Silencio... ¡se piensa!

Silencio... ¡se piensa!

Además de los síntomas externos, el fonendoscopio es un instrumento muy útil, pues, gracias a él, es posible detectar los sonidos que alertan de que se ha producido un desplazamiento del cuajar tras el parto y poder intervenir y curar a la vaca. Lo analiza en este trabajo, publicado en Vaca Pinta 49, Antón Camarero (Adial).