Desde su fundación en 1856 en Klein Wanzleben (Alemania), KWS ha sido fiel a sus principios: tradición, contacto con la tierra y fitomejoramiento eficaz. A día de hoy, la multinacional está presente en más de 85 países y da trabajo a unos 6.000 empleados, de los que 2.100 lo hacen en el área de investigación y desarrollo. En este departamento, la compañía invierte cada año el 17 % de su facturación con el objetivo de proporcionar a los agricultores las variedades que cumplan exactamente con sus requisitos.
En el número 30 de Vaca Pinta, Santiago Felizia, mánager de KWS para España y Portugal; Ángel Blanco, delegado comercial de KWS para la zona noroeste de la península ibérica, y Antón Balado, de la empresa Agricampo, distribuidora de KWS en la provincia de Lugo, abordan las nuevas líneas de investigación que se están llevando a cabo y comentan las variedades destacadas para silo.