El encuentro técnico de Seragro dio comienzo con una jornada dedicada a las nuevas tecnologías

El encuentro técnico de Seragro dio comienzo con una jornada dedicada a las nuevas tecnologías

Después del acto inaugural –en el que participaron la presidenta de Seragro, Noelia García Santoalla; Eduardo Vidal Baamonde, diputado de Cultura y Turismo de la Diputación de Lugo; Daniel Piñeiro, concejal de Desarrollo Sostenible y Personal, y el decano de la Facultad de Veterinaria, Germán Santamarina Pernas–, abrió la ronda de conferencias técnicas María Somolinos. Esta veterinaria especialista en Bromatología, Sanidad y Tecnología de los Alimentos ofreció una ponencia sobre gestión inteligente del agua dentro del concepto global de bioseguridad, de manera que esta contribuya a garantizar el bienestar animal y la seguridad alimentaria de manera rentable para la explotación.

Explicó que “si la calidad del agua no es aceptable, el riesgo de transmisión de microorganismos patógenos es muy elevado”, y para controlar la calidad se refirió a tres puntos críticos fundamentales: el origen del agua (manantial, pozo, red municipal…); los puntos finales, especialmente los bebederos, y el biofilm, es decir, la capa de materia orgánica que recubre el interior de los elementos del sistema de distribución (depósitos, tuberías...) y que contiene una alta carga de microorganismos.

El tratamiento inteligente de higienización del agua deberá estar adaptado a las características concretas de cada explotación pero, en líneas generales, debe ser capaz de eliminar la contaminación microbiana que esta pueda tener en origen y, además, deberá eliminar el biofilm existente y evitar que este se vuelva a formar, y todo esto garantizando un residual de producto biocida constante en bebederos y otros puntos finales del sistema de distribución de agua.

En la última parte de la charla, Somolinos describió los pros y los contras de algunos tratamientos disponibles para la higienización del agua, posicionándose como principales el dióxido de cloro y, sobre todo, el peróxido de hidrógeno estabilizado, el cual presenta una alta eficacia biocida y, además, es capaz de eliminar el biofilm existente y evitar que se vuelva a formar.

A continuación tuvo lugar un bloque de charlas a cargo de varios técnicos de Seragro en las que el hilo conductor fueron las oportunidades que las nuevas tecnologías brindan en el presente y en el futuro de las explotaciones de vacuno de leche.

Federico Romero, del Servicio de Reproducción, abordó la implantación de las nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia reproductiva de las explotaciones. El ponente hizo especial hincapié en la apuesta por los sistemas electrónicos de detección de celos a fin de mejorar las tasas de preñez del rebaño y, consecuentemente, disminuir los días abiertos y rebajar los días en leche.

Víctor Fuentes, del Servicio de Podología, presentó los resultados de un estudio en el que se analizó el incidente de lesiones podales en granjas con sistemas automatizados de ordeño, alimentación y limpieza de patios. La principal conclusión es que lo que realmente marca la diferencia de la salud de las pezuñas es el correcto manejo de las rutinas y de las instalaciones, si bien la puesta en funcionamiento de sistemas automáticos para tareas diarias también ayuda en este campo. “Sin un trabajo bien hecho en cuanto a limpieza, baños, tiempos de espera y desplazamientos de los animales no conseguiremos disminuir las lesiones en el establo, lo que nos lleva a pensar que la única clave de un buen resultado es un trabajo bien hecho”, concluyó.

José Luís Míguez, del Servicio de Calidad de la Leche, hizo un repaso por los sucesivos avances tecnológicos relacionados con el ordeño, los cuales mejoraron la propia física del ordeño y, además, utilizaron la información generada por los flujos de leche para evitar sobreordeños. Dos herramientas que marcaron un antes y un después en esta área fueron los retiradores automáticos y los medidores electrónicos, que brindan la oportunidad de evaluar tanto la rutina de ordeño como los tiempos de este y comparar estos datos con la condición de pezones y con los índices de mamitis clínica. Míguez también se refirió a los métodos para la detección automática de mastitis, los cales, dijo, “son una gran ayuda para incorporar en la toma de decisiones en granja, junto con los nuevos conocimientos en el campo de la microbiología y en el perfil de células somáticas, en el contexto actual de reducción de antibióticos y secado selectivo”. La última gran revolución se produjo en los últimos años con la implantación del ordeño automático, cuyo gran valor añadido, aseguró, “está en esa pequeña gran big data que nos ofrece para poder trabajar mejor, no para dejar de trabajar”.

Albino Iglesias, del Servicio de Alimentación, enfocó su charla en cómo la robotización puede simplificar el trabajo y aumentar la eficiencia alimentaria, siempre y cuando sea el ganadero el que tenga el control de la situación y sepa sacarle partido a la máquina, y no al revés. A lo largo de su discurso explicó cómo la incorporación de las nuevas tecnologías transformó la manera de alimentar y también trató de desmentir algunos argumentos que relacionan el fracaso del robot de ordeño con la alimentación, cuando no siempre tiene por qué ser la única causa o ni siquiera ser causa.

Patricia Gómez, del Servicio de Gestión Técnico-Económica, cerró este grupo de intervenciones con una conferencia en la que analizó cómo le puede afectar a la gestión de las granjas el uso de nuevas tecnologías para la recogida, el almacenamiento y el análisis de datos. Las herramientas digitales simplificarán en buena medida el trabajo para obtener conclusiones de la situación en la que se encuentra la empresa y tomar decisiones, pero, a su vez, reiteró que “el correcto manejo de los datos resulta fundamental”.

El objetivo de la gestión es obtener índices técnico-económicos que permitan dar explicación a las debilidades y a las fortalezas de cada explotación y que orienten al ganadero de cara a futuras inversiones.  “Cuanto más amplia sea nuestra base de datos, más fundamento tendrán las decisiones que tomemos a partir de ellos y, teniendo en cuenta que su recogida y su tratamiento es un trabajo arduo, todo aquel sistema que nos facilite esta tarea será bienvenido. Con todo, debemos tener presente que la necesidad del trabajo humano no desaparece, incluso podríamos decir que de alguna manera se hace, si cabe, más exigente”, concluyó.

Antibióticos y gestión de purines, temas de la sesión vespertina

La segunda parte de la jornada estuvo dedicada a dos desafíos a los que se enfrentan en la actualidad los ganaderos: la reducción del empleo de antibióticos y la gestión de purines para reducir las emisiones de amoniaco a la atmósfera.

El doctor Bruno González-Zorn disertó sobre la necesidad de hacer un uso más responsable de los antibióticos, debido al aumento de bacterias resistentes a estos medicamentos y a la consiguiente amenaza que esto supone para la salud pública. No en vano, la ONU advertía recientemente que en el año 2050 la resistencia a los antibióticos se va a convertir en la primera causa de muerte en humanos si no se toman las medidas oportunas para atajar este problema.

El también director de la Unidad de Resistencia a Antibióticos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) explicó al numeroso público congregado en el auditorio las líneas estratégicas del Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos, el cual aboga por una lucha conjunta para preservar la salud de la tierra y no solo limitada al ámbito veterinario. En referencia al sector del vacuno lechero, aseguró que “no se trata de reducir la cantidad de antibióticos, sino de utilizar la menor cantidad posible de los que se emplean en salud humana”. Para tal fin es necesario definir e implantar pautas de manejo y tratamiento con base científica de cara a realizar un uso más racional de los antibióticos y evitar la proliferación de las resistencias antimicrobianas. Un claro ejemplo de esto es el secado selectivo de las vacas.

La jornada finalizó con las intervenciones de Juan Castro, investigador del CIAM, que disertó sobre la gestión de purines en Galicia, y de Juan Álvarez de la Puente, representante de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, quien habló de la Política Agraria Común y la condicionalidad.

En su ponencia, Castro afirmó que en el Estado español el 96 % de las emisiones de amoniaco proceden del sector agrario, pero que solo el 8 % de este porcentaje proviene del sector de vacuno de leche. Sin embargo, las nuevas disposiciones de la UE obligan a reducir estos niveles para acceder a las ayudas de la PAC, y el experto citó algunas buenas prácticas para conseguirlo.

En este sentido dijo que aumentar el tiempo de pastoreo es “la mejor forma de reducir las emisiones de amoniaco, siempre y cuando exista la posibilidad de ampliar la superficie de praderas y prados”.

Disminuir el contenido proteico en las raciones, procurar formar costra en la fosa y enterrar el purín con grada de discos inmediatamente después de aplicarlo en abanico con plato de choque, coincidiendo con previsiones meteorológicas favorables, como la llovizna, son otras prácticas con las que se pueden reducir las emisiones hasta en un 50 %. Estas buenas prácticas, aseguró, “pueden ser más eficientes que utilizar aperos, como la inyección o las mangueras arrastradas, y sin apenas coste económico”.

También se refirió a la importancia de dimensionar correctamente las fosas para no tener que vaciarlas cuando no es preciso fertilizar. “Echar el purín en invierno significa perder la mitad de nitrógeno y luego tener que comprarlo para fertilizar en primavera, con lo que prácticamente se duplican las emisiones de amoniaco y de óxido nitroso, aproximadamente diez veces más perjudicial que el metano para el calentamiento global”, concluyó.

Álvarez de la Puente avanzó las líneas de la nueva PAC –período 2021-2027–, en la que la condicionalidad formará parte integrante de su arquitectura medioambiental, y corroboró que entre los requisitos que tendrán que cumplir los agricultores para acceder a las ayudas se encuentra la reducción de los niveles de amoniaco y óxido nitroso. No obstante, los Estados miembros tendrán libertad a la hora de establecer las normas para conseguir estos objetivos, ya que el enfoque único del pasado será sustituido por un sistema más flexible en el que cada país podrá decidir la mejor forma de conseguir los objetivos comunes y, a la vez, responder a las necesidades específicas de sus agricultores y ganaderos.

Al final, los asistentes tuvieron oportunidad de participar en un encuentro ganadero en el que Pioneer presentó su nuevo servicio de mapeo y seguimiento de parcelas vía satélite.

El programa del viernes

La jornada de mañana comenzará con una charla sobre el impacto de las cojeras en la economía y en el bienestar animal a cargo de Javier Blanco Murcia. Lo seguirá en el estrado el asistente de investigación de la Universidad de Illinois Iván Ansia para hablar de nutrición y socialización en terneras lactantes, y rematará la mañana el gerente de Control de la Producción de la Asociación Holstein de México, Carlos Á. Hernández, con una ponencia sobre eficiencia en establos lecheros. El veterinario Javier Camba hablará del valor de la vaca muerta y los ganaderos Ricardo Gómez, Santiago García y Jesús Perfecto Fernández expondrán sus experiencias con tres sistemas distintos para la producción de leche.