ES LA LECHE

D. Fernández: “Los lácteos de mi dieta son intocables los 365 días del año”

El tinetense David Fernández se ha hecho un merecido hueco en la élite de los deportistas paralímpicos, aunque, quizás, dentro de nuestro sector siga siendo habitual asociarlo al nombre de la explotación familiar: Manolero. Sobre el papel de los lácteos en la base de su alimentación de atleta nos habló en esta charla publicada en Vaca Pinta 24.

Cuenta David que los dos valores fundamentales que tiene en su vida se los han transmitido sus padres. De su madre dice haber aprendido a ver el vaso siempre medio lleno, mientras que de su padre ha heredado la perseverancia y el espíritu de trabajo.

Sus progenitores son los propietarios de la ganadería Manolero (Mirallo de Arriba, Tineo, Asturias), una explotación cuyo nombre es muy habitual en los concursos frisones. Pensando en estos certámenes a los que el protagonista de este reportaje no es ajeno, nos preguntamos si no habrá salido de ahí el afán competitivo que lo ha llevado hasta donde está hoy en día: “Mi padre empezó con una ganadería muy pequeña, pero siempre ha sido muy competitivo y eso ayudó a que fuese creciendo poco a poco, buscando tener buenos animales y mejorar genéticamente, lo que ha hecho que hoy en día tenga una muy buena ganadería en el sector lechero”, relata. “Creo que eso, ese espíritu de superación, me lo transmitió a mí y es uno de los valores que se necesitan en el deporte, ya que siempre estás peleando contra unas marcas que tienes que superar para mejorar”, valora.

Su vida ahora está enfocada al deporte de alto rendimiento –lleva diez años practicando lanzamiento de peso, en su historial deportivo destacan un cuarto puesto en un europeo y una novena posición en un mundial y está trabajando para poder competir en los Juegos de Tokio– pero, no obstante, su vida continúa inevitablemente ligada a este sector: “Primero debido al accidente y, después, por el deporte, me aparté del mundo de los con[1]cursos de ganado y ya no estoy todo el tiempo que quisiera aquí, en el pueblo, ya que viajo mucho por los entrenamientos y las competiciones, pero siempre que puedo me gusta venir a casa a ver a mis padres y a mi hermana, que son los que están actualmente con la ganadería”, señala.


“Para desayunar tomo medio litro de leche con un tazón de avena, eso es la energía del día”

EL TRIÁNGULO PERFECTO

“Cuando empecé a hacer deporte, yo solo pensaba en entrenar, entrenar y entrenar, pero cuanto más arriba llegas, las condiciones para ir a más cada vez son más difíciles, y ahí te das cuenta de que el triángulo de alimentación, descanso y entrenamiento tiene que ser perfecto porque, si no, no puedes progresar”, explica.

“Nuestro cuerpo en teoría está continuamente creando nueva fibra, generando masa muscular para ganar la potencia que necesitas para lanzar la bola, para seguir mejorando y para soportar la carga de entrenamiento sin lesiones; entonces la alimentación es muy importante”, aclara. En la base de su dieta se encuentran los hidratos de carbono y las proteínas, junto con los minerales, la verdura y, por supuesto, los lácteos.

“Al principio no valoraba tanto el descanso ni la alimentación y tuve pequeñas lesiones, roturas de pectoral, etc., pero una vez que me empecé a tomar en serio el descanso y la alimentación, sobre todo con el nutricionista, todo eso se redujo, porque mi cuerpo estaba bien nutrido y ya era capaz de soportar la caña que le damos”. Con todo, recuerda que en el deporte de alto rendimiento es inevitable tener molestias, “pues siempre estamos llevando nuestro cuerpo al límite”.

 

¿QUÉ COME UN DEPORTISTA PROFESIONAL?

Lejos de lo que pudiera parecerle a una persona ajena al mundo del deporte, cuenta Fernández que “nuestra alimentación es la normal; hago entre cinco y seis comidas al día, totalmente corrientes, aunque sí como mucho hidrato de carbono basado en pasta y arroz, y mucha proteína basada en carnes y pescados”.

Como única excepcionalidad, nos habla de los batidos de proteína de suero de leche con creatina, para recuperarse tras los entrenamientos, y de algún multivitamínico que le aporta el extra que necesita cuando los alimentos de una comida normal se quedan cortos, “sobre todo porque, como contaba antes, al estar nuestro cuerpo sometido continuamente a mucho exceso, necesitas tener los aportes de vitaminas, minerales, etc. muy altos para que no lleguen las lesiones”.


“Con medio litro de leche tomas 16 gramos de proteína, que es la mitad de la proteína que te puede absorber el cuerpo en una sola comida”

LOS LÁCTEOS EN LA DIETA DE UN CAMPEÓN

“Los lácteos para mí son una parte fundamental de la dieta, son intocables los 365 días del año, estemos en periodo de competición o de carga”, afirma este deportista al que, según explica, le gusta particularmente la leche.

“Se recomienda tomar tres porciones de lácteos al día; yo tomo seis”. “Tomo más o menos un litro de leche al día; por las mañanas para desayunar ya tomo medio litro con un tazón de avena, eso es la energía del día, y luego puedo estar en casa los fines de semana y antes de irme a la cama me puedo tomar otro medio litro”, cuenta.

La leche es una fuente de energía y proteínas muy importante para su dieta. Cada vaso le aporta entre seis y ocho gramos de proteína, es decir, que “con medio litro de leche tomas 16 gramos de proteína, que es la mitad de la proteína que te puede absorber el cuerpo en una sola comida”.

Toda su alimentación está supervisada por un nutricionista, que se encarga, entre otras cosas, de marcarle los postres de todos los días, compuestos de un yogur –siempre lo más natural posible, para evitar el exceso de azúcares– y una pieza de fruta por la mañana, al medio[1]día y a la noche. “Con él tengo un pequeño hándicap, que es que me gustan mucho los quesos y ahí tengo la batalla por cuánta cantidad puedo comer”, bromea Fernández, “pero él sabe que me gustan y me los pone, bien en la merienda, bien en algún otro momento del día”, concluye.


EL VASO MEDIO LLENO

La de David es una historia de superación y actitud en positivo. Tras sufrir la amputación de su pierna izquierda en 2012 a raíz de un grave accidente de tráfico que lo dejó en coma 43 días, lo mantuvo ingresado en el hospital durante casi medio año y lo obligó a pasar por un largo proceso de rehabilitación, llegó al deporte de competición casi por necesidad.

“Un día, volviendo en coche a Oviedo con mi hermana, resbalé al salir, me caí y no fui capaz de levantarme; no tenía la fuerza suficiente para hacerlo con las muletas y ella no podía conmigo”, recuerda. “Al día siguiente, le conté a un amigo lo impotente que me había sentido en ese momento, porque caerte al suelo y no ser capaz de levantarte con 25 años es jodido, las cosas como son, y entonces él me habló de un grupo de personas con discapacidad que hacía deporte en el Palacio de Deportes de Oviedo”, narra Fernández.

Ese fue el detonante para el giro en positivo que le esperaba. Empezó a practicar deporte para mejorar su calidad de vida y, con el paso del tiempo, la cosa fue a más: “Hace ahora 3 años batí el récord de España de lanzamiento de peso, la Federación Española vio que tenía progresión y me ofrecieron la oportunidad de ir a entrenar al centro de alto rendimiento en León, que está especializado en lanzamientos”. Allí hizo una entrevista con Manolo Martínez, poseedor del actual récord de España de esta disciplina, que lo aceptó en su grupo. Especializó más sus entrenamientos y siguió mejorando sus marcas hasta entrar en la élite al participar en el último mundial en su disciplina.