Tres robots GEA revolucionan el día a día de SAT El Pelambre: más leche y menos estrés

Tras dejar atrás su antigua sala de ordeño en espina de pescado de 14 puntos, la ganadería SAT El Pelambre, situada en Ribamontán al Mar (Cantabria), ha apostado decididamente por la automatización con la instalación de tres robots GEA R9500 de GEA. Más en Vaca Pinta 53.

Con un rebaño de 180 vacas en producción y una media diaria de 47,5 kilos por animal, su propietario, Juan Manuel Martínez, asegura que el cambio ha supuesto una auténtica revolución en la gestión de la granja: la producción ha aumentado en siete kilos por vaca al día, los animales están más tranquilos al evitar el estrés del ordeño convencional y el equipo humano ha ganado en calidad de vida y tiempo libre.

La explotación, diseñada en tráfico libre con el asesoramiento técnico de GEA y Agrocantabria, ha incorporado también los collares Cow Scout para el control del celo y la salud del ganado, una transformación tecnológica que le hace mirar al futuro con eficiencia y bienestar animal.

SAT EL PELAMBRE

Localización: Ribamontán al Mar (Cantabria)

Número total de animales: 350

Vacas en ordeño: 180

Número de robots: 3

Media de número de ordeños: 2,9

Media de producción: 47,5 l/vaca/día

Porcentaje de grasa: 3,20 %

Porcentaje de proteína: 3,30 %

RCS: 100.000 céls./ml


 “A pesar de empezar a trabajar con los tres robots de golpe, la transición no fue difícil”

¿Qué sistema de ordeño tenía antes de instalar los tres robots GEA R9500 y cuándo comenzó a ordeñar con ellos?

Antes de instalar los robots GEA, ordeñábamos con una sala en espina de pescado de 14 puntos. La granja estaba creciendo y este tipo de ordeño nos dificultaba los horarios de trabajo y tener a la gente contenta. Por eso, decidimos dar el paso a los robots y empezamos a trabajar con ellos en noviembre del año pasado.

¿Cómo recuerda el arranque y la transición de la sala a los robots?

No fue difícil, porque, a pesar de empezar a trabajar con los tres de golpe, estuvimos mucho tiempo dejándoles entrar solo para comer pienso.

Una vez que decidimos comenzar, empezamos y va muy bien, también gracias a la ayuda que nos prestaron los técnicos de GEA y de Agrocantabria.

¿Tuvo que descartar animales por este cambio?

No. No descartamos a ninguna vaca y continuamos creciendo con nuestra propia recría. Lo único que hicimos fue secar a bastantes para poder comenzar con menos ganado y así que fuese más llevadero.

Pasados los primeros seis meses de ordeño robotizado, ¿qué beneficios ha notado?

Hemos aumentado la producción unos siete kilos por vaca y día, porque se ordeñan más veces y están mucho más relajadas, sin el estrés de apilarlas para el ordeño. Al estar más tranquilas y tener mayor calidad de vida, funcionan mejor.

Además, nosotros y los trabajadores tenemos más tiempo libre. La mayoría hacemos horario de seis de la mañana a dos del mediodía y, luego, por la tarde, un operario se encarga de todo.

A mí me ha permitido poder estar más tiempo con mi familia. De la otra forma, cuando los hijos son pequeños, ni los ves.

¿Cómo ha distribuido la granja?

El rebaño está dividido en dos lotes: un patio de novillas, que son las primíparas, y otro de adultas.

Nos decantamos por un diseño en tráfico libre, colocamos en la parte central de la nave los tres robots y sus correspondientes áreas de separación para vacas en celo o enfermas.

Para el diseño del proyecto, contamos en todo momento con el asesoramiento de los técnicos de GEA y de Agrocantabria, y dejamos todo pensado por si algún día quisiésemos colocar una cuarta cabina.


 “Me han permitido poder estar más tiempo con mi familia”

¿Por qué se decantó por GEA?

Siempre me ha gustado el ordeño con GEA y valoré mucho el tema de la separación por cuartos y la calidad de leche. Estoy muy contento con la marca, la verdad.

También aposté por esta firma porque tenemos un servicio técnico muy cercano, con gente siempre muy pendiente y un mantenimiento exhaustivo. Es de agradecer la ayuda que me han dado durante el arranque y lo pendientes que están siempre de la granja para que no pase nada y todo se mantenga en orden.

También ha incorporado los collares Cow Scout. ¿Cómo está siendo la experiencia con ellos?

El sistema Cow Scout es una herramienta muy cómoda, porque te permite, a través del teléfono, saber cómo está siendo el funcionamiento de la granja, de los celos y de la salud de tus animales en todo momento.

¿Cuenta con algún equipamiento más de GEA?

Sí. Tengo el arrimador, que funciona muy bien, porque les mantiene siempre la comida cerca, y algún cepillo rascador.

¿Piensa en crecer o en instalar más robots en el futuro?

Ahora mismo estoy estabilizado así, porque yo no tengo hermanos, estoy yo en la explotación con mis operarios y, de momento, voy a continuar de esta forma. Si veo que todo funciona bien, es posible que me anime a crecer un poco más.

 

Félix Collantes, técnico comercial de Agrocantabria, distribuidor de GEA en la zona

 


“Durante el arranque, estamos presentes en la ganadería durante todo el día y hacemos nuestro asesoramiento hasta que el ganadero y las vacas se familiarizan con el nuevo sistema”

¿Por qué sistema se han decantado en SAT El Pelambre?

En esta ganadería hemos instalado tres robots de ordeño GEA R9500 con tráfico libre y hemos dividido a las vacas en dos lotes: las primíparas a un lado y las multíparas a otro.

Como las dimensiones de las instalaciones son bastante grandes, con 100 metros de longitud, decidimos colocar los robots en el centro de la nave, para tener una distancia adecuada a la lechería.

Dos de los robots los colocamos en paralelo, en el hueco de los cubículos, y el tercero lo instalamos en L en la tercera fila de cubículos, hacia un lateral.

Para todo ello, diseñamos varios modelos y al final, entre todos, consensuamos esta idea.

¿Qué apoyo ofrece Agrocantabria a sus ganaderos?

Desde Agrocantabria garantizamos un mantenimiento tanto preventivo como correctivo las 24 horas durante los 365 días del año. El mantenimiento preventivo se hace cada tres meses y el correctivo, cuando es necesario y con la máxima celeridad.

Durante el arranque, estamos presentes en la ganadería durante todo el día y realizamos nuestro asesoramiento hasta que el ganadero y las vacas se familiarizan con el nuevo sistema.

En este caso, acudieron muy bien al robot y los fuimos dejando solos a los pocos días.