#YoSoyCampo | Javier González (Asturias)

“Estaría bien que las personas se concienciasen de que somos el primer eslabón de la cadena alimentaria”

En esta entrega de #YoSoyCampo, de Virbac, publicada en Vaca Pinta 38, conocemos la trayectoria de un ganadero asturiano, Javier González, que regenta la explotación familiar, Ganadería Mingón —situada en Tineo (Asturias)—, junto con su hija Lara. La vida en el campo y su trabajo diario es algo que realmente disfruta, aunque considera que deben tomarse ciertas medidas para que el sector prospere adecuadamente. 

¿Cómo empezaste en la ganadería?
Cuando acabé la escuela no quise estudiar; entonces tuve varios empleos: primero, fui camarero; luego, panadero; posteriormente, estuve en un almacén de pienso y, después, ya comencé con la granja, que es un trabajo que me gusta mucho. Mis abuelos siempre tuvieron explotación y, más tarde, mi padre, quien pasó por una enfermedad y sobre los 40 años tuvo que parar de trabajar, así que yo cogí las riendas. En el año 2018, mi hija Lara optó también por quedarse en la ganadería y a día de hoy la llevamos entre ella y yo. 

¿Cómo es la granja actualmente?
Ahora mismo en Ganadería Mingón contamos con 300 cabezas, de las cuales estamos ordeñando sobre 180. El resto son animales de recría. También trabajamos en el campo: disponemos de 80 hectáreas, de las cuales 60 las dedicamos a maíz y raigrás, y 20 a pasto.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
A mí siempre me gustaron mucho las vacas y ahora podemos trabajar de otra manera muy diferente a antes, gracias a los avances que hemos dado a nivel tecnológico, por ejemplo, con el uso de robots. El trabajo físico en esta explotación ahora es mínimo. Además, para mí la vida en el campo y en la naturaleza lo es todo. Yo creo que nunca podría llegar a vivir en una ciudad. Aquí me encuentro bien y me gusta llevar a cabo todas las tareas.

¿Cómo ves el futuro de la profesión?
Ahora mismo hay un problema muy serio, que es la falta de mano de obra. Se sufre en todos los sectores, y en este, más. 
En cuanto a la rentabilidad de las explotaciones, yo creo que estamos bien dentro de lo que merecemos. Es cierto que hay que sacar el trabajo adelante y que existe cierto riesgo debido a la inversión que requiere hoy en día una ganadería. 
Estaría bien que la Administración tomase medidas un poco serias y a largo plazo para asegurar el futuro del sector y que la gente joven se animase a formar parte de la profesión, porque a día de hoy hay muy poco relevo generacional.

¿Qué le dirías a la gente joven que quiere emprender en el campo?
Esta profesión requiere de gran constancia e implica dedicación muchos días al año, pero al final estás trabajando para ti y no para otra persona. Además, el trabajo ha cambiado mucho y no es tan duro como antaño. 
Si ya tienen alguna granja familiar, deberían aprovechar eso y seguir por ahí. En mi caso concreto, a mí me hizo mucha ilusión que Lara siguiera mis pasos y, de hecho, construí una nueva nave en parte por eso, para que ella continuara y que el negocio pudiese mejorar.

¿Cómo le explicarías a la gente el valor que tiene el sector primario? 
Creo que la sociedad no está del todo concienciada de que el sector primario, en cualquier país y en cualquier lugar del mundo, es principal y muy importante. Yo no sé de qué va a vivir la gente si faltan la leche, la carne, los huevos… todo. Entonces, estaría bien que las personas se concienciasen un poco de que somos el primer eslabón de la cadena alimentaria, porque no nos reconocen nuestra labor. Hay que mentalizarse de que, si el sector va desapareciendo, la sociedad al completo no va a estar bien.