Fertiprado promueve el desarrollo de mejores plantas en la captación de nitrógeno con la capacidad de ser bioestimulantes

La compañía portuguesa Fertiprado, especializada en mezclas de semillas para pastos y forrajes, organizó la pasada primavera una jornada técnica en el municipio coruñés de Santa Comba. Técnicos, ganaderos y otros profesionales del sector comprobaron de primera mano el aspecto de las plantas en el terreno y analizan en las siguientes páginas sus características principales y su valor añadido. Más en Vaca Pinta 54.

El otoño volverá a ser época de siembra para los ganaderos. En la comarca de Xallas, en A Coruña, esperan que el tiempo se comporte de manera adecuada para sembrar antes de las fechas en las que lo hicieron en la campaña anterior. Con todo, han conseguido un producto de categoría, que Fertiprado ha puesto como ejemplo en su jornada técnica celebrada el 10 de abril en Santa Comba.

“El campo de ensayo fue sembrado el 4 de noviembre tras unas condiciones climáticas adversas. El terreno estaba muy mojado y, posteriormente, continuó lloviendo mucho”, relata Joel Presa, director de estrategia y desarrollo de producto en Fertiprado, al tiempo que comenta que la recomendación de un producto “siempre depende del tipo de granja, de las parcelas y si se van a realizar uno o más cortes”.

La firma originaria de Portugal realizó estos encuentros en otras zonas de España como en Castilla y León, Cataluña o Andalucía. “En el campo los agricultores tienen la oportunidad de validar lo que nosotros transmitimos”, destaca Ana Margarida Bagorro, técnica comercial y de marketing de Fertiprado. “Intentamos dar a conocer todo el proceso que realizamos hasta conseguir la mezcla que se le entrega al ganadero. Existe un trabajo de investigación y desarrollo para cubrir las necesidades que tienen los clientes”, acredita.

NUEVAS MEZCLAS

Fertiprado cuenta con una gama de semillas llamada Proterra, que se denominan ‘mezclas funcionales’. En el campo de Santa Comba se sembraron dos, pero la compañía ya dispone de ocho en el mercado. “Un ejemplo es N-Max AC, que se compone al 100 % de leguminosas. En vez de dejar las tierras vacías, se pueden cultivar leguminosas en invierno para fijar el máximo nitrógeno posible. Después, todo ese material producido se entierra y aporta más de 100 unidades de nitrógeno para favorecer el cultivo de maíz”, explica Presa.

INVESTIGACIÓN CONSTANTE

Fertiprado ya nació en la década de los 90 con la filosofía de las mezclas biodiversas. “La empresa ha peleado durante muchos años contra la corriente de máxima producción, de la utilización de nitrógeno barato y de solo raigrás como gramínea. Hoy se camina hacia una ganadería más sostenible, equilibrando la rentabilidad con la regeneración del suelo”, señala Joel.

La compañía lusa continúa investigando para optimizar sus semillas. “Trabajamos en mejorar los tipos de rizobio, con el objetivo de que la planta sea más efectiva a la hora de captar nitrógeno. También probamos un recubrimiento de la semilla con algas, que pueda servir de bioestimulante para que las plantas aumenten su capacidad de defensa al estrés por posibles enfermedades o por circunstancias climáticas. Se pretende conseguir plantas más sanas, que necesitan menos aportes y que produzcan más”.


José Freire, director comercial y de marketing de Fertiprado

“La mezcla con leguminosas permite un ahorro en fertilizantes de síntesis química de 50 €/hectárea”

¿Qué importancia tiene para Fertiprado la comarca de Xallas, en Galicia?

Los ganaderos son muy profesionales, les gusta la nueva tecnología y probar distintos instrumentos. Además, están disponibles para escuchar cuestiones técnicas y reconocen el valor añadido de los buenos productos. Aprendemos mucho con ellos y nos proponen retos, que nosotros llevamos a nuestro departamento de investigación y desarrollo para implementarlos. El C-Mix es una de nuestras semillas diseñada con los agricultores gallegos y tiene un éxito enorme.

¿Cuáles son los principales beneficios económicos del uso de mezclas con leguminosas?

Las leguminosas tienen la capacidad de sacar el nitrógeno atmosférico y prepararlo para las plantas. Este proceso permite un ahorro en fertilizantes de síntesis química. Puede alcanzar los 50 euros de ahorro por hectárea, evitando así un 50 % de un abono en cobertura. Debemos destacar también el ahorro en proteína, el alimento nutritivo más caro en las vacas de leche. Es fácil que una mezcla rica en leguminosas pueda tener hasta un 5 % más de proteína que una solo de gramíneas. Al precio de la soja de la pasada primavera, significa un ahorro directo que puede llegar a los 250 €/hectárea.

¿De qué manera contribuyen a mantener el ecosistema?

Parte del nitrógeno que estas leguminosas fijan se queda en el ambiente. Alimenta los microorganismos del suelo, permanece para el cultivo siguiente y mantiene el nutriente en circulación. La biodiversidad tiene muchas ventajas. Las plantas acompañadas producen más que cuando están solas, porque establecen relaciones de competencia.

¿En qué medida el uso de este tipo de mezclas puede ayudar a las ganaderías a alcanzar las metas de la inmunidad carbónica?

Va a haber restricciones en la aplicación de nitrógeno de síntesis química y quizá también en la de los purines y del estiércol. Por este motivo, para no perder producción por su falta, tenemos que utilizar las leguminosas a nuestro favor. Por otra parte, cuantas más plantas tengamos más organismos de otros tipos aparecerán. Trabajamos en una agricultura que deja más de lo que saca.

¿Los ganaderos son conscientes de las ventajas de estas producciones?

Tenemos la consciencia de dejar un mundo mejor de lo que heredamos. Esto solo se hace con estas prácticas de agricultura regenerativa. No es fácil, hay que aprender y adaptarse.

Animas a que los ganaderos analicen sus mezclas. ¿Por qué se debe medir?

Tener un 3 % más de proteína significa un ahorro de 250 €/hectárea en soja. Sin medir no se gestiona una granja. Presentar números económicos siempre es discutible, pero que cada uno realice sus mediciones y estoy seguro de que van a detectar las ventajas.

¿Qué diferencia a Fertiprado en el mercado de las leguminosas?

Trabajamos mucho en investigación y con los ganaderos. Las leguminosas hay que conocerlas y disponer de una buena selección genética. Tenemos inscritas más de treinta variedades en nuestros catálogos oficiales. Todos los años seguimos intentando añadir más, siempre buscamos genética que optimice la producción, la digestibilidad, la proteína y la adaptación a cada terreno.


EXPERIENCIAS CON FERTIPRADO

Alejandro Alonso, responsable de semilla de pratenses en Campoastur (Asturias)

Hace varios años que introdujimos las mezclas de Fertiprado. Incrementamos progresivamente el número de ventas y en 2024 nos convertimos en el distribuidor para Asturias, lo que nos permite ofrecer un precio más competitivo. La calidad es indiscutible, tanto de proteínas como de fibras. El trato técnico con nuestro distribuidor es muy profesional. El plato estrella es Speedmix, el cual cuenta con un alto valor proteico, buena calidad de fibras y les encaja a muchos clientes de la zona de occidente, pegados al mar, para realizar dos cortes. Se va a primar reducir la huella de carbono y respecto a las semillas Fertiprado cumple perfectamente”.

José Agra, socio de Botica do Xallas (Santa Comba, A Coruña) 

“Llevamos 13 años trabajando con Fertiprado. En su momento fue una apuesta, que hoy supone uno de nuestros productos más vendidos. Sus mezclas tienen una muy buena implantación en el terreno, bien por el inoculado o por la semilla. Además, al contar con campos de ensayo cerca nos ayudan a analizar las novedades que van sacando y su comportamiento en las distintas zonas. No nos cerramos nunca a una única mezcla, cada ganadería tiene sus necesidades. Algunas deben priorizar mucho la cantidad y otras la calidad, en función de su base territorial. Estas mezclas son las únicas que nos pueden ayudar a bajar el coste de abonados y nos permiten ser más respetuosos con el medio ambiente”.

Carlos Ures, socio de Finca O Prado S. Coop. Gal. Vimianzo (A Coruña)

Este es el segundo año que he sembrado semillas de Fertiprado. Cultivo alrededor de 20 hectáreas de la variedad Fertifeno, que se adapta muy bien a nuestra zona en la que no existe un clima demasiado frío. Sembramos, hacemos un corte, hileramos y ensilamos; a continuación, aramos, metemos abonado en cobertura, gradamos y sembramos directamente el maíz. Me hablaron muy bien de ellas, especialmente José Agra (de Botica do Xallas), y el año pasado quedé muy contento con este sistema. En nuestra granja teníamos bastante carencia de purín y la leguminosa nos ayuda a mejorar el suelo, al aportar nitrógeno al terreno, y a sacar una mejor calidad en la ración. En la campaña anterior notamos como el maíz arrancaba mucho mejor. Además, ahorramos en abonado porque necesita menos que una gramínea más convencional. Las vacas comen más cantidad de materia seca por el aumento de la digestibilidad”.

Roberto Moreira, socio de Torres SAT Vimianzo (A Coruña)

“Mi relación con Fertiprado comenzó hace unos doce años. Sembramos la variedad Fertifeno y en este tiempo hemos ido aumentando las hectáreas cultivadas hasta llegar a unas treinta en la actualidad. Me gustan mucho las calidades que obtenemos en el silo de hierba, particularmente me encantan los tréboles y las vezas. El terreno donde se desarrollan las mezclas está mucho más esponjoso a la hora de sembrar el maíz. Las vacas tienen una mejor ingesta de comida. En un futuro no descartamos seguir aumentando la cantidad de hectáreas”.


Teresa Blasco, gestora de productos biotecnológicos en Fertiberia Tech

Nuestros productos también incorporan el rizobio para potenciar mucho más el desarrollo de la planta”

¿En qué punto se encuentran las sinergias entre Fertiprado y Fertiberia Tech?

Las condiciones de esta zona de A Coruña, con las buenas materias orgánicas disponibles en el suelo y con los prados de leguminosas, son ideales para nosotros. Si las semillas de Fertiprado ya vienen inoculadas con rizobio, nuestros productos también lo incorporan y, de esta manera, potenciamos mucho más el desarrollo de la planta.

¿Qué camino sigue Fertiberia Tech de cara a una fertilización más eficiente?

La última novedad que hemos lanzado ha sido NSAFE®, el primer bioinhibidor del mercado. Con él protegemos el nitrógeno de igual manera que un inhibidor químico, pero conseguimos que nuestro producto sea más sostenible y rentable.

¿Qué otros productos recomendáis para la producción de forrajes y praderas?

Disponemos de dos productos biofertilizantes dentro de la línea Neofosker. El primero es Enfixer, un fijador de nitrógeno. Este biofertilizante se aplica al inicio del ciclo del cultivo, de manera que aseguramos un buen enraizamiento y un buen desarrollo vegetativo inicial. El otro producto es NeoForce Improver, más enfocado a la actividad del fósforo. Con él conseguimos solubilizar fósforo inorgánico y tiene efectos también de mitigación de estrés, de bioestimulación, desarrollo radicular y vegetativo.

¿Cuál es el método de trabajo de Fertiberia Tech?

Contamos con un equipo bastante amplio, que nos permite mantener un trato directo con los distribuidores y con el agricultor. Transferimos toda la investigación del grupo Fertiberia para ver los productos en campo y optimizar los rendimientos de las ganaderías.


Manuel Rondón, director técnico de vacuno lechero de Nutreco

Hay que tener una buena combinación de ingredientes que aporten una NDF indigestible para estimular la rumia”

¿Qué aspectos se deben tener en cuenta en el cultivo de hierba para una mayor digestibilidad?

Lo primero es el estado de madurez en el que se cosecha la planta. Además, influye la climatología. En zonas frías, la digestibilidad de la hierba es mayor.  En cambio, si hay estrés hídrico, disminuye la digestibilidad de la fibra neutra. A mayores, intervienen también la genética y la cantidad de semillas que se utiliza por hectárea.

¿Cómo se debe optimizar la digestibilidad y, al mismo tiempo, favorecer la rumia?

Un grupo de bacterias específicas se encargan de degradar la fibra que llega al rumen y, en ese cambio, se obtiene energía. Por lo tanto, cuanto mayor es la digestión, aporta más energía y esto se traduce en más leche. Además, si los forrajes son muy digestibles, se digieren rápido y pasan menos tiempo en el rumen. No obstante, debemos tener una buena combinación de aquellos ingredientes que aportan la fibra detergente neutra (NDF) para que estimule la rumia, que es necesaria.

¿Que soluciones nutricionales existen para mejorar la digestibilidad del forraje?

Lo primero es mantener un ph óptimo en el rumen. Además de la posibilidad de utilizar levaduras vivas; el ácido palmítico, que puede aumentar hasta en un 6 % la digestibilidad de la fibra; los minerales Intellibond, exclusivos de Nutreco; o las enzimas exógenas.

¿Cómo valoras el proyecto de Fertiprado y las posibles sinergias entre empresas?

Las leguminosas tienen menos digestibilidad que el raigrás, pero aportan ese plus de ingesta que a las vacas les gusta. El intercambio de opiniones entre compañías que colaboran junto al ganadero siempre es positivo. Es muy bueno para los nutricionistas aprender mucho de agronomía para entender cómo se comporta determinado forraje en el terreno y cuáles son las recomendaciones que ofrece el fabricante a la hora de cosecharlo.