TRÁFICO LIBRE: TRANQUILIDAD Y LIBERTAD PARA LAS VACAS

Gran satisfacción con tres robots de ordeño Lely en Ganadería Queirugueira

El 9 de noviembre se celebró en Ganadería Queirugueira una jornada de puertas abiertas organizada por Lely, durante la cual los asistentes pudieron conocer todas las prestaciones del robot de ordeño Astronaut A5. Marcos Blanco y su mujer, Patricia Vázquez, son los propietarios de esta granja, en la que trabajan con dos A5 y un A3. Lo vemos en Vaca Pinta 42.

En el municipio Val do Dubra, situado en la provincia de A Coruña, nos encontramos con la Ganadería Queirugueira. Patricia Vázquez y Marcos Blanco, socios de la explotación, disponen de 200 vacas adultas –180 en ordeño y, el resto, secas– y de 200 animales en recría; en total, suman 400 cabezas. Actualmente, producen más de 7.000 kg de leche diarios.
Para llevar a cabo todas las tareas cuentan con la ayuda de tres empleados. Trabajan en torno a 115 hectáreas de terreno, de las cuales entre 80 y 85 son de maíz. Una parte la tienen con praderas permanentes de raigrás, mientras que la otra va rotando.
“Esta es una de las ganaderías más modernas y eficientes que tenemos en A Coruña”, expresó Iván Brea, gestor comercial en A Coruña de Agrotec Entrecanales.


PUNTO DE PARTIDA: LAS INSTALACIONES
La decisión de optar por los robots de Lely llegó a raíz de las nuevas instalaciones que construyeron. En ese momento, tuvieron que elegir entre continuar con el ordeño tradicional o pasarse al automatizado: “Tomamos esta decisión y creo que no nos hemos equivocado”, explicó Marcos Blanco. Los tres Astronaut, dos A5 y un A3, se dividen en tres lotes.
En esta explotación hay dos naves metálicas con mucha claridad y ventilación, en las cuales se distribuyen los dos A5 y áreas de separación en cubículos con camas de arena. En estas áreas es donde se centraliza el trabajo, ya que aquí van a estar los animales que, por el motivo que sea, requieran de una mayor atención que el resto. Así pues, las vacas tienen acceso a la cornadiza y pueden estar en este lugar el tiempo necesario, con la comodidad de tener cerca el robot para poder usarlo en cualquier momento.
A mayores, poseen otra nave de hormigón, en la que tienen un A3 con áreas de separación con cama caliente de paja. “Esta zona se puede usar como paridera o como un espacio para que la vaca se vaya acostumbrando al robot”, expuso Brea. 
Otro aspecto destacable de Ganadería Queirugueira es el diseño de los pasos de transición: amplios y con bordillos estrechos. Esto desemboca en que las vacas tengan un acceso muy cómodo a la comida, a los cubículos y facilidad de desplazamiento alrededor de la ganadería.


EL PROCESO DE IMPLANTACIÓN DE LOS ASTRONAUT
La fase de introducción de los robots fue sencilla en el caso de esta granja, ya que, tal y como indica Alberto Sánchez, responsable de ventas y marketing de Lely Center Los Corrales, los propietarios ya sabían que este método está basado en hacer lo mejor para la vaca.
Lucía Freire, coordinadora de proyectos en Galicia de Agrotec Entrecanales, es la encargada de estudiar y diseñar la mejor colocación para los robots en función de la granja, con el objetivo de asegurar su perfecto funcionamiento y el bienestar animal. “Mi trabajo consiste en visitar la explotación en un primer momento para hacer un estudio de las posibles colocaciones del robot, siempre primando el tráfico libre de los ejemplares para conseguir los mejores resultados”, cuenta. Así pues, acuerda con el ganadero las alternativas ideales para la colocación de los Astronaut.
Los factores que se han de tener en cuenta para decidir la ubicación de las máquinas son variados, entre ellos, las distancias que deben recorrer las vacas para acceder al robot, el número de camas, los pasos de cruce, la ventilación, la iluminación o las áreas de separación: “Una vez analizados todos estos aspectos, se elabora un plano que se le explica al ganadero minuciosamente para que comprenda el manejo que va a implicar”, afirma Lucía.
Desde Lely declaran que este procedimiento es generalmente asequible: “Nosotros instalamos una estructura sólida de acero, sobre la que va atornillado el robot y esto facilita mucho todo, tanto para nosotros como para los albañiles, que serán los encargados del desarrollo de la obra”. 


TRÁFICO LIBRE Y BIENESTAR ANIMAL, PIEZAS CLAVE DEL PUZLE
Brea destacó que los socios de esta ganadería les otorgan mucha importancia a la organización y a la limpieza de la explotación: “Por eso nos encontramos vacas muy limpias y cuidadas, que, en definitiva, están produciendo gran cantidad de leche”.
Alberto Sánchez, por su parte, resaltó que lo que más le gusta de esta granja es que “las vacas disfrutan de un alto nivel de bienestar”. Sus animales están, por lo tanto, muy tranquilos en todo momento, aspecto que termina siendo beneficioso para la producción. Además, sobresalen por su buena salud y su longevidad.
“Tenemos que centrarnos en la vaca: hay que darle comodidad, cercanía y todo lo que necesita. Tener un sistema de ordeño cerca de ellas, comida y cama cómoda. Si logramos eso, hay rentabilidad. Recordad que la vaca no tiene tiempo”, manifestó Iván Brea.
Con el modelo de tráfico libre, defendido por Lely, los animales eligen cuándo ordeñarse, cuándo comer, cuándo echarse en el cubículo y cuándo socializar con sus compañeras. Además, también ayuda a disminuir el tiempo que están de pie, lo que influye en minimizar la aparición de cojeras. “Lo ideal es proporcionarle al animal una libertad total”, transmitió también Brea.
“Es un orgullo que hoy puedan estar con nosotros un grupo importante de ganaderos, porque al final es lo que somos todos: ganaderos”, concluyó Marcos Blanco con respecto al desarrollo de la jornada. 

OTRO DISPOSITIVO DE INTERÉS, LELY JUNO FLEX 
En esta granja adquirieron, a mayores de los robots de ordeño, un arrimador de comida, el Lely Juno Flex. “Es importante que las vacas tengan disponibilidad de alimento las 24 horas del día”, expresó Juan Alonso, gestor comercial en el norte de Lugo de Agrotec Entrecanales. De este modo se consigue que la comida esté siempre cerca del animal, con lo cual se alimenta mejor, produce más y, en consecuencia, se encuentra mejor, afirman desde la compañía.
Se trata de un arrimador compacto que cuenta con luz estreboscópica, con pastor –para que los animales no lo paren cuando acerca el alimento– y con ojo, que le sirve para guiarse. Este dispositivo posee motor de empuje hacia ambos lados, es decir, que puede arrimar alimento tanto a la izquierda como a la derecha. También está diseñado para tener en cuenta el desnivel, con un porcentaje del 15 %; por lo tanto, puede subir pequeñas cuestas. Otro de los puntos que cabe resaltar es que acerca la comida donde realmente sea necesario, ya que es capaz de detectar en qué espacios hay más o menos alimento.
Un aspecto muy importante de este arrimador es que se va actualizando año a año: “Lo que queremos es que estas máquinas duren mucho tiempo y que cada vez tengan más capacidades”, anunció Alonso.
El Lely Juno Flex se puede controlar de manera muy sencilla con el teléfono móvil a través de una app, que permite al operador ajustar rutas y moverlo manualmente, con lo que se automatiza todo el proceso, tal y como cuenta Juan Alonso. Además, también es posible conectarlo al programa de gestión Lely Horizon.