Agromuralla solicita una línea de ayudas que permita a los ganaderos adaptarse a la nueva normativa sobre aplicación de purines

La asociación de ganaderos y ganaderas Agromuralla exige tanto al Ministerio de Agricultura como a la Consellería del Medio Rural una "clarificación urgente" de la normativa que regulará la aplicación del purín y el estiércol en los próximos años y "ayudas específicas directas" que permitan al sector adaptarse a la nueva regulación sin que los costes aparejados que conlleva su cumplimiento supongan "una pérdida de rentabilidad inasumible para la mayoría de las explotaciones".

"Se anunció por parte de la Administración que tanto el Real Decreto estatal que prohíbe la aplicación del purín tal como lo veníamos haciendo hasta ahora las ganaderías, así como la Ley gallega de gestión integral de purines entrarían en vigor en 2021. Nos encontramos a pocas semanas de esa fecha sin que, a día de hoy, existan certezas de ningún tipo al respecto, un hecho que preocupa al sector por los elevados costes que originaría el cumplimiento de la nueva normativa en las explotaciones", denuncia el presidente de Agromuralla, Roberto López. 

Costes de entre 9.000 y 120.000 euros por explotación

Desde Agromuralla explican que la entrada en vigor de la nueva normativa estatal que prohíbe echar el purín con los actuales sistemas de plato o abanico obligaría a adaptar o sustituir las más de 20.000 cisternas que hay hoy en día en Galicia, un deber que le afectaría tanto al sector de vacuno de carne como al de leche, pero que "castigaría especialmente a las 7.000 explotaciones que hay produciendo leche actualmente en Galicia".

Segundo aseguran en su comunicado, el coste de adaptación de las cisternas actuales a los nuevos sistemas de aplicación permitidos, mediante tubos colgantes o inyección en la tierra, oscilaría entre los 9.000 y los 18.000 euros, en función de la marca y la capacidad de la cisterna, pero, en caso de que su adaptación no fuera viable técnicamente, obligaría a la adquisición de una nueva con un coste que está entre los 30.000 y los 120.000 euros, dependiendo del modelo, unos equipos, además, que se están encareciendo ante el aumento de la demanda en el mercado y la limitada oferta que hay a día de hoy.

Una norma que no se adapta a la realidad gallega

Agromuralla reclama una "flexibilización" del proyecto de Real Decreto de Nutrición Sostenible en Suelos Agrarios presentado por el Ministerio de Agricultura a finales del pasado mes de septiembre y que se encuentra en fase de resolución de alegatos, por "no tener en cuenta la realidad y el modelo de producción que se da en Galicia". "El minifundio y la orografía de muchas zonas productoras de leche condiciona de manera significativa en Galicia las posibilidades de aplicar el purín mediante sistemas de tubos colgantes o inyectores, un método inviable, por ejemplo, en terrenos de mucha pendiente o en suelos pedregosos", argumenta el presidente de Agromuralla, que recuerda que Galicia concentra el 40 % de la producción lechera española, por lo que la entrada en vigor de la nueva normativa podría "poner en riesgo" un sector estratégico en nuestra comunidad.

Comunicado íntegro de Agromuralla (PDF)