Mejor conciliación familiar con los robots en tráfico libre de GEA

José Antonio Batalla y Noelia Viqueira son los propietarios actuales de la Ganadería González Batalla y ellos solos, con la única ayuda de dos robots R9500 de GEA en tráfico libre, sacan adelante todo el trabajo que supone esta granja de 190 animales, con 100 productoras. Ver en Vaca Pinta 43.

Esta explotación familiar, de la localidad coruñesa de Lousame, nació en los años 80 con 40 vacas y su crecimiento paulatino, con base en recría propia, provocó que en el año 2021 comenzasen a pensar en la construcción de una instalación nueva diseñada con robots de ordeño con el principal objetivo de conciliar la vida laboral con la familiar.

Noelia, que trabajaba a turnos en una industria láctea, tomó la decisión de dejar su empleo anterior para dedicarse al 100 % a la ganadería y con el fin de que la flexibilidad de horarios que este proyecto les podía aportar les facilitase las condiciones que requieren dos niños pequeños.

A día de hoy y tras casi año y medio de trabajo con robots en tráfico libre, logran terminar su jornada laboral sobre las seis y media de la tarde con unas medias de 41 litros por animal y día, y 2,8 ordeños por vaca.

Localización: Lousame (A Coruña)
Número total de animales: 190
Vacas en ordeño: 100
Media de ordeños: 2,8
Media de producción: 41 l/vaca/día
Porcentaje de grasa: 4,00 %
Porcentaje de proteína: 3,58 %
RCS: 170.000 cél./ml

“Podemos conciliar nuestra vida familiar mucho mejor”

¿Cuándo empezaron a ordeñar con los dos robots de GEA y qué sistema tenían antes de instalar estos robots?

Antes teníamos una sala de ordeño de espina de pescado 5x2 con medición electrónica y retirada automática. Empezamos a trabajar con el ordeño robotizado de GEA el 25 de octubre de 2022.

¿Cómo ha sido el proceso de cambio?

Comenzamos acostumbrando a los animales a pasar por el robot con pienso unas tres semanas y, luego, el día 25 de octubre de 2022 arrancamos los robots a las cinco de la tarde. Al día siguiente, comenzamos de nuevo a meter vacas al robot a las cuatro de la mañana, esa jornada se apagó la sala y hasta hoy.

El proceso de cambio, al inicio, es un poco complicado, por el cambio en el sistema de ordeño y porque la metodología de trabajo cambia un poco. No es solo causa del ordeño.

Creo que nos costó más a nosotros que a los animales. No queríamos perder producción y tuvimos que ir cambiando poco a poco la alimentación. Desde que pasó un mes y adaptamos la ración definitivamente ya se notó un cambio importante.

En el cambio de sala a robot, ¿han descartado vacas, han ido creciendo poco a poco con recría propia o han comprado nuevos animales?

Nosotros hemos crecido siempre con recría propia, nos gustan mucho las vacas frisonas e ir seleccionando a nuestros animales.

No hemos descartado vacas hasta enero de este año. Eso sí, ahora hemos empezado a seleccionar aprovechando las rotaciones de todas las vacas. Las hemos dejado pasar por el robot a todas y ahora estamos eliminando por motivos diversos: conformación o dureza en el ordeño, más que nada.

¿Los robots de ordeño les permiten mayor flexibilidad y conciliación familiar?

En la granja trabajamos mi mujer y yo. Nuestra jornada empieza a las seis de la mañana. Miro siempre la aplicación de móvil para ver el estado del rebaño y saber con qué nos vamos a encontrar.

Llegamos a la granja y lo primero que hacemos es arrimar la comida, limpiar las camas y acercar los retrasos. Ahora mismo tenemos cuatro en el lote de multíparas y tres en el de primíparas, más o menos.

Limpiamos el comedero, porque a las siete viene el carro y, luego, atendemos a la recría, les damos la leche y los encamamos. Terminado el trabajo con la recría, volvemos a las camas hasta las ocho, hora en que terminamos nuestra primera parte de jornada, porque nos vamos a desayunar y a llevar a los pequeños al colegio.

A las nueve volvemos a la granja porque siempre hay cosas que hacer: papeleo, inseminaciones, vacunas… Nuestro plan es hacer el trabajo fuerte por la mañana. A la una nos vamos a comer y no volvemos hasta las cinco de la tarde. A esa hora volvemos a meter los retrasos, hacemos de nuevo las camas y sobre las seis y media de la tarde terminaría nuestra jornada. Así podemos conciliar nuestra vida familiar mucho mejor.

"Con el tráfico libre, no vemos a los animales hacinados"

¿Por qué eligieron GEA?

Nosotros hemos elegido GEA porque nos gustaba mucho como ordeñaba.

Por un lado, valoramos mucho también la separación por cuartos y la opción de colocación manual, porque cuando pare una novilla los primeros días entran muy nerviosas. Con la opción manual su adaptación es más fácil y con vacas muy adultas, a las que les cuesta más, puedes aprovechar igual toda su lactación. Además, son máquinas muy silenciosas.

Por otro lado, ya conocíamos el servicio técnico y estamos muy contentos con ellos, porque surge cualquier problema y siempre están atentos para solucionar en un momento.

Vemos unas instalaciones muy cuidadas y muy funcionales. ¿GEA ha intervenido en su diseño?

Sí. Yo tenía mi idea más o menos clara y sabía lo que quería, pero necesitaba plasmarla en un papel.

En esta tarea ha intervenido GEA y en ese sentido me han echado un buen cable.

Diseñamos zonas de descanso, los pasillos muy amplios y también dos áreas de separación, una para cada robot. Te facilitan mucho el trabajo.

Nosotros veníamos de una granja totalmente opuesta, con pasillos estrechos, con muy poca luz y con los animales  muy hacinados. Estábamos hartos de ver a los animales así y, con el tráfico libre, valoramos mucho lo contrario.

¿Tiene algún equipamiento más de GEA?

Sí. Contamos con los collares CowScout, que nos proporcionan información muy importante en cuanto a rumia, actividad y celos.

A veces el collar detecta bajo índice de actividad o de rumia y, si prestas atención a esos problemas, puedes solucionar alguna enfermedad con un poco de antiinflamatorio.

¿Piensa en crecer o instalar más robots en el futuro?

La nave sí que ha quedado diseñada para poder crecer, pero no tenemos esa idea.

Estamos muy cómodos así, con este tamaño y con dos robots, pero sí lo hemos valorado y hemos dejado todo preparado para poder desdoblar una tercera fila de camas y poder montar otros dos robots más.

 

JUAN MANUEL VELO
Juan Manuel Velo. Responsable comercial de Farming Agrícola para GEA.
 “Nuestro plan de mantenimiento es la manera más segura de que los robots funcionen las 24 horas los 365 días del año”

Vemos que esta granja cuenta con un diseño en tráfico libre. ¿Cuáles son sus características?

En esta granja se ha optado por un diseño en tráfico libre, con unos pasillos de ejercicio muy anchos, con más de cinco metros; una zona muy amplia justo delante del robot, donde no hay ningún tipo de puerta de selección, y un área de separación con cama caliente, donde el manejo del posparto es muy práctico.

¿Qué destacaría del trabajo de Farming Agrícola en esta instalación?

Cabría subrayar el asesoramiento a la hora del diseño, junto con los propietarios, para buscar una granja lo más práctica y eficiente posible para el día a día. El objetivo final era que una persona pudiese manejar un parto o meter una vaca rápidamente al robot.

También me gustaría resaltar el asesoramiento a la hora de la puesta en marcha, acompañando a los ganaderos en todo momento para sacar el máximo partido a la máquina desde el minuto cero.

Por último, también damos mucha relevancia al plan de mantenimiento que implantamos en todas las máquinas, pues estamos convencidos de que es una manera de trabajar segura para que los robots fallen lo menos posible y estén funcionando las 24 horas, 365 días del año.