Como ganadero no me afectó demasiado, pues desde el primer día tuvimos autorización para continuar ordeñando y cuidando del ganado. Como comercial sí que me afectó más, sobre todo al principio, por la falta de información por parte del Gobierno, pues no sabíamos si podíamos salir o no, finalmente por prestar apoyo al sector ganadero nos dijeron que sí, pero solo a servicios de urgencia. En cuanto a las medidas de seguridad, seguí las dictadas: mascarilla, guantes y distancia de seguridad con los clientes de al menos un metro.
Creo que esto no será bueno para nadie, incluido el sector ganadero. El sector cárnico se hunde por completo y el lácteo no creo que salga mejor parado, pero de momento algo más estable sí que está. En esta zona los mataderos están bloqueados, no venden lo que matan, las cámaras frigoríficas están llenas y los precios están derrumbándose. El chuletón de Covap pasó de 16 €/kg a 9,50 €/kg; el cordero, de 65 a 45 €, y la exportación (hay que tener en cuenta que España vende casi el 60 % de la carne que que produce) está totalmente paralizada.
Esta situación dejará muy afectada la economía de la gente y, sobre todo, la del país. Todos lo pasaremos mal.
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