GENÉTICA, BIENESTAR Y TRÁFICO LIBRE

Finca La Asunción renueva su ordeño robotizado con Lely

En Touro (A Coruña), Finca La Asunción ha instalado tres robots Lely Astronaut A5 Next de Lely en sustitución de los equipos de ordeño automatizado con los que trabajaba anteriormente. La granja de Santiago García reúne unas 330 cabezas, con 155 vacas en ordeño. La selección genética, el cuidado de los animales y el tráfico libre son tres aspectos a los que el propietario de esta ganadería concede especial importancia. Más en Vaca Pinta 62.

Tradición familiar y selección

La historia de Finca La Asunción está estrechamente ligada a la familia de Santiago; en particular, a sus padres, Asunción y Santiago. Él mismo sitúa ahí el origen de su manera de entender la ganadería y de su afición por la raza frisona. “Se consiguió a lo largo de años de mucho amor por las vacas y por la granja, y un trabajo muy sensato, certero y meditado”, relata.

Ese interés se refleja sobre todo en la selección de los ejemplares. Santiago García es juez de Conafe y Finca La Asunción destaca en los principales concursos de ganado de vacuno frisón de Galicia y España. García expresa que invierte tiempo, incluso después de terminar el trabajo diario, en observar los animales, seguir la evolución de los jóvenes y valorar vacas para futuros certámenes.

La granja llama la atención por sus instalaciones —que sobresalen por su llamativa estética— y por el estado de los animales, limpios y tranquilos. García insiste en que detrás de ello está, sobre todo, el tiempo que se les dedica: “Las vacas, si las tratas de una manera correcta, adecuada, dándoles lo que necesitan y ofreciéndoles amor y cariño, al final te devuelven con creces lo que tú les has aportado”.

Actualmente, la granja registra una media de 3,4 ordeños por res y día y uno de los lotes ha alcanzado los 3,6. La velocidad de ordeño está entre 3,3 y 3,4 litros por minuto. Su producción media es de 42-43 litros por animal y día. La leche presenta un 3,80 % de grasa y un 3,50 % de proteína, mientras que el recuento de células somáticas se sitúa en torno a 230.000 células/ml. En la empresa trabajan tres personas, además del propietario.

Tres grupos, tres Astronaut A5 Next

Los animales en ordeño se reparten entre tres grupos, cada uno con acceso a uno de los tres Lely Astronaut A5 Next. Santiago García trabaja con lotes heterogéneos, en los que conviven novillas, vacas intermedias y adultas, porque, según comparte, esta división le funciona mejor en robot que los grupos homogéneos. Además de los Astronaut, también cuentan con un Lely Discovery Collector.

Uno de los aspectos que tenía claro era el tráfico libre. “Nunca se me pasó por la cabeza ninguna opción que no fuese esa”, afirma. Para él, dentro de la estabulación el rebaño debe disponer de la máxima capacidad de decisión y movimiento a la hora de comer, beber y ordeñarse. Iván Brea, comercial de Lely en A Coruña, resume esta idea señalando que “al final, la vaca es la protagonista”.

Una decisión meditada

Según reconoce Santiago García, la sustitución de los anteriores robots no fue una elección sencilla. La ganadería ya tenía experiencia con el ordeño automatizado, pero el cambio implicó una transición.

Antes de decidirse, García había observado el funcionamiento de los Lely Astronaut A5 y A5 Next en granjas de Francia, Alemania y Holanda. En la Bretaña francesa, comenzó a prestar atención a estos equipos. “Había ganaderos que eran íntimos amigos míos, que conozco desde hace muchos años”, cuenta. Esa confianza le permitió preguntar en profundidad por su desempeño, además de por el número de fallos, los minutos de ordeño, el número de ordeños y los ejemplares por robot.

Tras instalarlos en su negocio, resalta de forma positiva “la simpleza del Astronaut”, la comodidad de entrada y salida y el confort durante el ordeño.

Comodidad para todo el ganado

La amplitud del Astronaut A5 Next es otro aspecto al que Santiago García concede mucha importancia, al poseer animales de distintos tamaños, ya que se adapta bien a todos ellos.

El ganadero apunta que el rebaño entra con facilidad y se posiciona cómodamente durante el ordeño. También relaciona esto con el flujo y con los tiempos de ordeño que están anotando.

La experiencia con las primerizas ha sido de igual forma positiva, según García. En la granja no realizan un periodo de acostumbramiento previo al robot: tras el parto, las novillas pasan directamente al grupo correspondiente. El ganadero narra que las primeras incorporaciones han entrado y se han posicionado perfectamente.

Producción y monitorización

Los tres A5 Next disponen del sistema Pura, que utiliza vapor de agua a 168 grados para esterilizar entre ordeños y evitar contaminaciones cruzadas, eliminando, según indica Brea, el 99,9 % de los gérmenes. Asimismo, trabajan con los collares, que les ofrecen cifras sobre celos, rumia, ingesta, estrés por calor y estrés por parto.

García subraya la exactitud de los datos que recibe y la posibilidad de consultarlos a distancia. “Me dan la tranquilidad de que, si yo no estoy un día en casa, me llevo toda la información en el móvil”, menciona.

Lely Horizon y el equipo técnico

La gestión se completa con Lely Horizon. Adaptarse a un programa diferente al que utilizaba antes requirió un proceso de aprendizaje, aunque Santiago García define el programa de gestión como sencillo, intuitivo, rápido y ágil. “No lo controlo al 200 %, pero me desenvuelvo cómodamente en él”, comenta.

El cambio de máquinas se completó en unas tres semanas. El propietario de Finca La Asunción pone en valor al personal de montaje y a los técnicos que coordinaron los trabajos y asegura estar “gratamente sorprendido” por el equipo humano que participó en la operación.

“Una de las cosas de las que estamos más orgullosos en Lely Center Trazo es de nuestro personal técnico”, señala Iván Brea. Por su parte, García espera que la comunicación mantenida durante esta primera etapa continúe en los próximos años.

Tras el cambio, el ganadero resume su planteamiento con una idea que también explica la decisión tomada: “La vida, especialmente en el trabajo, es evolución constante: aprender, cambiar de opinión y siempre hacerlo de una manera optimista, con ánimo de progreso y de mejora”.