La cooperativa agropecuaria Valle de Odieta, propietaria de la macrogranja de Caparroso, ha incorporado un aditivo alimentario para contribuir a la reducción de emisiones de metano en su cabaña de bovinos de leche. Ese aditivo, desarrollado por la compañía suiza Agolín, forma parte de su estrategia medioambiental y busca mejorar la eficiencia alimentaria de los animales.
Según explican desde la cooperativa, Agolín es el primer aditivo en conseguir la certificación e Carbon Trust como producto que reduce la producción entérica de metano (-10 %). En Valle de Odieta lo han empezado a incorporar en las dietas de vaca de leche y su recría. “De esta forma, la biogranja se convierte en una explotación pionera, comprometida con el entorno y la lucha por la reducción del calentamiento global. Consideramos imprescindible poner en marcha todas las iniciativas que, científicamente probadas, puedan mejorar la calidad ambiental del sector ganadero intensivo”, remarcan.