El Grupo Operativo Bovinolive, de Andalucía, ha evaluado la viabilidad de incorporar la pulpa de aceituna en la alimentación de vacuno de leche y de carne, dentro del contexto de la economía circular y la bioeconomía.
Este subproducto, parcialmente desgrasado y deshuesado, se genera en millones de toneladas anuales en España. Por este motivo, este equipo de trabajo, integrado por DCOOP Sociedad Cooperativa Andaluza (SCA), Alba Ganaderos SCA y el Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3, ha tratado de ofrecer una vía alternativa para su aprovechamiento y la reducción del impacto ambiental.
Durante 45-60 días se incorporó esta pulpa de aceituna a la alimentación del ganado, "mediante sustitución, reemplazando un 10 % de la fracción vegetal del pienso convencional en terneros y un 5 % de la materia seca total de un unifeed típico en vacas de ordeño", explica Andrés L. Martínez, investigador ceiA3 del grupo 'Ciencia Animal | AGR-195'.
En las vacas de ordeño no se observaron diferencias significativas en la producción y composición de la leche, aunque sí se detectó un cambio favorable con un aumento del contenido de ácidos grasos, a los que el conocimiento científico actual atribuye propiedades antiinflamatorias y antitumorales en el cuerpo humano. De igual manera, en lo que respecta al vacuno de carne, se modificó el perfil de ácidos grasos de la grasa intramuscular en un sentido favorable.
Una de las conclusiones más notables es el sustancial ahorro económico en la alimentación de estas ganaderías, derivado de la inclusión de pulpa en la ración. Las cifras se sitúan en una reducción de costes del 9 % en la ración para terneros y de hasta un 6,5 % para vacuno de leche.
Este proyecto está financiado a través de los fondos europeos agrícolas de desarrollo rural (FEADER) y cofinanciado por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.