LELY VECTOR (V)

SAT Arenas, un ejemplo de cómo mejorar los datos con el Lely Vector

SAT Arenas, un ejemplo de cómo mejorar los datos con el Lely Vector

Desde la instalación del Lely Vector en 2020, esta granja de Cantabria no ha hecho más que mejorar sus datos de producción, reproducción y salud, gracias tanto a este sistema de alimentación como a sus robots de ordeño Lely Astronaut A3 Next. Más en Vaca Pinta 51.

SAT Arenas (Camargo, Cantabria) se formó en 2005 con dos familias. Comenzaron con una sala de ordeño de 5x2 y, en 2010, instalaron dos robots de ordeño Lely Astronaut A3 Next, los mismos que tienen actualmente y con los que han conseguido casi dos millones de litros de leche anuales en el último año. La granja ha sufrido varias reformas desde sus inicios; la más importante, junto con la instalación de los robots, la ampliación del número de cubículos, hasta alcanzar los 122 actuales. Hoy en día, en SAT Arenas ordeñan unas 125 vacas, a las que se suman unas 12 secas, ya que la recría la tienen externalizada en Rancho Las Nieves, en Zaragoza.

Esta granja cántabra produce 44,5 kg de leche por vaca y por día, unos resultados más que notables, lo que se traduce en una media de 43,5 litros en el tanque de leche. En 2020 apostaron por la alimentación inteligente de Lely con el sistema Vector. Eduardo Entrecanales, uno de los socios de SAT Arenas, cuenta cómo está siendo su experiencia con el robot de alimentación de la firma holandesa, del que destaca, sobre todo, la mejora en la calidad de vida tanto de los animales como de los ganaderos.

Eduardo Entrecanales, uno de los socios de SAT Arenas

Llevan más de cinco años trabajando con el Lely Vector. ¿Cómo está siendo la experiencia?

Creo que más positiva de lo que esperábamos. Con el tiempo hemos analizado los datos y hemos visto que la salud de las vacas ha mejorado mucho, lo que ha repercutido directamente en la producción. Al alimentarlas más veces al día, comen con mayor frecuencia y seleccionan menos la comida, lo que reduce la acidez en panza. Esto se traduce en menos problemas de salud y en una mejora en la fertilidad.

¿Cómo han notado la mejoría en cuanto a ahorro energético?

Respecto al sistema del que disponíamos antes, en el que utilizábamos un carro mezclador arrastrado, ahora ahorramos más de 6.000 litros de diésel al año. Además, tenemos un contador eléctrico para analizar el consumo del Vector, que es de 30 kilovatios al día, lo que supone un gasto de aproximadamente 3,5 € diarios.

¿Cómo ha influido el Vector en la producción de leche?

En 2019 nuestra producción era de entre 41 y 42 litros de leche entregada por vaca y día. En 2024, la media ha superado los 43,5 litros. Podemos afirmar que hemos subido al menos 1,5 litros. Pero la mejora no solo se ha reflejado en la producción diaria, sino también en los sólidos. Antes teníamos un 3,5 % de grasa y un 3,1 % de proteína, y al cierre de 2024 nuestra media ha sido del 3,83 % de grasa y el 3,37 % de proteína.

¿La tasa de fertilidad también ha subido?

Sí. Al mejorar tanto la producción como la salud, también lo hemos notado en la fertilidad, que ha aumentado un 5 %, un dato muy significativo para nosotros. Ahora se nota que las vacas están en mejor estado general.

¿Se han reducido los problemas de podología?

Sí. En torno a un 50 %. Antes teníamos entre 30 y 35 cojeras al año, y ahora no llegamos a las 15. Se ha notado mucho. También hemos dejado de ver casos de laminitis, lo que concuerda con la reducción de la acidez en panza.

¿Cuántas veces al día comen las vacas?

Depende un poco de la materia seca y del número de animales en ordeño, pero en este momento, las vacas en producción comen alimento fresco unas nueve veces al día, mientras que las vacas secas lo hacen dos veces. Aun así, la máquina todavía tiene bastante tiempo libre. En nuestro caso, la eficiencia de la alimentación es de 1,64 litros de leche por cada kilo de materia seca consumido.

¿De qué se compone la ración de las vacas en producción?

La ración de las vacas en lactación consta de 29 kilos de silo de maíz, 11 kilos de silo de hierba, 1 kilo de paja, 6,5 kilos de concentrado y 300 gramos de correctores. En total, supone algo más de 47 kilos de alimento por vaca y día, con más de 21 kilos de materia seca.

La producción, la salud y la reproducción han mejorado, pero ¿qué hay del trabajo diario?

Antes, con el carro arrastrado, dedicábamos unas 15 horas semanales a esta tarea, y ahora no llegamos a tres horas a la semana. Nosotros cargamos la cocina tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes). Solo limpiamos el pesebre los días que se carga la cocina, y lo hacemos en unos 45 minutos, por lo que hemos reducido el número de horas de trabajo notablemente.

¿Están contentos con la fiabilidad de la máquina?

La máquina es muy fiable. Es como el robot de ordeño: te puede llamar a cualquier hora, pero la verdad es que el número de llamadas al año es prácticamente nulo. El índice de averías es muy bajo y las alarmas críticas no superan las cuatro al año, lo que es impresionante para una máquina que puede trabajar las 24 horas del día los 365 días del año.

¿Se han reducido los restos de comida?

Sí. Ahora los restos son ridículos, lo único que hacemos es barrer un poco. Antes generábamos más de 15 toneladas de desperdicio al año, y ahora no llegamos ni a 2 toneladas, lo que supone un ahorro muy importante.

¿Se calienta la comida en la cocina?

Es una cuestión de gestión, pero tenemos comprobado que no hay problema. Cargamos la cocina cada dos o tres días y, si los silos están bien hechos y conservados, no hay ningún inconveniente con la comida almacenada.