DeLaval: caminando a la par con el futuro del sector

En una época en la que la falta de relevo generacional es la tónica imperante en el sector, Ganadería Estanqueiro se desmarca de esta tendencia, al tener garantizada la continuidad. En Vaca Pinta 42 visitamos esta granja portomarinense para conocer su experiencia con el ordeño robotizado de DeLaval, sistema por el que optaron luego de que el más joven de la familia decidiese seguir con el negocio familiar.


GANADERÍA ESTANQUEIRO

Localización: Narón (Portomarín, Lugo)

Propietarios: Alberto López Rodríguez, Milagros Parada Buján y Damián López Parada
Vacas en ordeño: 66
Media de producción: 40 litros/vaca/día
Porcentaje de grasa: 3,80 %
Porcentaje de proteína: 3,40 %
Recuento celular: 120.000 cél./ml


Ganadería Estanqueiro es una granja familiar de la que ya empieza a tomar las riendas la tercera generación. Damián López es el encargado de darle continuidad a este negocio, y sus primeros pasos en este sentido han ido dirigidos hacia la robotización de tareas. Coincidiendo con sus inicios dentro de la explotación, hace dos años que instalaron un robot de ordeño DeLaval VMS™ V300. 
“Las ventajas destacadas de este robot son el foso y la colocación manual, además del ordeño independiente por cuartos”, señala David González, técnico de Tecnolaval, distribuidor de DeLaval en la zona. La preparación se hace con una quinta pezonera que limpia, estimula, extrae los primeros chorros y seca el pezón. De forma opcional, puede mezclarse con el agua de limpieza un jabón o un desinfectante. Esta preparación es de vital importancia, tanto de cara a la salud de ubre como a la calidad de la leche.
 
ROBOTIZACIÓN PARA UNA NUEVA GENERACIÓN
“El robot fue cosa mía y al final nos decidimos por él porque nos parecía un método más eficiente de trabajar”, cuenta Damián López. “Antes teníamos una sala tipo espina de pescado de 2x5 y optamos por hacer el cambio teniendo en cuenta nuestra propia comodidad y las dificultades cada vez mayores para encontrar mano de obra; también queríamos que las vacas estuviesen más tranquilas y cómodas e intentar aumentar la producción”, manifiesta este ganadero. 
Antes de tomar la decisión, estudiaron con detenimiento las distintas posibilidades, analizando opciones y viendo ejemplos de otras granjas para coger ideas. Finalmente, explican, “decidimos montarlo porque nos convencimos de que era la mejor forma de darle continuidad a la granja”.



Ya eran clientes de DeLaval y, después de comparar modelos, decidieron seguir confiando en esta marca: “Lo que más me gustó del DeLaval VMS™ V300 es la colocación y que las vacas están muy tranquilas en este box”, destaca. “Además, el soporte técnico nos ayudó desde el minuto uno en que arrancamos a ordeñar, y así sigue siendo. En ese sentido estamos muy contentos: ante cualquier contratiempo, los llamamos y, si hace falta, en 20 minutos están aquí para ayudar”. 
“Damián nos facilita mucho el trabajo”, responde González. “Si surge algún imprevisto, nos da una llamada y entre los dos intentamos solucionarlo de manera que se reduzcan en la medida de lo posible las apariciones de los técnicos en la granja; eso nos ahorra mucho movimiento”. 
La adaptación de las vacas fue más sencilla que la de los propietarios: “Ellas lo llevaron mejor que nosotros, sobre todo los primeros días, porque pasamos de no tener nada robotizado a robotizar una parte importante de la granja”, explica. “No obstante, fue cosa de una semana, después ya vimos que todo funcionaba perfectamente y nos acostumbramos más rápido de lo esperado. Fue una transición fácil”.
En cuanto a cambios y mejoras, remarcan el aumento en la producción y la repercusión en el bienestar animal: “Las vacas están mucho más tranquilas y en producción hemos aumentado unos 7 u 8 litros”. A esto, se suma la menor carga de trabajo: “Hemos reducido tranquilamente una hora a la mañana y otra a la noche, normalmente nos lleva una hora hacer todo lo relacionado con el ordeño, incluso menos, dependiendo del día. En la granja sigue habiendo trabajo, claro, pero es distinto”, explica Damián López.



MÁS PRODUCTOS CON SELLO DELAVAL
Junto con el robot, en Estanqueiro cuentan con dos cepillos, cinco ventiladores y una nodriza CF500 de DeLaval. 
“Las vacas agradecieron mucho los cepillos, lo vemos porque ahora lo primero que hacen cuando salen de la época de secado es venir a rascarse”, señala el técnico de Tecnolaval. Así mismo, instalaron cinco ventiladores para refrigerar la granja y promover el confort animal. “Antes, en verano solían bajar uno o dos litros por el calor, pero desde que tenemos los ventiladores no se nota la diferencia entre estaciones”, afirman los propietarios. 
Por otra parte, destacan la liberación que les ha supuesto la instalación de la nodriza. “De esta manera, nos aseguramos de que toman la cantidad de leche necesaria y a la temperatura adecuada. Las terneras crecen mucho más en menos días, tenemos menos diarreas y, en general, hemos reducido los problemas que surgen durante la etapa de recría. Las metemos con diez días y, cuando empiezan a mamar ellas solas, es una tarea de la que nos despreocupamos”, cuentan. 
Por el momento, no tienen pensado ampliar el número de robots de ordeño, pero sí continuar con la tecnificación de la granja. A corto plazo, adquirirán un DeLaval OptiDuo™ con el que arrimar la comida de manera regular durante el día y la noche y, además, instalarán una estación de alimentación para el punteo de las vacas en una nueva nave que tienen previsto construir para las secas. “Damián da especial importancia a que las vacas lleguen con un buen estado de salud al parto, razón por la que se han interesado por este sistema”, explica González. 

NUEVAS GENERACIONES QUE SE QUEDAN EN EL SECTOR
Cuenta Damián que desde pequeño fue un apasionado de las vacas y, al finalizar sus estudios, ya tenía claro que se quedaría en el negocio familiar. “Creo que la robotización es una muy buena opción para darles continuidad a las granjas. Además, para gente de mi edad, adaptarse a estos sistemas  es, por lo general, más sencillo”. 
“Hemos ido creciendo ya  con las nuevas tecnologías, es algo que hemos ido aprendiendo desde pequeños, entonces nos resulta fácil desenvolvernos ante programas de gestión, no es algo a lo que nos cueste enfrentarnos”, secunda el técnico de Tecnolaval. “Actualmente, no es muy común ver a gente joven en este sector, y la verdad es que notamos que, gracias a la robotización, hay más personas valorando la posibilidad de continuar con las granjas”.