ÁGUEDA Y ROI CAPÓN, CHANTADA (LUGO)

Pasión por el rural que se transmite de generación en generación

Los hermanos Capón, veterinarios de formación y ganaderos desde siempre, protagonizan esta nueva entrega de #YoSoyCampo de Virbac. Águeda decidió hace seis años tomar las riendas de la granja familiar, Capón Holstein SC, junto con su marido, Miguel. Por su parte, Roi lleva trabajando en la cooperativa Aira también desde hace seis años. Ambos comparten su amor por las vacas. Más en Vaca Pinta 50.

Los inicios de Capón Holstein SC se remontan a los abuelos de Águeda y Roi. “Esta ganadería era de mis abuelos, que tenían vacas de carne. Cuando mi padre cumplió 16 años continuó con la explotación, pero se cambió a las de leche. Hace seis años mi pareja y yo nos hicimos cargo de la granja, ya que es nuestra vocación y nuestra vida”, narra Águeda.

Desde pequeños, comenzaron a formarse y a competir en concursos de manejo y pelado tanto a nivel nacional como internacional, donde lograron títulos de gran relevancia. Águeda relata que “tuve la oportunidad de participar en el certamen europeo de Bruselas dos veces. En una ocasión conseguimos el premio de mejor grupo de Europa y Canadá y yo fui la mejor joven preparadora de Europa”.

Tanto Roi como Águeda estudiaron Veterinaria. Águeda ejerció la profesión durante un tiempo hasta que, finalmente, se puso al frente del negocio familiar: “Yo siempre tuve claro que quería estudiar Veterinaria, pero con la meta final de tener mi propia granja. La verdad es que me siento una afortunada porque me dedico a lo que toda mi vida soñé. Me gusta todo: estar con los animales, disponer del tiempo de la manera en que yo quiero…”.

En el caso de Roi, también tenía clara su vocación: “En esa época lo hablaba mucho con mi madre y le decía: ‘Si no soy veterinario de vacas, ¿qué voy a hacer?’ No contemplaba otra alternativa”. Durante los últimos años de universidad ya comenzó a hacer prácticas en Aira. Posteriormente, estuvo dos años trabajando en Asturias y hace seis que volvió a su localidad natal por circunstancias personales, momento en el que inició su trayectoria en Aira, donde continúa a día de hoy.

Roi admite que lo que más disfruta de su día a día, además de estar con las vacas, es el trato con la gente: “Los ayudo a vivir un poco mejor, ya no solo a nivel económico, sino que intento que tengan más descanso y su rebaño esté mejor. Asimismo, creo que se desconoce el hecho de que las condiciones de trabajo en el campo actualmente son muy buenas. Tuvimos a mucha gente de prácticas que se sorprendía de manera positiva con las labores que hacemos”, cuenta Roi.

Los hermanos coinciden en que el sector primario es indispensable. “La población mundial está creciendo y va a haber que abastecer de comida a muchísima gente”, asegura Roi Capón, que añade que de este modo se ayuda a fijar población en el rural.

Con respecto a la siguiente generación de la familia Capón, Águeda y Miguel ya tienen dos hijos pequeños a quienes les darán a conocer el amor pleno que sienten en su familia por el mundo ganadero y las vacas: “Nos gustaría que comprendieran la importancia que tiene este sector y que valoren lo que hace falta trabajar para tener en el supermercado un cartón de leche”, concluye Águeda.