A Campaza crece en producción y bienestar con la robotización de DeLaval

Esta ganadería lucense trabaja desde hace un año con tres unidades del robot DeLaval VMS™ V300. Además, han equipado las instalaciones con distintas herramientas de la firma para agilizar la captación de información y asegurar el control de la granja. Ángel Argiz nos cuenta cómo han alcanzado los 42 litros/vaca/día. Más en Vaca Pinta 58.

A CAMPAZA SC

Localización: Arcos (Chantada, Lugo)

Propietarios: Ángel Argiz Rogel y José  Manuel Calvo Osorio

Vacas en ordeño: 160

Media de producción: 42 litros/vaca/día

Porcentaje de grasa: 4,10 %

Porcentaje de proteína: 3,35 %

Recuento celular: <139.000 céls./ml

La amistad que unía a los ganaderos Ángel Argiz y José Manuel Calvo derivó en una relación profesional que continúa en crecimiento. En 2003 optaron por juntar sus ganaderías y crear A Campaza SC. La granja ha vivido un desarrollo constante, cuyo cambio más relevante se ha producido con la implantación de tres unidades del robot DeLaval VMS™ V300

“Se instalaron en dos fases”, relata Ángel Argiz, ya que incorporaron el primer robot en 2024 y dos unidades más el año pasado. La transformación ha sido total, al ordeñar anteriormente en una sala de 8x2. “Realizamos el cambio por varios motivos, pero, principalmente, para mejorar en calidad de vida, nosotros y los animales, ya que el ordeño en la sala nos ocupaba mucho tiempo”.

Una vez decididos a dar el paso, “analizamos varios robots, pero nos decantamos por el DeLaval VMS™ V300 por la confianza que tenemos con el distribuidor desde hace muchos años. La máquina cumplía las funciones que nosotros requeríamos y no lo dudamos”. Por encima de todo, vieron prioritario “disponer de un foso y acceder a las vacas cuando lo necesitemos”.

“Como todo, los comienzos son complicados. Con el primer robot fue más sencillo porque fuimos introduciendo a los animales paulatinamente. Con el segundo y el tercero, la adaptación duró algo más de tiempo, pero estamos muy contentos con lo que hemos conseguido”, asegura el ganadero.

Además de los dos responsables, en la granja cuentan con dos operarios. La llegada de los robots les ha permitido liberarlos de la tarea del ordeño para ocupar su tiempo en otras labores. “En el anterior sistema, el ordeño nos ocupaba seis horas al día. La robotización ha modificado por completo nuestra manera de trabajar”, subraya.

Aumento de producción

Un año después de la adopción total de la nueva rutina, los resultados son excelentes. Sobresale el incremento de producción: “De media, aumentamos unos cuatro litros por vaca y día”, destaca Argiz. No obstante, también se aprecia que “los animales están mucho más tranquilos y relajados, sobre todo las vacas que se ordeñan más, que presentan un mejor estado de la ubre”.

Por el momento, los propietarios de A Campaza no piensan en aumentar la cantidad de reses en el futuro, pero sí creen que es posible “conseguir el máximo rendimiento con el actual número de animales”.

Una granja equipada con delaval

Además de las tres unidades del robot, en esta granja chantadina cuentan con un gran equipamiento de la firma con el que mantienen sus instalaciones y animales en unas condiciones óptimas.

Uno de los instrumentos que utilizan es el Sistema de Análisis de Comportamiento DeLaval Plus BA, que les ayuda a identificar a las vacas con posibles problemas de salud y calcular su probabilidad de estar en celo. “El sistema está conformado por unas antenas repartidas por la granja, que monitorizan los crotales de identificación que porta cada animal. Nos ofrece parámetros de rumia, ingesta y movilidad. Si se mueven menos, es posible que la vaca presente algún problema”.

Además, manejan la información a través de la aplicación DeLaval DelPro™. “Realizamos un seguimiento constante de los animales. Al momento, nos ofrece datos de producción, rumia, ingesta y salud. Esta información es fundamental para tomar las decisiones pertinentes para cada ejemplar”. Por su parte, el DeLaval OptiDuo™ ha modificado su rutina de alimentación. “El arrimador te permite programarlo tantas veces como consideres oportuno. Antes realizábamos esta función con un tractor, por lo que teníamos que estar constantemente arrimando”.

En lo que respecta a herramientas que contribuyen específicamente al bienestar animal, cuentan con cepillos rascadores y ventiladores de DeLaval. “Nos encontramos en una zona bastante seca y calurosa, los ventiladores nos ayudan a que la temperatura baje en los días de calor”, comenta Arjiz.

Ventajas en el secado con el robot DeLaval VMS™ V300

La veterinaria de A Campaza, Sandra Fernández, valora positivamente las facilidades que les ofrecen los robots de ordeño para coordinar el secado. “Nos marca la leche por cuartos, lo que nos permite estar muy atentos si alguno de ellos no alcanza la cantidad prevista. A la hora del secado, tratamos los cuarterones con un secado selectivo libre de antibióticos, a través de una terapia regenerativa con la que conseguimos a la hora del parto que los cuatro cuarterones vuelvan a tener leche”.

Al igual que los responsables, Sandra también cree primordial que las máquinas dispongan de un foso, “porque nos permite colocarnos al lado de la ubre del animal”. Por último, señala la importancia de los sistemas de detección de rumia y celo, con los que están logrando “mejoras muy importantes en temas relacionados con la clínica”.

PALABRA DE TÉCNICO

david gonzález
David González, técnico en robótica de Tecnolaval
“Para estos ganaderos era muy importante disponer de la colocación manual”

Tecnolaval, distribuidor de DeLaval situado en Chantada (Lugo), es el encargado de ofrecer sus servicios en A Campaza desde hace varios años. Los propietarios reconocen que su servicio es “magnífico, ya que nos acompañaron en todas las fases del proceso y subsanaron cualquier inconveniente”. David González, técnico en robótica de Tecnolaval, afirma que “los propietarios buscaban la mejor forma de ordeñar sus vacas y creo que la han encontrado con grandes resultados”.

“La principal característica de este robot es la preparación con una copa independiente para cada cuarto, que incluso se puede realizar hasta dos veces por pezón. Para estos ganaderos era muy importante disponer de la colocación manual, ya que siempre existen vacas que por algún motivo puedan estar más nerviosas”, remarca.

David relata cómo ha sido el proceso desde la colocación de la primera unidad en las instalaciones nuevas y las dos siguientes en la nave anterior: “La gran virtud de todo este trabajo ha sido el aumento de producción. Con la implantación del ordeño automático conseguimos un tercer ordeño al día y la subida de litros ha sido bastante grande. Ahora alcanzan los 42-43 litros de media y están muy contentos”.