Goff-Bol: la revolución para el período de transición llega a Europa de la mano de Inatega

En la ganadería moderna, la hipocalcemia sigue siendo uno de los grandes retos durante el periodo de transición de las vacas lecheras. Es una enfermedad endémica que no solo compromete la salud del animal, sino que abre la puerta a otras patologías como metritis, mamitis o desplazamientos de cuajar, lo que afecta gravemente la productividad y el bienestar del ganado. Más en Vaca Pinta 53.

En este contexto, el investigador estadounidense Jesse Goff —una referencia mundial en fisiología y metabolismo bovino— ha desarrollado Goff-Bol, un nuevo bolo oral que se perfila como una herramienta decisiva para mejorar la transición posparto, reducir la incidencia de enfermedades secundarias y optimizar la producción y la reproducción de los animales.

Tras una primera fase de lanzamientos exitosos en México y Nueva Zelanda, la empresa española Inatega ha sido elegida por Goff como socia estratégica para la distribución del Goff-Bol en España, y posteriormente en Europa, gracias a su experiencia previa con productos en bolos orales, y a su probada capacidad para introducir terapias eficaces en el sector veterinario.

Conversamos con Jesse Goff sobre la importancia de este avance, las ventajas clínicas y productivas de este nuevo bolo oral y su impacto en la salud del ganado.

¿Goff-Bol es un bolo frente a la hipocalcemia o es algo más?

Sí. El Goff-Bol contiene calcio, como muchos otros bolos del mercado, pero ese calcio solo ayuda a la vaca durante unas 12 horas.

Lo que lo hace diferente es su segundo ingrediente: una hoja de una planta sudamericana que incluye una forma inactiva de vitamina D. Cuando la vaca la consume, las bacterias del rumen transforman esa molécula en su forma biológicamente activa. Esta vitamina D activa estimula rápidamente la absorción intestinal de calcio en un plazo de 12 horas.

A diferencia de los bolos tradicionales, que solo elevan el calcio durante tres a seis horas, el Goff-Bol mantiene niveles elevados durante 96 horas.

¿Qué aporta respecto a los sistemas actuales utilizados para el control de la hipocalcemia?

Hoy en día, muchos ganaderos, al menos en Estados Unidos, dependen de dietas aniónicas o productos como la zeolita, que se une al calcio y al fósforo. Ambos métodos pueden funcionar, pero no suelen mantener niveles adecuados de calcio en sangre en los días dos, tres o cuatro después del parto.

Detectamos esa carencia y desarrollamos este bolo para cubrir precisamente ese periodo crítico, además del primer día tras el parto.


“Combinamos calcio de acción rápida para las primeras 10-12 horas con el extracto vegetal que libera vitamina D activa y protege a la vaca hasta las 96 horas posteriores al parto”

¿Es tan importante la disponibilidad de vitamina D en esta fórmula?

Sí, es clave. La vitamina D que se añade al pienso no es activa; primero debe ser absorbida, transformada en el hígado en 25-hidroxivitamina D, y después convertida por los riñones en la forma activa: 1, 25-dihidroxivitamina D.

Muchas empresas venden vitamina D o 25-hidroxivitamina D, pero ninguna de estas formas actúa directamente. El problema es que, con la edad, las vacas pierden la capacidad de producir suficiente 1, 25-dihidroxivitamina D, y por eso son más propensas a la hipocalcemia o fiebre de leche.

Nuestro bolo proporciona un compuesto vegetal que se convierte rápidamente en esta forma activa, sin depender del metabolismo renal de la vaca. Es una forma directa y eficaz de elevar el calcio en sangre.

¿Cuáles son las ventajas de presentarlo en forma de bolo oral frente a otras vías?

Administrar calcio por vía oral mediante sondas es laborioso: hay que prepararlo, introducir una sonda gástrica y bombear la solución, lo cual no está exento de riesgos, como la aspiración pulmonar.

Hoy existen muchos bolos en el mercado, pero su efecto solo dura de entre tres a seis horas. Se suele administrar uno justo después del parto y otro entre 12 y 24 horas más tarde, pero aun así solo ofrecen una cobertura limitada.

Nuestro bolo se administra una sola vez, en el momento del parto, y proporciona soporte cálcico durante 96 horas. Esa duración es una gran ventaja para la vaca y para el ganadero.

¿Cuál es la principal diferencia con otros bolos disponibles?

Algunos bolos están diseñados para administrarse antes del parto, lo que puede ser problemático, ya que es difícil predecir con exactitud el momento del parto. Si se administra en el momento equivocado, puede empeorar la hipocalcemia o requerir una segunda dosis.

Con Goff-Bol eso no sucede. Combinamos calcio de acción rápida para las primeras 10-12 horas con el extracto vegetal que libera vitamina D activa y protege a la vaca desde las 12 primeras horas hasta las 96 horas posteriores al parto.

Además, el bolo funciona bien tanto con dieta aniónica como sin ella, aunque es cierto que puede ser más efectivo si se acompaña de una dieta bien formulada —baja en potasio y fósforo, y rica en magnesio. Esa estrategia dietética debería mantenerse independientemente del protocolo elegido.

¿Es suficiente con una sola dosis, incluso en vacas multíparas?

Sí. Se administran dos bolos grandes justo en el momento del parto. Esa única dosis es suficiente. No es recomendable dar una segunda dosis más adelante, ya que podría causar efectos indeseados. Está diseñado para una única administración y en nuestras pruebas ha funcionado muy bien.

¿Qué retorno económico puede esperar el ganadero?

Cuando una vaca no recibe prevención contra la fiebre de la leche, se estima que pierde entre 110 y 130 dólares en producción de leche, sin contar los costes adicionales por complicaciones como retención de placenta o metritis. Solo con reducir la hipocalcemia, ya se puede justificar una inversión considerable en prevención.

Por ejemplo, una dieta aniónica cuesta unos 20 dólares por vaca, una dieta con zeolita puede rondar los 30 dólares, y los bolos de calcio convencionales cuestan entre 15 y 20 dólares.

Nuestro bolo probablemente será más caro, pero su eficacia compensa esa inversión. Incluso combinando dieta aniónica con bolos, el retorno económico sigue siendo positivo. En definitiva, cualquier estrategia eficaz contra la hipocalcemia se traduce en beneficios para la producción y la rentabilidad de la explotación.