“Los ciclos largos han estado un poco perjudicados por la fecha de siembra, pero aun así el campo ha aguantado bien”, resume Gustavo García Rivero, responsable regional de Cornisa y Portugal de Semillas LG. El objetivo del ensayo, añade, es “ver las variedades que se adaptan mejor en esta zona”, donde el ciclo 400 es habitual, pero las siembras tardías obligan a mirar más a los 300 y 200 largos.
Producción, digestibilidad y rusticidad
García insiste en que el foco de Semillas LG sigue siendo el maíz silo para producir leche. “El almidón es importante, pero donde más hemos trabajado es en digestibilidad y calidad de ensilado”, explica. Y recuerda que en el silo cuenta toda la planta: mazorca, contenido de almidón y, especialmente, la calidad de la parte verde.
Por eso, la mejora genética se orienta a fibras más digestibles y a un mejor equilibrio entre producción y valor nutritivo. “El ganadero vende leche, no maíz”, resume García, que sitúa ahí la clave: variedades que conviertan bien los kilos de materia seca en litros de leche por hectárea.
A la vez, subraya que la digestibilidad debe ir acompañada de sanidad y rusticidad. Cita la tolerancia a helmintosporium, roya o cephalosporium, y también la resistencia a sequía en una cornisa cantábrica mayoritariamente de secano. “Si una variedad es muy buena pero con estrés se seca, no tenemos nada”, advierte. También apunta a la necesidad de materiales adaptados al viento y al riesgo de caída.
Para García, la lección de 2025 es evidente: “No es lo mismo sembrar el 15 de abril que el 15 de mayo o el 10 de junio”. De ahí la importancia de ensayar en local y ajustar la recomendación cuando el calendario se retrasa por la meteorología.
Variedades estrella del catálogo
Durante la jornada de visita en Trazo, Enrique González, delegado en Galicia, Asturias y Cantabria, destacó la LG 31.323 Limonaire. Se trata de una novedad en ciclo 300 medio, con muy buen stay green, buena digestibilidad y una inserción media-baja de mazorca pensada para reducir el encamado en años ventosos. En su experiencia, se mueve en el entorno de 15.000-16.000 kg de materia seca y, por su regularidad, puede convertirse en “una de nuestras estrellas”.
Así mismo, Tomás Castro, asesor técnico de cultivo, presentó la LG 31.475, otra nueva incorporación al catálogo. La describió como una referencia en ciclo 400 para zonas como Trazo, con “mucho potencial de producción para silo” y perfil LGNA por su alta digestibilidad. Situó su ventana de siembra entre finales de abril y mediados de mayo, con cosecha entre el 20 de septiembre y el 10 de octubre, y maneja rendimientos en torno a 20 toneladas de materia seca por hectárea.
Toni Fernández, delegado comercial de Cornisa, puso el foco en la LG 31.459, una variedad que, aseguró, “históricamente ha dado uno de los mejores resultados en el CIAM”. Destaca por su digestibilidad, su sello LGNA y su buen stay green, además de la apertura de espata, que favorece el secado del grano con la planta todavía verde. La encuadró en un ciclo 300 medio y explicó que la ve muy bien adaptada a Galicia, especialmente para la rotación maíz-pradera anual y zonas frías.
Asesoramiento técnico y digitalización
Además de la genética, García reivindica el acompañamiento técnico constante que ofrece el equipo de Semillas LG, así como la puesta a disposición del ganadero de herramientas como LG Simula y Agrility. Con ellas, cuenta, ajustan recomendaciones según integral térmica, zona y fecha de siembra, y pueden afinar la previsión de cosecha con datos climáticos e imagen satelital.
En el caso de LG Simula, la herramienta trabaja con la integral térmica de cada variedad y con los datos históricos de estaciones meteorológicas de la cornisa cantábrica para estimar cuándo llegará el maíz al punto óptimo de ensilado según la fecha de siembra. Agrility añade una capa más de precisión: incorpora seguimiento por satélite, datos de la estación más cercana a cada parcela y parámetros como el índice NDVI para corregir la previsión en función del estado real del cultivo. Así, Semillas LG puede ofrecer al ganadero una orientación más ajustada tanto de la fecha de cosecha como del comportamiento esperado de la parcela frente a campañas anteriores.
La opinión de nuestros clientes
Alexandre Muíño, de Ganadería Docampo, explica que llevan años probando materiales de LG porque “aguantan muy bien el verdor”, algo que asocia a la digestibilidad, y porque dan “muy buena cantidad de kilos”. En 2025 trabajaron con LG 31.475, LG 31.323 Limonaire y Bowen, y afirma que, al pesar kilos y materia seca, pudieron comprobar que estaban obteniendo “muy buen rendimiento por hectárea”.
En Ganadería Casa Lorenzo, Alejandro González resume el criterio de muchas granjas: la variedad se decide según recomendación técnica, finca, fecha de siembra y calendario de ensilado. Señala que, en su caso, con ciclos medios siguen logrando buenos rendimientos y que la elección varietal se nota “en la calidad de la analítica del silo”, con efecto directo en la producción de leche. Su balance final sobre Semillas LG es contundente: está “muy contento” con la producción y la calidad.
Los colaboradores valoran la apuesta de la casa por la digestibilidad
El ensayo de Trazo se realizó en colaboración con Progando en una parcela de la ganadería Casa Lorenzo. Adrián Veras, de Progando, destacó el peso de la zona por su concentración de granjas y por el notable relevo generacional, y enmarcó la jornada dentro de una colaboración técnica continuada con LG.
Sobre esa relación, Veras fue claro: “LG siempre ha apostado por variedades que consigan una muy alta digestibilidad de silo”, una línea que, a su juicio, ha permitido a muchas ganaderías apostar por silos de mayor calidad.