UN EJEMPLO DE GRANJA XL EN ITALIA

Fattoria della Piana: “Como pioneros en ordeño robotizado, Lely tiene la base de datos más grande y, en términos de análisis, son los más avanzados”

Zeeshan Wadiwala, director de la cooperativa Fattoria della Piana (Calabria, Italia), fue uno de los asistentes al Red Cow Event para granjas XL organizado por Lely en Santiago de Compostela. En esta entrevista, publicada en Vaca Pinta 37, nos habla de la filosofía de su negocio, de cómo se están centrando en ser eficientes en todos los aspectos posibles para poder mejorar su calidad de vida y de los motivos que los han llevado a apostar por Lely para robotizar el ordeño del medio millar de vacas que tienen en producción.

¿Con qué volumen de producción estáis trabajando en Fattoria della Piana?
Tenemos algo más de 1.000 vacas, de las cuales 450 están en lactación. El 90 % son holsteins italianas y el otro 10 % son de raza parda. Actualmente estamos produciendo una media de 32 litros por vaca y día, con un porcentaje de grasa del 3,8 % y de proteína del 3,3 %.

¿Tenéis una estimación de cuál es vuestro coste de producción?
Hoy en día es de entre 20 y 22 céntimos por litro. 

¿Con cuántos empleados contáis?
Tenemos en total 117 trabajadores. Ocho de ellos están exclusivamente en los establos, haciéndose cargo de los animales, y los demás se reparten el resto de las tareas de la granja. 

¿Realizáis labores agrícolas?
Así es. Disponemos de unas 260 hectáreas de terreno, en las que cultivamos maíz, diferentes tipos de heno y cereales de invierno. El abono que empleamos es orgánico y devuelve a la tierra todos los elementos que se requieren para una producción de alta calidad.
Nuestra maquinaria de última generación nos permite ocuparnos directamente de todas las fases de la cosecha. Posteriormente, los piensos se utilizan para alimentar a nuestros animales con raciones equilibradas y personalizadas, diseñadas para optimizar la calidad de la leche.

¿En qué productos transformáis la leche?
Toda nuestra leche se transforma en queso. También compramos leche de otras granjas (principalmente de vaca, pero también algo de oveja y de cabra). Cada año, transformamos 4 millones de litros de nuestra propia leche y otros 2 millones de litros de leche que compramos a terceros en distintos tipos de queso: queso fresco, como la mozzarella y la ricotta, y una serie de quesos maduros típicos de Italia. 

¿Cómo realizáis la distribución de vuestro producto y por qué zonas?
Contamos con 25 camiones que distribuyen nuestros quesos por todo el sur de Italia (Calabria, Sicilia…) y también exportamos al resto de Europa y a América del Norte. 


“Para la puesta en marcha de los robots el equipo de Lely vino tanto de Milán como de un Lely Center local para ayudarnos. Fueron geniales"

Antes de ponerte al frente de este proyecto, trabajaste en Amazon. ¿Cómo utilizaste tu experiencia en esta empresa para la gestión de Fattoria della Piana?
Amazon es un sistema interesante. Es extremadamente eficiente, gestiona tanto el proceso como a las personas con un alto grado de precisión y es algo que descubrí que falta en gran medida en este sector. Este es un sector bastante fragmentado, lo que significa que, por lo general, se compone de muchas pequeñas explotaciones. Como resultado de esto, no hay demasiada innovación ni grandes procesos de monitoreo. En este sentido, algo que me encanta de Lely es que siempre se basa en KPI de monitorización, los miembros de sus equipos buscan objetivos y se administran a través de números, no solo por sensaciones. Eso también es algo de mi experiencia en Amazon que estoy tratando de aplicar en nuestra granja. 

¿Cómo estáis realizando las tareas de ordeño?
Hemos adquirido ocho unidades del Lely Astronaut A5. Actualmente, todavía estamos esperando para instalar los dos últimos robots, que llegarán a finales de año. Mientras tanto, seguimos ordeñando unas 150 vacas en sala. 

¿Qué os hizo decidiros por Lely para robotizar el ordeño?
Estudiamos otros sistemas de ordeño antes de elegir esta marca. Analizamos las posibilidades disponibles en el mercado y descubrimos que Lely tenía tres ventajas principales. Por un lado, como pioneros en ordeño robotizado, tienen la base de datos más grande y, en términos de análisis, son los más avanzados. En segundo lugar, en cuanto a servicio, están presentes en nuestra zona, que es un área remota. Por último, tienen el FMS, una función de consultoría que nos da una idea de cuáles deben ser nuestros objetivos y cómo podemos lograrlos.


En Fattoria della Piana trabajan 117 personas, ocho de ellas dedicadas exclusivamente al cuidado de los animales

¿Cómo fue el inicio del trabajo en los robots?
Para la puesta en marcha el equipo de Lely vino tanto de Milán como de un Lely Center local para ayudarnos. Fueron geniales.
El comienzo fue, digamos, muy entretenido. Empezamos con los tres primeros robots en primavera y los tres siguientes se instalaron en verano. En los primeros empezamos metiendo 50 vacas y, cuando pusimos los segundos, ya metimos 100. Durante las primeras dos semanas, la mayoría de nosotros estuvimos en el establo todo el día, haciendo que las vacas se acostumbrasen a entrar. El primer día fue muy difícil, el segundo ya no tanto y, a partir del tercer día, fue muy fácil. La mayoría de ellas ya iban por su cuenta, solo tuvimos que atender a aquellas a las que les costó un poco más adaptarse. 

¿Ha mejorado la producción de vuestro rebaño con la introducción de los robots?
Sí. Hemos pasado de unos 27 litros por vaca y día a 32 litros/vaca/día.

En una granja de este tamaño, la gestión del personal es un tema importante. ¿Cómo han afrontado los trabajadores el proceso de robotización del ordeño? 
Personalmente pensé que no reaccionarían bien, pero a lo largo de todo el proceso, mientras estábamos evaluando la decisión, hablamos con ellos y les comunicamos por qué lo estábamos haciendo. Les explicamos que nuestros principales objetivos eran mejorar su calidad de vida y tratar de que tuviesen la posibilidad de no tener que trabajar por la mañana y por la tarde, que pudiesen tener más días libres y disfrutar de vacaciones más largas... Por ello, aunque al principio fue difícil, a medida que pasamos las primeras semanas todos se fueron posicionando a favor, porque se dieron cuenta de las ventajas que tiene para su calidad de vida.


“Lely siempre se basa en KPI de monitorización, los miembros de sus equipos buscan objetivos y se administran a través de números, no solo por sensaciones”

Otra cuestión importante es el bienestar animal. ¿Dirías que este aspecto mejoró gracias a los robots?
Sí, definitivamente. El número de ordeños diarios por vaca pasó de 2 a poco menos de 3. Como resultado, el recuento de células somáticas ha disminuido. Además, veo a los animales más tranquilos cuando ven gente, porque antes, cuando alguien venía, a menudo se agitaban. Ahora, cuando alguna persona entra en el patio, lo cual es poco habitual, no se estresan. 

También prestáis especial atención a la gestión eficiente de los residuos agrícolas. ¿Qué habéis tenido que hacer para adaptaros a las nuevas normativas ambientales?
En realidad, ya estábamos bastante adelantados antes de que entraran en vigor las últimas regulaciones porque con la planta de biogás ya absorbemos todo el estiércol de nuestros animales. Con lo que debemos tener cuidado es con cómo esparcimos después el fertilizante, pero en general nos funciona bien. Estamos obteniendo un gran biofertilizante, así que estamos satisfechos. 

¿Cómo funciona vuestra planta de biogás?
La planta de biogás nos ha permitido producir energía verde y, con 998 kW/h, es una de las más grandes del centro y sur de Italia. Hemos creado un ecosistema autosostenible que utiliza desechos agrícolas para producir energía: todo el estiércol, las aguas residuales y el suero se recolectan en dos digestores donde, gracias a un proceso de calentamiento y mezcla, pasan por una fermentación anaeróbica que permite la producción de biogás, un gas verde compuesto en un 55 % por biometano.
Tras su obtención, el biogás se quema en un cogenerador, un motor que produce energía eléctrica y térmica. La electricidad obtenida la vendemos, es suficiente para abastecer a 2.680 hogares; mientras que la energía térmica la utilizamos en nuestra lechería para reducir el consumo de combustibles fósiles.


Esta cooperativa dispone de una de las plantas de biogás más grandes de la zona centro-sur de Italia

¿Cuáles son los beneficios económicos del tratamiento de residuos agrícolas en la planta de biogás? 
Como decía, mediante el proceso de fermentación y combustión del biogás, todos los residuos agrícolas de nuestro negocio se transforman en una importante fuente de energía, mientras que los restos de la fermentación se convierten en abono orgánico para cultivos forrajeros, que empleamos como abono en nuestras fincas.
Nos hemos transformado en un ecosistema autosuficiente, capaz de producir energía a partir de los residuos de la industria agroalimentaria y ganadera, y de brindar una oportunidad para la eliminación y valorización de la biomasa que, a partir de los residuos, puede convertirse en recurso y fuente de riqueza para nuestra tierra.
Antes solíamos pagar unos doscientos mil euros al año por la electricidad. Hoy, con la venta de la energía eléctrica que producimos en la planta (unos 2 mW/hora), ganamos cerca de 2 millones de euros al año. 

Sois un ejemplo de innovación y eficiencia en ganadería. En este sentido, ¿cómo veis el futuro del sector lácteo?
Hasta ahora, el sector lácteo siempre ha sido una pieza del rompecabezas por sí solo y creo que el futuro tendrá que ir ligado a estar más interconectados con las prácticas sostenibles de gestión del estiércol, con la producción de energía y con un ciclo que no solo sea sostenible, sino también eficiente. El sector debe pasar a ser parte de la sociedad, y no solo “una parte” de la sociedad.