NANTA DAIRY ROBOT
El técnico de rumiantes de Nanta en el norte de Portugal, João Marques, cuenta que su trabajo le ha permitido comprobar cómo la introducción de los robots de ordeño ha transformado la forma de producir leche y, con ello, las necesidades de asesoramiento. Con esa visión, Nanta creó hace unos años el servicio Nanta Dairy Robot, un programa de consultoría integral que combina la experiencia en nutrición con el conocimiento específico de los equipos de ordeño robotizado.
La clave está en la formulación de piensos personalizados y en el seguimiento constante de los indicadores de cada granja. “Los granulados destinados a robots tienen que ser especiales”, afirma, refiriéndose a la selección estricta de materias primas, a su composición equilibrada y a la incorporación de aditivos que garanticen la máxima palatabilidad. La calidad del granulado y la ausencia de partículas excesivamente finas son aspectos fundamentales para estimular la visita voluntaria de las vacas al robot.
Otro de los pilares es el análisis continuo de parámetros, desde la frecuencia de ordeños hasta el uso de concentrado por litro de leche. Cada dato ofrece una oportunidad de mejora y el papel del técnico consiste en interpretar esa información y ajustar tanto la nutrición como la gestión del robot. La producción robotizada añade una capa extra de complejidad a la ya exigente producción lechera: no solo hay que optimizar la rentabilidad por vaca, sino también por unidad robotizada.
En este equilibrio radica el verdadero reto. Maximizar el número de ordeños por vaca y día, mantener producciones altas sin comprometer la calidad de la leche y adaptarse a la diversidad de forrajes disponibles en cada región son tareas que requieren un acompañamiento especializado.
Marques lo resume con una idea clara: más allá de los litros de leche, lo que busca el ganadero que instala un robot es mejorar su calidad de vida. “Si no tiene que llevar muchas vacas al robot, está feliz”, dice. La satisfacción del productor, la salud de las vacas y la estabilidad del sistema acaban siendo la base sobre la que se asienta la productividad.
NOVALAC START IMPULSE
En la zona noroeste de la península, José María Álvarez acompaña a los ganaderos con una propuesta específica para el momento más delicado de la vaca: el periparto. Se trata de Novalac Start Impulse, un pienso diseñado para administrarse desde 21 días antes hasta 21 días después del parto, a razón de un kilo diario por vaca.
La formulación se apoya en aditivos protegidos de la degradación ruminal, como la vitamina B, que favorecen la salud metabólica y reducen el riesgo de problemas posparto. Según explica, su uso permite disminuir la incidencia de cetosis, hipocalcemia o retenciones de placenta, a la vez que mejora el balance energético en el inicio de la lactación.
El producto incorpora además hidroxicloruros de zinc, cobre y manganeso, minerales esenciales para un parto en buenas condiciones y un arranque de lactación sólido. Con ello se consigue un pico productivo más alto, acompañado de una mejor salud general en el periparto.
El impacto se refleja tanto en la madre como en la descendencia: vacas más fuertes, con mayor nivel de glucosa en sangre y terneras nacidas más vigorosas. Además, garantiza un calostro de mejor calidad y en mayor cantidad, de manera que se sientan las bases de una recría más saludable desde el inicio.
DAIRYLAC
Francisco Luis Miranda, del Servicio Técnico Comercial de Nanta, explica cómo el concepto DairyLAC se ha convertido en una herramienta clave dentro de la estrategia de nutrición de precisión para vacas de leche. La base, subraya, es diseñar dietas personalizadas adaptadas a cada granja, con el objetivo de alcanzar los parámetros zootécnicos que cada ganadero se plantea.
El sistema se articula alrededor del programa de racionamientos Best Mix, que permite un diseño individualizado de productos en función de las condiciones de cada vaquería y de los forrajes disponibles. “Cada caso es diferente”, recuerda, insistiendo en que la personalización es la única vía para lograr resultados consistentes.
Entre las ventajas que destaca se encuentra la precisión en la formulación, que se traduce en una mejor salud ruminal y animal, menos desperdicio de nutrientes y mayor eficiencia productiva. El beneficio no es solo biológico, también económico: ganaderías con rebaños más sanos y eficientes generan mejores resultados en términos de rentabilidad.
La estrategia se apoya en un modelo de trabajo conjunto con el productor, en el que se combinan diferentes herramientas tecnológicas. Además de Best Mix, se utilizan programas como Dairy Tools, hojas de cálculo para analizar desviaciones y equipos NIR que permiten obtener análisis rápidos de forrajes. Esto facilita una respuesta inmediata y un ajuste nutricional más preciso.
Miranda subraya, así mismo, la capacidad de este sistema para actuar de manera preventiva. Ajustando dietas se pueden anticipar problemas como la acidosis. “Podemos orientar la formulación con ingredientes y aditivos que atenúen el riesgo y protejan al animal”, explica.
Para él, Nanta es más que un proveedor de alimentación: es una empresa que ofrece acompañamiento real, apuesta que permite proyectar estos negocios hacia un futuro más sostenible y eficiente.
NOVALAC PRIMA FIBER
El desarrollo del rumen en las primeras etapas de vida de la ternera es decisivo para garantizar su crecimiento futuro y su rendimiento como vaca adulta. En ese contexto se enmarca Novalac Prima Fiber, un starter texturizado que incorpora tallos de alfalfa y que forma parte del programa Prima de Nanta. Tanto Pedro Gomes como Juanjo Carro, técnicos del Servicio Prima de la compañía, coinciden en destacar el carácter innovador de este pienso, concebido para utilizarse desde los primeros días de vida hasta los cuatro meses de edad.
La diferencia fundamental respecto a otros productos del mercado radica en la fibra larga procedente de tallos de alfalfa, cortados entre dos y tres centímetros e incorporados directamente en la mezcla. Esta fibra estimula las papilas ruminales, favorece un mejor equilibrio del pH y ayuda a prevenir problemas digestivos como la acidosis o la paraqueratosis. Al mismo tiempo, reduce conductas indeseadas en la recría, como el consumo de paja de la cama o el lamido de superficies, habituales cuando las terneras sufren carencias nutricionales o estrés durante el destete.
Los técnicos subrayan que la inclusión de esta fibra de calidad permite a las terneras ingerir más pienso desde etapas tempranas, esto es, promueve un mayor consumo de materia seca total. Al combinarse con una leche en polvo adecuada, las ganancias medias diarias se incrementan notablemente: una ternera puede transformar 1,3-1,5 kilos de pienso en cerca de un kilo de ganancia media diaria. En este sentido, el producto ofrece un 20 % de proteína, lo que refuerza aún más la capacidad de crecimiento en esta fase clave.
La propuesta se enmarca dentro de los cuatro pilares del programa Prima —calostro, destete, lactación y manejo— y proporciona ventajas a corto, medio y largo plazo. A corto plazo, las terneras atraviesan el destete con menos estrés y mayor solidez sanitaria; a medio plazo, el desarrollo temprano del rumen facilita que coman más pienso y asimilen mejor los ácidos grasos volátiles, y, a largo plazo, lleva a vacas adultas más productivas, longevas y saludables.
Se trata de un producto innovador y diferenciador, capaz de aportar un valor añadido real a la recría. Con Prima Fiber, las granjas logran animales mejor preparados para afrontar su futuro productivo.