estrategia de crecimiento basada en generar sus propios reemplazos, la recría se ha convertido en uno de los puntos estratégicos del proyecto.
“Todas las áreas engranan como piezas de un puzle, pero la recría es clave porque va a determinar el futuro de la granja”, explica Isabel María Domínguez, responsable técnica de maternidad.
El manejo comienza con calostro y leche de transición, continúa con leche en polvo, pienso y forraje, y evoluciona progresivamente hacia las distintas raciones unifeed. Durante las primeras etapas controlan las ganancias medias diarias y, más tarde, la condición corporal.
La prevención sanitaria está totalmente protocolizada y se complementa con sistemas de monitorización en las terneras. Para Isabel, esta información ha cambiado en especial la forma de afrontar los problemas: “Nos anticipamos muchísimo a la aparición de la enfermedad. Con un solo cambio de comportamiento que marca el pendiente llegamos antes de que el animal lo muestre clínicamente”. En esta misma línea, su asesora externa de recría, Laura Molina, añade que “tener el máximo registro de datos es la clave del éxito, porque mientras más datos recopilemos, más capaces seremos de detectar los problemas”. Ambas destacan que el trabajo conjunto con un gran equipo de profesionales potencia sus fortalezas y hace crecer sus resultados.
El mismo planteamiento se aplica en reproducción. La edad media a la primera inseminación se sitúa en 13,5 meses y la edad al primer parto, en 23,7. El intervalo entre partos es de 390 días y el periodo de espera voluntario se establece en general alrededor de los 70 días.
Uno de los principales retos está en el clima. “El hándicap más importante que tenemos es el estrés térmico”, reconoce Raúl Troya, veterinario responsable de reproducción. El objetivo es mantener durante el verano unos índices que el resto del año presentan una evolución positiva, para lo que prevén seguir mejorando cubiertas, ventilación y otros sistemas de mitigación del calor.
En cuanto a la genética, El Regidor mantiene una apuesta exclusiva por la raza holstein. Trabajan fundamentalmente con toros genómicos seleccionados en función de los objetivos definidos en su programa y utilizan semen sexado en todas las novillas y primerizas durante los periodos de mejor fertilidad. Los animales de menor interés genético se destinan a cruce industrial.
Un proyecto que quiere crecer más
El Regidor continúa invirtiendo. En mayo de 2026 puso en funcionamiento una planta fotovoltaica sobre los tejados de la sala de ordeño, con la previsión de cubrir cerca del 50 % del consumo eléctrico, y el próximo año prevé duplicar su capacidad. También están construyendo un segundo silo con capacidad para 10 millones de kilos de alimento.
Todo forma parte de un proyecto que Antonio Casas considera todavía en evolución. “El Regidor para mí ha sido el proyecto de mi vida”, afirma. Su idea es seguir creciendo, pero hacerlo sobre una estructura capaz de soportarlo: equipo, protocolos, formación, instalaciones y datos.
Porque, detrás de las cifras de una ganadería de más de 3.000 animales, Casas vuelve finalmente al mismo punto con el que empezó: las personas. “Rodearte de compañeros corresponsables, muy buenos técnicos y, sobre todo, muy buenas personas” es, para él, la base que permitirá que El Regidor continúe avanzando.

