Galicia sufrió este mes de agosto la peor ola de incendios desde que hay registros. Más allá de las hectáreas quemadas, el fuego ha vuelto a poner en evidencia el abandono rural y la falta de gestión territorial como causas estructurales, y ha dejado patente, por si todavía quedaban dudas, que el futuro del medio rural dependerá de reconectar sociedad y territorio, integrando prevención, gestión y compromiso social.