La multinacional holandesa (Lely) ha tenido un crecimiento muy importante en los últimos años e incrementa su cuota de mercado con 440 Lely Astronauts ordeñando en la comunidad gallega. Más en Vaca Pinta 49.
440 robots de ordeño Lely Astronaut en Galicia, esa es la cifra con la que Lely cierra un gran 2024 en lo que a ventas e instalaciones se refiere. El crecimiento en estos últimos meses de la firma holandesa ha sido sobresaliente, alcanzando más de ochenta instalaciones de robots este año.
En un mercado alcista, donde cada vez más ganaderías optan por robotizar el ordeño en sus granjas, la multinacional Lely se lleva la palma. Los más de 400 Lely Astronaut de la comunidad gallega así lo demuestran. Por cada diez robots de ordeño que se instalan en Galicia, más de seis son de Lely, lo que sitúa a esta casa con prácticamente el 70 % de la cuota de mercado.
Para lograr este importante hito hay que destacar muchos factores. El primero, y sin duda el más relevante y demostrado, es que los Lely Astronaut son la mejor y más fiable máquina del mercado. Esto, unido al gran servicio técnico, donde casi se rondan las 50 personas en plantilla, hacen un binomio difícil de superar para el resto de las marcas.
En cuanto al volumen de litros de leche ordeñada, los robots de ordeño Lely Astronaut son los que más despuntan, ya que la media de los 440 robots Lely se sitúa por encima de los 37 litros, una cifra que ha ido mejorando en los últimos años, gracias al buen hacer de los ganaderos y a la fiabilidad de los Astronauts.
El volumen de negocio de estos robots Lely en el mercado gallego es muy destacable, en donde alcanzan los más de 355 millones de litros ordeñados al año, lo que supone una facturación de más de 160 millones de euros para los productores con robots de la marca holandesa.
Lely, o lo que es lo mismo, Agrotec Entreacanales, empresa que gestiona esta franquicia en tierras gallegas, tiene como objetivo a corto plazo llegar a los 500 robots en los próximos meses y seguir sumando hitos junto a sus mejores aliados, los ganaderos, que apuestan por una filosofía clara como es el tráfico libre, que está dando grandes resultados.
GANADERÍA HEDRA
La explotación láctea que ha sumado el robot 400 en Galicia para Lely ha sido Ganadería Hedra, en el municipio lucense de Outeiro de Rei. Esta granja, gestionada por Felipe Veiga y su padre, José, ha instalado dos Lely Astronauts A5 y un arrimador de comida Lely Juno Flex. Su primer robot fue el que consiguió sumar ese hito para Lely, y Felipe nos explica su experiencia desde la instalación de su primera máquina en el mes de septiembre.
¿Cómo está siendo la experiencia desde que comenzaron con los robots?
Lo que más me llamó la atención fue el incremento de producción, subimos más de siete litros por vaca y por día. Otro punto importante para nosotros es la flexibilidad que te da el robot. Antes teníamos que estar mucha más gente trabajando y ahora una persona sola puede atender puntualmente la granja.
¿Cuál ha sido el incremento de leche en estos meses?
Más de siete litros es lo que hemos subido. Partíamos de 35 litros de media por vaca y por día y ahora mismo estamos pasando de los 42. Este robot, el número 400, está en los 46 litros de leche por vaca y día, y el otro está sobre los 40 litros. Si conseguimos mantener estas medias estables sería lo ideal, pero creo que todavía podríamos ir a más, porque llevamos poco tiempo y el incremento ha sido muy grande.
¿Tenían ganas de robotizar el ordeño?
Robotizar para mí era completamente necesario. Mi padre tiene 70 años y para poder quedarme aquí, con la granja, necesitaba robotizar. Esto me permite trabajar de manera más cómoda, flexibilizar horarios y ser mucho más eficaz para rentabilizar la inversión.
¿Están contentos?
Estamos muy contentos con los robots, y creo que tenemos todavía mucho margen de mejora, porque solo llevamos dos meses y medio ordeñando con estas máquinas. Nuestra idea es que la explotación se pueda situar en los 45 litros de media por vaca y día.
En poco más de dos meses nos ha cambiado mucho la vida. Ahora es todo más flexible. Antes llegábamos a las cinco de la mañana para poder ordeñar en una sala tándem de 5x2. Ahora podemos tener más vida y más tiempo libre.
¿Qué impresión tiene de los datos que les ofrecen los collares?
Los collares son vitales para nosotros. Hemos mejorado mucho con las inseminaciones, se detectan antes y prácticamente no hay que hacer ninguna inducción al celo, es todo mucho más natural. La rumia también es básica para poder detectar enfermedades. La verdad es que no entiendo el robot sin estos collares. La información es esencial para mejorar.
¿Cuántos animales están ordeñando?
Hoy estamos ordeñando 118 animales, 60 en un parque y 58 en otro. Por la poca experiencia que tenemos todavía, el robot funciona mejor con 60 que con 65 vacas, pero es cierto que sacan muchos litros de leche diarios. Tenemos unas máquinas muy fiables y solo podemos decir cosas buenas de ellas y de la marca.