La dificultad para encontrar mano de obra y la búsqueda de un mayor bienestar para sus animales fueron los dos factores clave para haber tomado esta decisión.
Tras dos meses desde el cambio, la experiencia ha sido muy positiva: las vacas se adaptaron rápidamente, la producción aumentó unos siete litros por vaca y día y el manejo se ha vuelto más cómodo y eficiente.
Con las instalaciones preparadas para crecer, la familia planea robotizar también la cría de los terneros con la incorporación de una amamantadora y seguir ampliando su producción en el futuro.
GANDEIRÍA PALLÓN SC
Localización: Rodeiro (Pontevedra)
Número total de animales: 130
Vacas en ordeño: 60
Número de robots: 1
Media de número de ordeños: 3,3
Media de producción: 42 l/vaca/día
Porcentaje de grasa: 3,50 %
Porcentaje de proteína: 3,40 %
RCS: menos de 100.000 céls./ml
¿Qué sistema de ordeño tenían antes y cuándo empezaron a ordeñar con el robot GEA?
Antes ordeñábamos en una sala de ocho puntos y hace aproximadamente dos meses comenzamos a ordeñar con el robot GEA.
¿Por qué decidieron dar el paso al ordeño robotizado?
Principalmente, por la falta de mano de obra y por el bienestar de los animales, que mejora con el robot.
¿Cuáles son las características que más valoraron del robot GEA?
Elegimos el robot GEA por la colocación manual y la separación de leche por cuartos.
Si el robot no se coloca correctamente en alguna vaca, podemos hacerlo nosotros de forma manual sin necesidad de descartar al animal.
Además, si un cuarto da problemas, se puede aprovechar la leche de los otros sin tener que desechar toda la producción.
Otro punto importante para nosotros fue el foso, porque es muy cómodo y facilita nuestro manejo con las vacas.
Por último, también nos ayudó a tomar la decisión de decantarnos por GEA el servicio técnico que tienen en nuestra zona, que nos asesoró durante todo el proceso.
Vemos unas instalaciones muy cuidadas y funcionales. ¿GEA ha intervenido en su diseño?
Sí. La instalación fue diseñada desde el inicio con el apoyo de los técnicos de GEA, que valoraron también nuestra experiencia de manejo con nuestro rebaño.
Contamos con una zona de separación con dos puertas automáticas, las cuales podemos cerrar si queremos aislar a determinadas vacas para poder manejarlas de manera individual. Desde que entran en el box de ordeño, salen por una puerta postselectora. Aquellos animales que no tienen ningún tipo de problema regresan al grupo general y los que necesitan atención se quedan en la enfermería.
¿Cómo ha sido el proceso de cambio de la nave antigua con sala a esta con robot?
El cambio fue muy rápido. No hubo un entrenamiento prolongado. El primer día entraron 15 vacas directamente a ordeñarse en el robot. A la semana siguiente, trasladamos otras 10 o así y, la tercera semana, trajimos al resto. En tres semanas estaban todas en el robot.
La adaptación fue mejor de lo esperado, porque los animales se acostumbraron muy rápido y con muy poco trabajo.
¿Han tenido que descartar animales en este tiempo?
No. No hemos descartado ningún animal, porque todos se adaptaron sin problemas.
¿Cómo se reparten las tareas del día a día?
En la granja trabajamos mi padre y yo. Mi padre se encarga del manejo de la recría en la parte antigua; por mi parte, atiendo el robot y las vacas en producción en estas instalaciones.
¿Qué beneficios les está aportando la robotización del ordeño con GEA?
Nos ha dado mayor flexibilidad horaria y mayor comodidad en el trabajo. Además, tenemos acceso a muchos más datos, porque antes no teníamos información individual de los animales.
Las vacas están mucho más tranquilas, cada una se ordeña a su ritmo y hemos notado un aumento significativo de la producción. Antes estábamos alcanzando unos 35 litros por vaca y día y ahora estamos llegando a los 42 litros, es decir, hemos incrementado unos 7 litros más por vaca y día. El cambio de instalaciones también ayudó, ya que en las anteriores estaban un poco saturadas.
La valoración de nuestra experiencia es muy positiva. Recomendaría este sistema de ordeño porque facilita el trabajo y mejora los horarios, así como el manejo general de la granja.
¿Tienen más equipamientos de la marca?
Sí. Además del robot, tenemos una amamantadora pendiente de instalar para robotizar también la crianza de los terneros.
Con la robotización del ordeño, han monitorizado a los animales con los collares Cow Scout. ¿De qué manera les ayudan?
Nos aportan información muy valiosa para detectar celos, identificar problemas digestivos y controlar la producción de leche de cada vaca.
¿Piensan en crecer o en instalar más robots en el futuro?
Nuestra idea es seguir creciendo e instalar más robots en el futuro, aunque lo haremos poco a poco. Las instalaciones ya están preparadas para una posible ampliación.