Un A4 y tráfico libre durante casi 6 años

El resurgir de Campolongo con el ordeño robotizado de Lely

Efrén Francisco forma parte de la granja familiar Campolongo, situada en el municipio lucense de Carballedo, más concretamente, en A Barrela. Hace más de cinco años que decidieron implementar un Lely Astronaut A4 para evitar el cierre de la explotación. En la actualidad y tras ver los resultados obtenidos, próximamente instalarán una segunda unidad del A4. Ver en Vaca Pinta 44.

86 es el número de vacas que a día de hoy están ordeñando en Campolongo, todas con el Lely Astronaut A4 que adquirieron hace ya más de un lustro. Efrén Francisco, uno de los socios de esta granja familiar, nos contó que hace poco que tomaron la decisión de montar otro A4, con el que empezarán a trabajar muy pronto.

Efrén Francisco es veterinario, al igual que sus otros dos hermanos: “Siempre nos gustó un poco más el tema de los grandes animales, de la ganadería y de la producción al venir de un ambiente rural, aunque es cierto que cada uno de nosotros nos especializamos en ramas diferentes”. El pequeño de los hermanos, Efrén, trabaja como veterinario de campo.

CONTINUIDAD DE LA GRANJA GRACIAS AL ASTRONAUT A4

Esta ganadería nació de la fusión de dos explotaciones, por parte de la madre y del padre de Efrén. “Siempre tuvimos diferencias en cuanto a si seguir manteniéndola o no desde que se jubiló mi padre”, confesó. Finalmente, tomaron la decisión de optar por la robotización; gracias a ello, pudieron seguir conservando el negocio. “Empezó a renacer un poco con el robot, ya que estaba estancado tanto en tierras como en número de animales”, explicó. Una vez realizado este cambio, intentaron aumentar también el número de animales y, poco a poco, Campolongo fue dejando atrás su periodo de estancamiento para iniciar su resurgir.

“La verdad es que, debido a nuestra situación particular en la que cada uno de los hermanos tiene su trabajo y mi padre ya está jubilado, la solución pasaba por la robótica, no había más posibilidades para salvar la explotación”, expuso el socio de la granja. A pesar de las dudas que tenían con el robot al no poseer experiencia previa con este sistema, la robotización estaba en una fase de explosión, con lo cual, se animaron a confiar en este método de ordeño. “La verdad es que la gente que tenía robots nos alentó a que probásemos y, al ver que así el negocio podría tener futuro, nos animamos”, declararon desde Campolongo.

Actualmente, al haber visto la evolución y el crecimiento de la ganadería, los propietarios ven más futuro y también otras posibilidades en su granja. “Ya trabajas con expectativas diferentes a nivel productivo y sabes que no estás tan limitado por el problema de mano de obra”, afirmó Efrén Francisco.

LELY, UNA APUESTA SEGURA

La decisión de escoger Lely frente a otras marcas y opciones se basó en lo que ellos observaban por aquel entonces en cuanto a seguridad y resultados. “En la zona en la que trabajo estaba viendo que el robot de Lely funcionaba bastante bien y nosotros no nos podíamos arriesgar: si la experiencia con el robot no era buena, había que cerrar”, puntualizó Francisco.

Cuando empezaron a utilizar el robot para ordeñar a sus animales, comenzaron con unos 55 durante la fase de adaptación y, el resto –en aquel momento contaban con 75 ejemplares–, en la sala de ordeño: “Sin embargo, llegamos a una fase en la que vimos que era insostenible”, expresó Efrén, con lo cual, al poco tiempo, decidieron pasar a ordeñar a todas las vacas en el robot.

EL SIGUIENTE PASO: OTRO A4

“Llevamos ya dos años con un volumen de animales que nos exige mucha mano de obra, entonces sí que necesitamos otra cabina para conseguir más ordeños. Ahora mismo nuestros ejemplares tienen leche, pero el robot no da abasto, así que necesitamos otro”, manifestó Efrén Francisco con respecto a la decisión de instalar otro Astronaut.

Eligieron de nuevo el A4 porque están muy satisfechos con el que ya poseen, apenas les da averías y tiene un buen rendimiento, además de que ya conocen su funcionamiento.

Con la implementación de la segunda cabina buscan, principalmente, aumentar su producción y volver a los datos que presentaban hace ya más de cinco años, cuando adquirieron la primera unidad del A4: medias de 42, 43 y 44 litros por vaca y día.

LAS VENTAJAS DEL ORDEÑO CON ROBOT

En Campolongo han podido observar durante todos estos años qué ventajas les proporcionaba el uso del robot de ordeño. Uno de los aspectos que más destacan es que sus vacas están más tranquilas, a pesar de que la producción es mayor. Esto se debe al manejo del rebaño con el sistema de tráfico libre, el cual también resulta beneficioso en términos de salud.

Otra de las ventajas que han detectado son los datos individualizados que obtienen de los animales. Como veterinario, el más joven de la familia indicó que la información que recibes es 100 % útil y eficaz, ya que te puedes adelantar hasta en 12 o en 24 horas al diagnóstico de alguna afección clínica, como por ejemplo, la mamitis: “Esto no lo podríamos hacer sin robot”. Así pues, si comienzas el tratamiento en una fase inicial, mejores resultados obtendrás.

ALIMENTACIÓN, CAMAS, RECRÍA Y GENÉTICA

La gestión de otros aspectos de la granja de manera óptima también es clave para aprovecharse de las ventajas que nos proporciona el ordeño robotizado.

Con respecto a la alimentación, en Campolongo están en este momento con silo de hierba y piensos. Normalmente, también trabajan con silo de maíz pero, en este momento, lo están reservando para cuando instalen la otra cabina. Ellos mismos cultivan los forrajes. “Hay muchos parámetros a tener en cuenta para dar con la tecla clave en la alimentación, pero yo lo que veo es que es complicado mantener una constante todo el año aunque sigas un patrón, porque las vacas no siempre están igual” –reflexionó Efrén sobre este tema–, “sin embargo, el punteo en robot es muy individualizado y te permite trabajar con cada ejemplar de una forma perfecta en ese sentido”, añadió.

En las camas tienen una mezcla de carbonato con serrín a partes iguales: “Actualmente, es lo que mejor nos va para las instalaciones que tenemos, es lo que nos está funcionando”.

“La recría es el futuro de la granja” –aseguró Efrén Francisco–, “cuanto mejor desarrolles la recría, más potencial de producción tendrás en el robot”. De este modo, en Campolongo prestan gran atención a este aspecto del negocio. También se centran mucho en la genética al buscar una vaca equilibrada, de alta producción y con una buena velocidad de ordeño: “Cuando te metes en el mundo del robot, hay que conseguir el mayor número de ordeños con la máquina que tienes, con lo cual este parámetro es muy importante”, concluyó Efrén Francisco.