La sostenibilidad de la profesión veterinaria centró el Congreso Anembe 2026

Valladolid fue la ciudad escogida para albergar, del 20 al 22 de mayo, la XXVIII edición del Congreso Internacional Anembe de Medicina Bovina de España. La cita reunió a 871 congresistas, alcanzó cifras históricas de participación y consolidó el papel del encuentro como referencia técnica, científica y profesional para la buiatría española. Más en Vaca Pinta 60.

Una nueva edición de récord para Anembe. El Congreso Internacional de Medicina Bovina regresó este año con una convocatoria marcada por la alta participación, la amplitud del programa científico y un foco especialmente dirigido hacia el futuro de la profesión veterinaria. Valladolid fue la sede elegida para una cita que, según explicó el presidente de Anembe, Juan Carlos González, reunía las condiciones que busca la asociación para el desarrollo de su congreso anual: una ciudad de tamaño medio, bien comunicada y accesible para profesionales procedentes de distintos puntos de España.

Los datos confirman el crecimiento de un congreso que continúa reforzando su posición dentro del sector. La XXVIII edición contó con 871 congresistas inscritos, 50 empresas colaboradoras, 36 ponentes, 52 ponencias principales, 51 comunicaciones orales, 28 pósters y 10 simposios de empresa. “Más, casi no se puede hacer”, resumió González al valorar unas cifras que reflejan tanto la capacidad de convocatoria de Anembe como el interés creciente por la formación especializada en medicina bovina.

Durante tres jornadas, el programa combinó contenidos científicos, formación práctica, sesiones técnicas, comunicaciones orales, pósters y espacios de encuentro con empresas. Para el presidente de la asociación, una de las claves de los últimos años ha sido precisamente haber alcanzado “un equilibrio entre ciencia, formación y relación con las casas comerciales”. En este sentido, destacó que el congreso ofrece a laboratorios y compañías del sector un espacio especialmente valioso para presentar productos, intercambiar conocimiento y mantener contacto directo con cientos de profesionales en apenas unos días.

Pero la edición de Valladolid no solo se centró en la actualización técnica. El lema elegido, “La sostenibilidad de la profesión veterinaria”, puso el foco en una cuestión interna que la organización considera cada vez más urgente: cómo se encuentra la profesión, qué retos afrontan las nuevas generaciones y por qué el ámbito de los rumiantes resulta menos atractivo para parte de los jóvenes veterinarios. “Es una profesión dura, exigente y muy vocacional”, señaló González, que subrayó la importancia de analizar también los aspectos emocionales y laborales de quienes ejercen la buiatría.

Con ese enfoque, el congreso incorporó una mesa redonda dedicada al bienestar de la profesión veterinaria, en la que se debatieron cuestiones como la carga de trabajo, el relevo generacional, la presión profesional y la sostenibilidad laboral. Según el presidente de Anembe, este análisis permitirá extraer conclusiones y abrir nuevas líneas de trabajo para entender mejor las necesidades actuales de los profesionales y avanzar en un diagnóstico más completo del sector.

La cita sirvió también para hacer balance de una etapa de crecimiento para la asociación. González destacó la creación de la Fundación Anembe, concebida como una herramienta clave para reforzar la actividad formativa en los próximos años, y el avance en el desarrollo de la futura Academia Anembe, pensada como un espacio común en el que los socios puedan realizar prácticas. Una apuesta coherente, recordó, con una profesión “eminentemente práctica” y con la necesidad de seguir impulsando la formación aplicada, la innovación y las nuevas tecnologías.


El Congreso Anembe 2026 reunió a 871 congresistas, 50 empresas colaboradoras, 36 ponentes y 52 ponencias principales

Miércoles 20: reproducción, sanidad, datos, sostenibilidad y bienestar profesional

La reproducción fue uno de los primeros ejes de la jornada con las intervenciones de Stephen Butler, investigador científico y jefe del grupo de investigación sobre reproducción del ganado lechero en Teagasc Moorepark, quien dio a conocer los resultados de ensayos de investigación y datos de campo sobre el uso de semen sexado en rebaños lecheros irlandeses. En una segunda ponencia abordó el rendimiento reproductivo de embriones producidos in vitro, tanto frescos como congelados, y su aplicación práctica en programas reproductivos.

La sanidad de la ubre centró varias de las ponencias de la tarde de la mano de Sofie Piepers, directora general de MEX y profesora visitante en la Universidad de Gante, especializada en mastitis y calidad de la leche. En sus intervenciones revisó qué hay realmente de nuevo en mastitis y qué problemas continúan siendo recurrentes en las explotaciones lecheras, además de profundizar en la relación entre camas y mastitis desde una perspectiva de investigación, evaluando factores de riesgo y estrategias de prevención.

La sanidad parasitaria también tuvo su espacio con la intervención de María Martínez Valladares, científica titular del CSIC en el Instituto de Ganadería de Montaña, cuya investigación se basa en infecciones por helmintos, resistencias antihelmínticas y estrategias sostenibles de control. En paralelo, Laura Montoro, profesora adjunta de la Facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera, analizó la problemática de las resistencias antimicrobianas en producción bovina y su impacto en la práctica veterinaria.

Otro de los bloques destacados fue el dedicado a la digitalización y el uso de datos en producción animal. Alberto Morillo, veterinario con trayectoria en nutrición animal, producción porcina, estadística aplicada y gestión de proyectos, focalizó sus intervenciones en el papel de los datos en la revolución de la producción animal y en cómo la minería de datos puede convertirse en una herramienta estratégica para la toma de decisiones en las granjas.                                                                         

La sostenibilidad y el papel de la ganadería en el medio ambiente estuvieron presentes con las intervenciones de Gonzalo Palomo, socio fundador de Velaqui Solutions, investigador de la Universidad de Extremadura y educador en Manejo Holístico por el Instituto Savory, que habló del pastoreo como herramienta para la prevención de incendios a través del Proyecto Mosaico. También participó Jorge Conte, gerente de Moncayo Ecológico, que trató el pastoreo como vía para mitigar el cambio climático desde la perspectiva de la ganadería regenerativa.

Las sesiones técnicas continuaron con la participación de María Roda, investigadora especializada en nutrición y bienestar animal, que analizó si las tecnologías de ganadería de precisión pueden detectar antes que el propio profesional lo que ocurre en un cebadero. En su segunda disertación se refirió a la relación entre densidad de animales por corral, kilos producidos y bienestar animal. También intervinieron José Jesús de la Fuente, catedrático en SaBio-IREC, centro mixto CSIC-UCLM-JCCM, y especialista en garrapatas, enfermedades transmitidas por vectores y vacunología, con una ponencia sobre la evolución de las vacunas para su control; Carmen Fernández Moro, jefa de servicio del Área de Medio Ambiente y Ganadería de la Subdirección General de Medios de Producción Ganadera del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que explicó cómo gestionar ECOGAN de forma práctica; Vicente Rodríguez Estévez, profesor del Departamento de Producción Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba, con una ponencia sobre decisiones de manejo en vacuno de dehesa, sostenibilidad y huella de carbono, y Odón Sobrino, veterinario especializado en sostenibilidad ambiental y mitigación de emisiones del sector ganadero, que basó su intervención en el ciclo del nitrógeno.

Así mismo, tras el acto inaugural, que contó con la participación de David Iglesias, veterinario vinculado al Proyecto Nyangatom, sobre cooperación en Etiopía, la jornada concluyó con una mesa redonda centrada en el bienestar de la profesión veterinaria, moderada por Isabel Blanco Penedo, investigadora especializada en bienestar animal y sostenibilidad de los sistemas ganaderos. En ella participaron Manuel López Bejar, decano de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona; Diana Teixeira, public affairs manager en la Federación de Veterinarios de Europa (FVE); Carmen Arroba, veterinaria de campo y socia de Anembe; Mariano Urraco, profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, y Amparo Osca, profesora de Psicología Social y de las Organizaciones en la UNED. El debate planteó cuestiones como la carga de trabajo, la presión profesional, el relevo generacional y la sostenibilidad laboral de la veterinaria.

Talleres prácticos

El congreso incluyó varios seminarios y talleres prácticos orientados a la formación aplicada en clínica, diagnóstico y nuevas herramientas para la veterinaria bovina. Estas actividades, celebradas como complemento al programa científico, permitieron profundizar en contenidos de carácter práctico y directamente vinculados al trabajo en campo.

El Seminario de Ecografía de Órganos Abdominales y Torácicos estuvo dirigido por Camilo Cabra, médico veterinario creador del método BovATUS. La actividad se vinculó con la aplicación de la ecografía clínica en bovino más allá del aparato reproductor y con el diagnóstico de patologías abdominales y torácicas mediante este método, temas que también formaron parte de sus ponencias dentro del programa científico.

Por su parte, el Seminario Interactivo de Medicina y Cirugía en Ganado Bovino fue impartido por Amanda Hartnack, profesora clínica de Cirugía de Animales de Consumo en la Facultad Vetsuisse de la Universidad de Zúrich. El taller reforzó la orientación práctica del congreso en el ámbito de la medicina y la cirugía bovina, con un enfoque dirigido a la actualización clínica y al trabajo en condiciones de campo.

Finalmente, el Taller Práctico de Inteligencia Artificial en Veterinaria Bovina, impartido por Néstor Guerra, de NCompany, incorporó al programa una línea de formación centrada en el uso de nuevas herramientas digitales y en el papel que la IA puede desempeñar como apoyo a la práctica veterinaria.


El lema “La sostenibilidad de la profesión veterinaria” permitió mirar no solo a los retos técnicos del sector, sino también al bienestar emocional y laboral de los veterinarios

 

Jueves 21: Nutrición, recría, calidad de carne, diagnóstico, pastoreo y manejo

La jornada del jueves fue la más intensa desde el punto de vista técnico, con un amplio programa de sesiones paralelas en torno a la nutrición, la reproducción, la calidad de la carne, la recría, el diagnóstico clínico, la gestión sanitaria, el pastoreo y la economía de las explotaciones.

El día comenzó con la intervención de Stephen Butler sobre las pérdidas de gestación en vacas lecheras, analizando el momento en que se producen y sus principales causas. En paralelo, Alexander N. Hristov, profesor de Nutrición Láctea en el Departamento de Ciencia Animal de la Universidad Estatal de Pensilvania, examinó la nutrición de proteínas y aminoácidos en vacas lecheras a través de la alimentación, con especial atención a la eficiencia de utilización de la proteína y a la reducción de pérdidas de nutrientes y emisiones.


El programa combinó ciencia, formación práctica, comunicaciones orales, pósters, simposios de empresa y espacios de encuentro con el sector

La producción de carne también tuvo un papel destacado con las intervenciones de María Salud Rubio Lozano, profesora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México y especialista en ciencia, calidad e inocuidad de la carne. En su primera ponencia disertó sobre la carne bovina tropical desde el punto de vista de sus bases genéticas, sistemas de producción y límites estructurales de calidad en los mercados internacionales. Posteriormente, presentó una ponencia sobre carne cultivada y los avances desarrollados durante más de una década hacia una alimentación sostenible.

La microbiología del agua en vacuno lechero fue abordada por Fernando Sanagustin, médico veterinario y experto en calidad de agua en animales, mientras que María del Mar Bravo, veterinaria oficial de la Junta de Extremadura dedicada al control oficial de la prescripción veterinaria, explicó cómo afrontar una inspección del botiquín veterinario.

La recría y el manejo de terneros fue el tema central de la ponencia de Jodi Wallace, veterinaria especializada en ganado lechero y copropietaria del Hospital Veterinario de Ormstown, que enumeró estrategias de cuidado de terneros orientadas a lograr cero tratamientos y cero pérdidas. En una segunda intervención se detuvo en la resolución de problemas en el cuidado de terneros desde la práctica veterinaria.

En el área de nutrición, Luiz Ferraretto, profesor asociado y especialista en extensión de nutrición de rumiantes en la Universidad de Wisconsin-Madison, puso el foco en la modulación de la fermentación del ensilado para minimizar pérdidas y microorganismos no deseados. Posteriormente, analizó la optimización del papel del almidón como fuente de energía para las vacas lecheras.

El programa continuó con la ponencia telemática de Jordan M.  Thomas, profesor de la Facultad de Agricultura, Alimentación y Recursos Naturales de la Universidad de Missouri y especialista en gestión reproductiva de vacuno de carne. Su intervención se centró en la selección y desarrollo de novillas de reposición, a partir de las lecciones del Programa de Selección de Vaquillas de Reemplazo Show-Me-Select de Missouri. También se incluyeron contenidos prácticos como la necropsia en campo, impartida por Javier Camba, veterinario especializado en peritación y tasación de siniestros pecuarios; la fluidoterapia en terneros y adultos y el manejo de heridas devastadoras, a cargo de Amanda Hartnack, y las nuevas estrategias de gestión reproductiva, como Jobsynch y las lactaciones extendidas, presentadas por José Vidal Álvarez, especialista en sincronización de tareas en granjas lecheras, y Ángel Ávila, veterinario especializado en manejo reproductivo y lactaciones en vacuno lechero.

La mastitis ambiental fue objeto de estudio en ponencias a cargo de Zyncke Lipkens, veterinaria especializada en rumiantes y salud de la ubre, jefa de equipo de servicio de campo y gestora de cuentas de atención sanitaria en DGZ-Vivee-MCC Flandes. Sus intervenciones se centraron en el diagnóstico de la mastitis ambiental, su relación con el material de cama, la puntuación, el muestreo, las soluciones y los casos de campo.

Javier Álvarez, ingeniero agrónomo y profesor del Área de Producción Animal en la Universidad de Zaragoza, presentó nuevos enfoques para la gestión del pastoreo y casos prácticos de alimentación en pastoreo. La dimensión económica del programa estuvo representada por José Manuel Andrade, director de la Fundación Juana de Vega y docente en el Departamento de Empresa de la Universidad de A Coruña, que profundizó en los costes de producción y la viabilidad económica del vacuno de carne, con especial atención al caso de Galicia.

Simposios de empresa

Los simposios de empresas fueron los protagonistas de la tarde del jueves. Se debatió sobre distintos aspectos relacionados con la eficiencia reproductiva, la prevención sanitaria, la nutrición, el diagnóstico, la automatización y el manejo de las explotaciones bovinas.

La sesión de Ceva giró en torno a las claves para la excelencia en eficiencia reproductiva en vacas de leche de alta producción, mientras que Boehringer Ingelheim presentó su enfoque para la prevención de mastitis. Novonesis expuso nuevas experiencias nutricionales aplicadas a la salud y la productividad del ganado lechero, y Zoetis destinó su simposio al uso de la ecografía y la imagen digital en el diagnóstico preciso de la enfermedad respiratoria bovina.

También se trataron cuestiones vinculadas al parto y al ordeño, con el simposio de Hifarmax sobre cómo la resolución de la distocia puede abrir el camino hacia la eficiencia reproductiva, y el de DeLaval, centrado en el ordeño robotizado de precisión.

La programación comercial se completó con el simposio de GEA Farm sobre CattleEye, su sistema de monitorización autónoma de la locomoción y la condición corporal; el de Novus, dedicado al concepto de minerales absorbibles y sus posibilidades en la suplementación de zinc, manganeso y cobre en vacas lecheras, y el de AHV International, orientado hacia AHV StopLac Tablet como propuesta para el secado de vacas lecheras sin estrés y sin antibióticos.


La digitalización, la inteligencia artificial, la sostenibilidad ambiental y la bioseguridad fueron algunos de los grandes ejes técnicos del congreso

Viernes 22: Bioseguridad, ecografía, reproducción, digitalización y nuevas tecnologías

La última jornada del congreso combinó contenidos clínicos, reproductivos, sanitarios y tecnológicos, con especial protagonismo de la bioseguridad, la ecografía clínica, la reproducción, la reducción de la huella de carbono y la digitalización aplicada a la sanidad y la producción animal.

La mañana comenzó con la Asamblea de Anembe y con las intervenciones de Jurgen Rehage, profesor de la Universidad de Medicina Veterinaria de Hannover y especialista en medicina interna y cirugía bovina. Su primera ponencia versó sobre la laparoscopia práctica en ganado vacuno y, posteriormente, indagó en la hipercetonemia desde el punto de vista de si se trata de un trastorno metabólico o de una adaptación fisiológica.

En reproducción, Jordan M. Thomas presentó, de nuevo por videoconferencia, nuevas estrategias para preparar reproductivamente a las vacas antes de aplicar protocolos de inseminación artificial a tiempo fijo o transferencia de embriones. En su segunda intervención evaluó la inversión en la gestión reproductiva y el impacto económico de la concepción temprana.

Alexander N. Hristov habló sobre los aspectos prácticos de la reducción de la huella de carbono en las granjas, mientras que Sofie Piepers abordó el papel de Streptococcus uberis como patógeno de la mastitis, analizando si se trata de un agente ambiental o contagioso y si su comportamiento es transitorio o persistente. Posteriormente, Piepers impartió una ponencia sobre los riesgos derivados de mezclar productos químicos en una granja lechera.

La bioseguridad fue otro de los grandes bloques de la jornada de la mano de Alberto Allepuz, epidemiólogo y profesor del Departamento de Anatomía y Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, especializado en evaluación de riesgos, bioseguridad y vigilancia epidemiológica. En sus intervenciones resaltó la importancia de la bioseguridad en el contexto actual y las oportunidades de mejora en las explotaciones bovinas, así como el diseño de planes de bioseguridad en granja para reducir el riesgo de entrada de enfermedades.

En paralelo, Camilo Cabra desarrolló dos ponencias centradas en la ecografía clínica de la vaca dentro del método BovATUS. En la primera explicó la aplicación de la ecografía clínica más allá del aparato reproductor, mientras que en la segunda abordó las patologías abdominales y torácicas más comunes que pueden diagnosticarse mediante ecografía, destacando su utilidad como herramienta de diagnóstico en campo.

Otro de los puntos fuertes del programa fue el dedicado a la digitalización y al uso de datos en producción animal. Carlos Piñeiro, veterinario, PhD por la Universidad de Meiji y profesor de ganadería de precisión en la Universidad Alfonso X el Sabio, analizó el papel de la digitalización, la ciencia de datos y la inteligencia artificial en la sanidad y la producción animal, así como la importancia de los espacios de datos como pilar de negocio y como base para generar más valor y nuevos servicios dirigidos a productores y veterinarios.

La parte clínica y tecnológica se completó con la intervención de Vicente Peña, veterinario clínico y fundador de Albéitar Veterinarios y del Centro de Reproducción Bovino y Equino Albéitar La Janda, sobre protocolos anestésicos en campo y mezclas anestésicas; y con la ponencia de Pablo Bermejo, investigador científico del Departamento de Reproducción Animal del INIA-CSIC y responsable del grupo de Ingeniería Genómica Animal, sobre el estado actual de las técnicas de modificación genética aplicadas a la ganadería.

El congreso concluyó con el acto de clausura y la entrega de premios a las comunicaciones orales.


Juan Carlos González defendió la necesidad de seguir adaptando la profesión a una realidad cambiante, con especial atención a la incorporación de la mujer a la clínica de grandes animales

Los retos venideros

Ya como presidente saliente, Juan Carlos González hizo una valoración positiva del trabajo desarrollado durante los últimos años y apuntó hacia los retos que deberá afrontar la próxima directiva. Recordó que la labor de la Junta Directiva es “totalmente altruista” y que quienes forman parte de ella compaginan esta responsabilidad con su trabajo diario en granjas y clínicas.

González animó al nuevo equipo a mantener la ilusión, dar continuidad a lo que funciona e incorporar nuevas ideas en esta etapa de transición. Hablando de los desafíos pendientes, subrayó la necesidad de seguir adaptando la profesión a una realidad cambiante, con especial atención a la incorporación de la mujer a la clínica de grandes animales y al encaje de las nuevas generaciones en un entorno profesional exigente, vocacional y muy vinculado al medio rural.

El cierre de la edición de Valladolid sirvió también para mirar hacia el futuro inmediato. Anembe anunció que el XXIX Congreso Internacional de Medicina Bovina se celebrará en 2027 en A Coruña, una sede ya conocida por la organización y elegida para facilitar la transición entre la directiva saliente y la nueva Junta, además de regresar al norte tras varios años sin celebrar allí el congreso.


El congreso Anembe 2027 se celebrará en A Coruña, una sede ya conocida por la organización

COMUNICACIONES ORALES GALARDONADAS POR ANEMBE

PRIMER PREMIO

La subnutrición y la suplementación con hidroxitirosol al final de la gestación de vacas de carne afecta al perfil de ácidos grasos de la descendencia

Nieves Escalera Moreno

SEGUNDO PREMIO

Administración estratégica de hCG en vacas lecheras de alta producción sometidas a estrés térmico para mejorar la fertilidad a primera inseminación postpartum

Inmaculada Cuevas Gómez

TERCER PREMIO

Análisis transcriptómico de sangre periférica de vacas frisonas subclínicas, naturalmente infectadas con Mycobacterium avium subesp. paratuberculosis

Arrate Prado López

 

PREMIO ESPECIAL DÍAZ DE PABLOS A LA MEJOR COMUNICACIÓN ORAL EN REPRODUCCIÓN

PRIMER PREMIO

Utilidad de la ecografía y la termografía en la detección de subfertilidad en toros infectados por Besnoitia besnoiti

Silvia Ruiz Caballero

 

Lo que nadie les contó al empezar

Siguiendo el lema del congreso, “La sostenibilidad de la profesión veterinaria”, el equipo de Vaca TV quiso mirar más allá del programa científico y preguntar a los asistentes por aquello que nadie les había contado cuando comenzaron a trabajar. Las respuestas dibujaron un retrato coral de la profesión: exigente, cambiante, muy práctica y profundamente marcada por las relaciones humanas.

Una de las ideas más repetidas fue la distancia entre lo aprendido en la facultad y la realidad del ejercicio profesional. Varios jóvenes veterinarios reconocieron que el primer impacto fue descubrir la inseguridad con la que se sale al mercado laboral, pero también la capacidad que se desarrolla al enfrentarse a los problemas reales. “Sabemos mucho más de lo que creemos y somos mucho más capaces de lo que pensamos”, resumió María Belén Hernández. En esta línea, Lucía Díaz incidió en esa misma evolución: “No me esperaba la capacidad resolutiva que podemos llegar a desarrollar en situaciones complejas o de alta presión”.

También hubo quien subrayó que la formación no termina con el título. Para David Otero, lo más inesperado fue comprobar “que tendría que aprender tanto después de acabar la carrera”. Ese aprendizaje continuo, unido a la práctica diaria, aparece como una de las claves de una profesión que exige adaptación constante y contacto directo con realidades muy diversas.

El componente humano ocupó buena parte de las respuestas. Oriol Franquesa explicó que, aunque su interés inicial estaba en las vacas, “lo que realmente me enganchó fue la gente del campo”. En la misma línea, Covadonga Fernández destacó la confianza que los ganaderos depositan en el veterinario desde los primeros años de ejercicio: “Me sorprendió mucho porque todavía soy muy joven”. Esa confianza, añadió, debe ir acompañada de un buen entorno profesional: “Piensas que puedes solo, que saliste de la carrera y puedes con todo, y no. Necesitas un equipo”.

La acogida por parte del sector fue también uno de los aspectos más mencionados. Seve Fernández enfatizó “la calidez de la gente” como una de las mayores sorpresas de su trabajo, mientras que Clara García destacó la comprensión recibida tanto por parte de sus compañeros como de los ganaderos al empezar siendo alguien nuevo. Para Gloria Martínez, que comenzó a ejercer hace 35 años, esa acogida fue especialmente significativa: “Había muy poquitas mujeres veterinarias” y, pese a los prejuicios asociados al mundo ganadero, recordó “el cariño” con el que fue recibida y la ayuda que encontró en el entorno rural.

Las respuestas también reflejaron cómo ha cambiado la profesión. Román González apuntó a dos elementos que hoy considera básicos: las relaciones entre trabajadores, técnicos y veterinarios, y la irrupción de la inteligencia artificial. “Nos facilita el trabajo una auténtica locura. Yo nunca creí que esto pudiera llegar a este nivel, y lo que nos queda”, afirmó. Juan José Núñez, por su parte, explicó que nunca imaginó acabar trabajando en monitorización animal y análisis de datos tras comenzar en clínica, una evolución que ahora le permite “ayudar a interpretar la información recogida por sensores y aportar valor a ganaderos, veterinarios y consumidores”.

La amplitud del campo de actuación veterinario fue otra de las ideas destacadas. Mario Merino reconoció que no se esperaba “la diversificación de la actuación veterinaria a lo largo de la cadena productiva”, ni la relación tan estrecha entre los distintos sectores que intervienen en ella. Rubén González, desde el ámbito de la empresa, apuntó también a la gran variabilidad que existe entre los profesionales que trabajan dentro de las ganaderías, tanto ganaderos como empleados.

No faltaron respuestas más personales, ligadas a los primeros recuerdos de la profesión. Roi Capón evocó su primera noche de guardia, cuando su jefe le entregó el teléfono y sintió una mezcla de nerviosismo e ilusión ante la posibilidad de tener que resolver solo una urgencia. Ángel Ávila, con la perspectiva de quien empezó a trabajar en 1988, recordó el impacto que le produjeron las carreteras y pistas del rural gallego, los kilómetros y las dificultades de desplazamiento de aquella época.

La vocación, en algunos casos, también apareció con el ejercicio diario. Mikel Imaz reconoció que entró en la veterinaria “por rebote” y que fue al empezar a trabajar cuando descubrió que aquella profesión realmente le gustaba. “Ahora es mi pasión”, afirmó.

Y, entre todas las respuestas, hubo también espacio para una conclusión sencilla y optimista. “Nadie me dijo que iba a ser tan bonito”, resumió Guillermo Lorenzo. Una frase breve que, en cierto modo, condensó el espíritu de muchas de las entrevistas: la veterinaria bovina es una profesión dura, exigente y en permanente transformación, pero también capaz de generar vínculos, aprendizaje, pasión y sentido de pertenencia.