Desde hace más de 35 años, Fertiprado se dedica al desarrollo de mezclas biodiversas ricas en leguminosas. Principalmente, su mercado abarca Portugal, España e Italia. Su crecimiento ha sido constante, apoyado en la calidad de sus semillas y, en los últimos años, en las distintas regulaciones centradas en sostenibilidad. “Las políticas actuales van encaminadas a lo que ha sido siempre la filosofía de Fertiprado: combinar gramíneas con leguminosas para producir proteína dentro de la explotación. Con los costes de hoy en día, esto es un plus para el ganadero. Seguimos creciendo en estos mercados y cada vez vamos a más”, destaca Manuel Rovisco, socio gerente de Fertiprado.
“Vemos con mucha satisfacción que en el mercado hay otras empresas que siguieron nuestro camino. Eso significa que nuestras opciones van de acuerdo con las necesidades de los productores. Nuestro equipo de I+D trabaja constantemente en el desarrollo de nuevas genéticas, buscando variedades más productivas y más sanas”, añade Joel Presa, director de estrategia y desarrollo en Fertiprado.
En esta línea, la empresa portuguesa prepara una nueva unidad de producción de mezclas en Elvas, situada en el centro-este de Portugal, en el distrito de Portalegre, muy cerca de Badajoz. “En un mercado tan competitivo y en el que Fertiprado siempre ha estado como líder en mezclas forrajeras, esta nueva fábrica va a ser fundamental. Vamos a aportar nueva tecnología a las semillas y aumentar la capacidad de respuesta en los mercados donde trabajamos”, explica Rovisco.
“Aunque el primer fin es la rentabilidad económica para las granjas, en Fertiprado siempre estuvimos muy pendientes de los temas ambientales de los que ahora se habla. El consumidor cada vez valora más la forma en la que se produce. Nuestros forrajes permiten a los ganaderos cuidar los suelos y el medio ambiente, a la par que aumentan su eficiencia económica”, remarca Presa.
Los responsables de Fertiprado coinciden en que cada vez es más necesaria una alimentación de calidad para las vacas, con forrajes que favorezcan el aumento de producción sin depender tanto de alimentos externos. “Nuestras mezclas aportan nitrógeno al suelo sin coste adicional, lo que contribuye a la reducción de la huella de carbono. Va en la línea marcada por Europa en relación con la nueva PAC y al denominado Pacto Verde. Cumplimos con todos los requisitos que necesitan los ganaderos para las ayudas, porque empleamos más de un 50 % de leguminosas en nuestras mezclas”, matiza Carlos Garrido, responsable de ventas de Fertiprado en la zona norte de España.
Mezclas adaptadas a cada zona
En la primavera de 2026, la compañía organizó diversos encuentros con los ganaderos en diferentes puntos de la península ibérica para comprobar el estado de las distintas mezclas antes del corte. Una de las citas se llevó a cabo en Valdés (Asturias), zona enmarcada dentro de la cornisa cantábrica, un territorio muy importante para Fertiprado. “Hace unos veinte años que comenzamos a trabajar en el noroeste peninsular y hemos crecido de la mano de nuestros distribuidores y clientes. Siempre hemos mostrado nuestra preocupación por adaptar las mezclas a las zonas en las que trabajamos en el mercado de vacuno de leche. Por ejemplo, Talavera no es lo mismo que Asturias o Galicia o las islas Azores”, puntualiza Rovisco.
Las variedades de Fertiprado han evolucionado en paralelo a la profesionalización de las granjas en esta zona. “En todo el norte de España hay muy buenas ganaderías con gente joven al frente, que tiene inquietudes con respecto a temas como la huella de carbono y el bienestar animal”, asegura Garrido.
En el campo de ensayo asturiano situado en Otur se pudo comprobar el estado de variedades como Speedmix, Fertifeno, C-Mix, Grassmix y dos pertenecientes a la gama de semillas Proterra: N-Max y Terra.
“Las leguminosas fijan en el suelo el nitrógeno presente en el aire. El forraje ofrece más proteína y fibra en el ensilado. Esto también repercute en la calidad de la leche y de la carne. Se trata de producir más, pero cuidando los recursos”, aclara Presa. Por su parte, Carlos Garrido incide en la reducción de problemas sanitarios: “Trabajamos con una genética que nos permite obtener fibras de mucha calidad, que evitan dolencias relacionadas con patas y ubres”.
Acompañamiento al ganadero
Una de las claves de la trayectoria de Fertiprado es la cercanía con los distribuidores y ganaderos. “Puedes tener un producto muy bueno, pero si no eres capaz de apoyar a los distribuidores y productores en su cultivo y manejo, no se logran buenos resultados”, advierte Presa.
“Somos una empresa que vende los productos en una época puntual y luego estamos todo el año visitando los cultivos y ofreciendo asistencia técnica. Ayudamos a los ganaderos a decidir cuándo cortar para que las fibras mantengan toda la calidad y a incorporar las mezclas en las raciones”, apunta Carlos Garrido, consciente de que “no siempre se puede cortar cuando se quiere. Lo ideal sería cortar cuando las leguminosas tienen en torno a un 20 % de floración”.
Desde hace unos tres años, la cooperativa Campoastur es distribuidora de las semillas de Fertiprado en Asturias. Por otro lado, desde marzo de 2026, Fertiprado pasó a ser en Portugal el distribuidor exclusivo de Lallemand Animal Nutrition para los inoculantes de la gama Magniva, principalmente con tres productos: Magniva Clásico, Gold y Platinum 3. “Este acuerdo nos permite ampliar nuestros servicios. Ahora vamos más allá del corte del forraje con una empresa que es líder mundial en el área de microbiología, inoculantes y fermentación para silos”, resalta Joel Presa.
Experiencias Fertiprado
José López Pepe Choureiro, responsable de Ganadería Choureiro (Navia, Asturias)
Conozco las mezclas de Fertiprado desde hace muchos años. La evolución ha sido muy importante en cuanto a calidad y cantidad de variedades. Ofrecen una buena producción y aportan mucha proteína a las vacas. Además, fijan nitrógeno en el terreno y contribuyen al abonado de la siguiente cosecha. Cada vez más gente pregunta por ellas. Yo vendo el forraje excedente y tengo demanda de bolas de mezcla de raigrás con vezas y tréboles. Se nota la mejora de la rentabilidad porque con unos costes similares, producimos más”.
José Manuel Álvarez, responsable de Tahoces (Las Regueras, Asturias)
Es el segundo año que sembramos las mezclas de Fertiprado. La tierra con la leguminosa queda más suelta y mejor preparada para el siguiente cultivo. Aporta mucha proteína a los animales, lo que te permite reducir la proteína del concentrado, uno de los principales costes. Constituyen un tipo de forraje que se adapta muy bien a la hora de preparar la ración en el carro, la mezcla sale muy apetitosa y es más digestible. Quizás el punto más delicado sea el momento de siega, pero ahí no tiene culpa la semilla, eso depende de la meteorología”.
Armindo Silva, ganadero en Vila do Conde, distrito de Porto
Los productos de Fertiprado son excelentes. Implantar este tipo de cultivos fijadores de nitrógeno tiene mucho sentido, especialmente en un contexto como el actual, con guerras en distintas partes del mundo y subidas constantes en los precios de los abonos. Si tenemos una planta capaz de fijar nitrógeno, que es uno de los componentes más caros del fertilizante y uno de los que más necesita el maíz, creo que no hay que pensárselo dos veces. Estas leguminosas tienen una ventaja para las vacas: nos permiten reducir el coste del concentrado. En nuestra zona es casi imposible hacer paja o fibra, así que buscamos obtener valores más altos de proteína en el forraje para poder reducir después el concentrado”.
Flávio Eiras, ganadero en Barcelos, distrito de Braga
La variedad que siembro es Avex, sobre todo por la cantidad de forraje que produce y también por su calidad. Es una mezcla adaptada a nuestro clima, los animales la aprovechan mucho mejor y producen más leche. Me gustaría poder sembrar más, pero tengo una superficie muy limitada para el número de animales que manejo. Después, conseguimos producciones de maíz muy buenas, con cantidades de 80 toneladas de materia verde por hectárea. Por otro lado, reducir la huella de carbono es importante. Tenemos que cuidar el medio ambiente para dejar un futuro mejor a las nuevas generaciones”.
Carlos Mendes, ganadero en Barcelos, distrito de Braga
Siembro mezclas de Fertiprado en toda la superficie que trabajo. Como aportan mucha proteína al ensilado, los animales las ingieren muy bien y eso repercute en su producción, con lo que me permiten ahorrar en pienso proteico. Al final, lo que importa es lo que queda en el bolsillo, ¿no? Las variedades que uso son Speedmix, Fertifeno y Abex. Después de cultivar estas mezclas, normalmente aplicamos menos nitrógeno por hectárea, ya que la estructura del suelo queda mejorada tras su siembra”.
¿Qué servicios ofrece Campoastur?
Es una cooperativa asturiana con unos 7.500 socios. Somos fabricantes de piensos, tanto convencionales como ecológicos, ofrecemos servicios de maquinaria y contamos con tiendas en el medio rural.
¿En qué momento apostasteis por los productos de Fertiprado?
Desde hace tres años somos distribuidores. Se presentó la oportunidad, los productos nos gustaban y a los técnicos les encajaba.
¿Cómo valoras la relación hasta el momento?
Está dando muy buenos resultados y la gente está contenta. Las diferentes mezclas se adaptan bien, sobre todo ante las nuevas medidas que exige la Política Agraria Común (PAC), con mejora del suelo y aportación de nitrógeno. Además, si necesitáramos una nueva variedad, creo que serían capaces de crearla.
¿Cómo es el trato con el servicio técnico?
Nuestro equipo está muy formado y se mantiene cerca del personal de Fertiprado. Para cualquier tipo de consulta siempre están disponibles.
¿Cómo valoras la vinculación con Fertiprado?
Se trata de una empresa muy reconocida y con grandes productos. Trabajamos muy a gusto con ellos, tenemos una relación cercana. Apostamos por el tipo de genética que tienen con las leguminosas. Conocemos las dificultades para recoger los forrajes en Asturias, principalmente por la meteorología, por eso, disponer de una genética tan trabajada, nos ayuda a suplir esos factores adversos.
¿Qué tipo de mezclas recomendáis?
Suelen ser mezclas multicorte, aunque, cada vez más, se siembran las de un solo corte, que incorporan tréboles, vezas y cebada. En la actualidad, queremos impulsar también las variedades mejoradoras del terreno, que ayudan a fijar nitrógeno, reducir la presión de determinados agentes biológicos y, en consecuencia, ahorrar costes.
¿Qué aportan en la ración de las vacas?
Buscamos también cultivos con proteína para que faciliten la digestibilidad de la ración y contribuyan a las altas producciones de leche que existen hoy en día en las granjas.
¿De qué manera estos productos están en el camino de la sostenibilidad?
Todas las variedades de Fertiprado con las que trabajamos complementan muy bien la PAC, especialmente los ecorregímenes, ya que tienen más de un 50 % en leguminosas. Además, son variedades que fijan muy bien el nitrógeno en el suelo y favorecen la reducción de fitosanitarios.
¿Qué servicios ofrece Lallemand Animal Nutrition?
Lallemand es una empresa de origen canadiense orientada a la producción y comercialización de levaduras y bacterias para diferentes áreas de negocio, entre ellas la producción animal. En el caso de la nutrición de vacuno, abarcamos desde los forrajes hasta los purines, pasando por los aditivos y materias primas para el pienso.
¿Por qué habéis comenzado a trabajar con Fertiprado?
Es una empresa con valores similares a Lallemand, entre los que destacan la calidad y el servicio a los ganaderos. Dada la capacidad de Fertiprado para llegar al cliente final, se consideró que era un socio estratégico muy importante de cara al mercado portugués.
¿Qué productos recomendáis para el ensilado de praderas destinado a las vacas de leche?
Para los ensilados de primavera trabajamos con nuestra gama Magniva, una línea de inoculantes a base de bacterias y enzimas, uno de los principales valores que aportan nuestros productos. Disponemos de soluciones para ensilados húmedos o con un nivel de materia seca más elevado.
¿De qué manera mejoran la digestibilidad?
Gracias a las enzimas apreciamos una mejora de la digestibilidad, porque favorecen la disponibilidad de azúcares durante la fermentación de los forrajes y provocan un mejor aprovechamiento de la ración. Por lo tanto, esto se traslada a un mejor retorno sobre la inversión.