Cow comfort y tráfico libre

Mayor calidad de vida en la granja Centeno con el ordeño robotizado de Lely

Diego y Ángel Luis Centeno son los propietarios de la ganadería Centeno, situada en San Agustín del Pozo (Zamora). Con la reciente robotización de su negocio, de la mano de Lely, han logrado una mayor libertad tanto para ellos como para sus animales, además de un importante incremento en su producción diaria. Más en Vaca Pinta 49.

Esta granja zamorana dispone de 155 cabezas en total, de las cuales ordeñan a 130 con una media de producción de 41 kg/vaca/día. También cuentan con 90 novillas en un centro de recría en Valencia. Actualmente, su número de ordeños diarios es de 2,9 por animal.

El padre de Diego y Ángel Luis, Leandro, fue el que comenzó con este proyecto; diecisiete años más tarde, sus hijos tomaron el relevo de la empresa. A día de hoy gestionan ellos dos solos el negocio.

Las principales razones que los llevó a instalar robots de ordeño en su ganadería eran mejorar su calidad de vida y suplir la falta de empleados a la que se estaban enfrentando, además de la búsqueda de un mayor volumen de datos de su rebaño. Tras su buena experiencia, opinan que este sistema se va a convertir en el futuro de las granjas lecheras.

LOS ASTRONAUT A5 COMO SINÓNIMO DE LIBERTAD

Hace ya más de un año que los Centeno decidieron implementar en su explotación, a mayores de la sala de ordeño convencional de la que ya disponían, dos robots Lely Astronaut A5, con los que han disminuido su carga de trabajo de una forma considerable. “Antes, con un empleado, librábamos un fin de semana cada uno, pero ahora, gracias a los robots, podemos permitirnos descansar una tarde cada uno, intercalándonos”, explica Ángel.

Ambos consideran que la actividad diaria de la granja con los robots es mucho más liviana. Ángel recalca que “tenemos que estar presentes, pero es un trabajo más llevadero”.

A pesar de que todavía combinan la sala con sus dos robots, Diego confiesa que en el futuro tienen pensado quedarse únicamente con los A5.

SEGUIMIENTO MÁS PORMENORIZADO DEL GANADO

Con los Astronaut también llevan a cabo una supervisión más exhaustiva de los ejemplares, ya que les permiten obtener diferentes datos y, con estos, adelantarse a cualquier tipo de complicación y utilizarlos a su favor.

Gracias al programa de gestión Lely Horizon pueden consultar aquella información que consideren relevante en todo momento, como la producción diaria, datos de rumia, de ingesta, calidad de leche, número de células somáticas, y un largo etcétera. Los hermanos afirman que todos los días, una vez llegan a la ganadería, ya acceden a la aplicación.

Tamara Castro, FMS en Lely Center Ávila, aclara que “se trata de un programa muy intuitivo que con el tiempo los ganaderos manejan bien”. Lely Horizon tiene dos versiones: una para ordenador y otra para móvil. La primera consta de informes más detallados y la segunda “está diseñada para un trabajo diario, por lo que pueden ver si hay retrasos, si hay algún tratamiento pendiente, etc.”.

UN SERVICIO TÉCNICO QUE APORTA SEGURIDAD

La confianza de los socios de Centeno en Lely estuvo clara casi desde un primer momento: “Cuando decidimos instalar los robots, valoramos diferentes opciones, pero Lely nos gustó muchísimo”, relata Ángel.

El servicio técnico es uno de los aspectos que más tuvieron en cuenta a la hora de tomar su decisión: “Hay mucho personal de apoyo y los tenemos prácticamente al lado de casa”, por lo que en el caso de contar con alguna complicación saben que van a tener una asistencia rápida asegurada.

Para ellos los Astronaut son, de igual modo, completamente fiables, ya que durante el tiempo que llevan implementados en su negocio no han percibido ningún tipo de problema. Ángel Centeno cuenta que “los robots no tienen apenas averías y, si surge algo, en muchas ocasiones se soluciona de manera rápida por teléfono”.

TRÁFICO LIBRE Y VACAS MÁS TRANQUILAS

Después del periodo de adaptación correspondiente, los animales comenzaron a desarrollar su rutina diaria con el tráfico libre que defienden en Lely. Desde aquel momento los hermanos Centeno sostienen que casi no tienen retrasos y que ven unos buenos resultados.

Ángel declara que los ejemplares están mucho más cómodos y que han conseguido una media de producción de 41 kg por vaca y día −con picos de 44−, cuando antes se situaban en 36.

Además, con el tráfico libre han logrado que las vacas sean mucho más independientes: “Ellas se dirigen solas al robot, no se las molesta en absoluto y pueden realizar todas sus actividades cuando quieren”.

CONFIANZA PLENA EN LELY

Aparte de los Lely Astronaut A5, Diego y Ángel adquirieron otras herramientas de la firma holandesa que les facilitan el trabajo en la explotación.

Poseen un Lely Collector, que “molesta mucho menos a las vacas que una arrobadera convencional”, comenta Ángel. Adicionalmente, utilizan el arrimador de comida Lely Juno, con el que han conseguido que las visitas nocturnas al robot se incrementasen.