Emilio Rodríguez es propietario de SAT Emilio do Jaime (Cospeito, Lugo) junto con su padre, también llamado Emilio, y su hermano Jaime. En esta ganadería de leche, en la que cuentan con la ayuda de siete trabajadores para realizar las tareas diarias, disponen de 830 cabezas en total —430 vacas en ordeño y 400 ejemplares de recría. Emilio se incorporó al negocio familiar en 2007 y, con el paso de los años, fueron creciendo y ampliando sus instalaciones hasta llegar a la situación actual, con la que se sienten satisfechos, aunque buscan seguir progresando. Actualmente confían en el refuerzo del plan vacunal con BOVILIS Cryptium®. Más en Vaca Pinta 54.
¿Qué importancia tiene la recría en vuestra granja?
La recría lo es todo, es el futuro de la ganadería. Si no crías buenas terneras, no vas a conseguir buenas vacas que te proporcionen leche y que lleguen sanas al momento del parto.
¿Qué decisiones habéis tomado para mejorar esta área del negocio?
Empezamos a trabajar con BPA, empresa que ofrece servicios veterinarios, para controlar que las terneras estuviesen bien de pulmón y sanas, porque, con todos los animales que tenemos, es complicado detectarlo por nuestra cuenta. Fue un paso que dimos para tener al rebaño más controlado y poder descartar a alguna que no pueda llegar a ser madre.
¿Habéis percibido beneficios con la leche de transición?
Aquí siempre la habíamos utilizado, pero, desde que implementamos la vacuna, se notó una mejora significativa.
¿Cuáles son los puntos fuertes en el manejo de las terneras de vuestra explotación ganadera? ¿Hay algo que os gustaría cambiar?
Los puntos fuertes se basan en darles importancia a la limpieza y a la desinfección, además de estar muy pendientes de ellas.
Por otra parte, nos gustaría seguir evolucionando en todo, pero principalmente en el tema del espacio en la amamantadora, porque hay muchos animales y, cuando coinciden varios partos, se sobrecarga. Como solución, queremos construir una nave para la recría.
¿Qué le dirías a un ganadero que tiene problemas para controlar la diarrea en sus terneras o que solo es capaz mediante la administración de antibióticos?
Le diría que vacune a sus animales y le proporcione a la recría el calostro de su madre lo más pronto posible, justo después del nacimiento y durante los cuatro o cinco días posteriores. Cuanto antes mamen el calostro, antes se inmunizan de todo lo que haya en la granja. Es clave hacer las cosas bien, porque, si no, seguirá sufriendo bajas y trabas.
¿Qué es la criptosporidiosis y por qué representa un reto tan importante en las ganaderías?
Es una enfermedad causada por el agente Cryptosporidium parvum, que afecta a terneros de entre 7 y 14 días de vida, causándoles diarrea neonatal. Además, posee un elevado potencial reproductor y es muy resistente en el ambiente, lo que contribuye a que otros terneros de la granja se contagien con facilidad. Las consecuencias son muy importantes, porque, aparte del incremento de mortalidad, genera un retraso relevante en el crecimiento, con efectos a corto y largo plazo sobre su productividad y reproducción.
El parásito se localiza dentro de las células del intestino, lo que dificulta la eficacia de los medicamentos y hace que el sistema inmune tampoco pueda combatirlo de manera eficaz en esas primeras semanas de vida.
¿Qué se ha aprendido desde el lanzamiento de BOVILIS Cryptium®?
Se trata de un parásito, así que no vamos a conseguir que en los sistemas de producción actuales los terneros no se infecten. Lo que debemos hacer es trabajar en el equilibrio entre el parásito y el hospedador, de forma que los ejemplares desarrollen resistencia.
En primer lugar, hay que reducir la carga infectiva; para ello, las pautas de limpieza son fundamentales. En segundo lugar, se debe retrasar el ciclo infeccioso de los terneros: si se infectan con más días de vida, atravesarán menos ciclos y eliminarán menos ooquistes; de este modo, no padecerán diarrea o esta será muy leve, y descenderá la transmisión dentro de la granja.
Lo que se busca con BOVILIS Cryptium® es cortar el ciclo y retrasarlo. Al administrarles el calostro de la madre y la leche de transición, se transfieren los anticuerpos y la inmunidad al ternero. Con el plan vacunal, se evita que el parásito penetre en las células del intestino durante esos primeros días, lo que permite retrasar el inicio de la infección. Cuando esta finalmente ocurre, el ejemplar ya ha desarrollado defensas y puede controlar mejor la enfermedad, con menos síntomas y menos consecuencias.
¿Qué beneficios concretos han observado los ganaderos que ya están utilizando BOVILIS Cryptium®?
Se han reducido de forma significativa la mortalidad por diarrea y la incidencia de la enfermedad, ya que los terneros desarrollan el ciclo más tarde. Esto afecta a la sintomatología, de modo que, si aparece diarrea, suele ser leve y pasajera. Además, disminuye el uso de antimicrobianos, al poder controlar la enfermedad por otras vías. Finalmente, los ejemplares crecen más.
¿Qué relevancia tiene la criptosporidiosis en tus clientes?
Casi el 100 % de mis clientes tienen problemas de criptosporidiosis. Las medidas que estamos implementando se centran en la limpieza, la desinfección y los protocolos de manejo tanto de los animales como de la ganadería en general. Desde que está disponible la vacuna BOVILIS Cryptium® también la estamos utilizando, combinándola con el resto de las medidas que ya tomábamos previamente.
¿Qué mejoras has observado con el programa de recría en esta granja?
Con la leche de transición y la vacunación hemos visto un descenso muy grande en los casos clínicos de diarrea. Cuando empecé a trabajar aquí, la incidencia era del 80 % de terneros con diarrea, principalmente causada por criptosporidiosis. Después de siete meses, disminuyó al 10 %.
Gracias a esto, ahora solo utilizamos metafilaxia por vía oral en casos muy puntuales, cuando antes tratábamos a todos los terneros desde el primer día de vida.