JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS

Los primeros Lely Astronaut A5 Next de Cataluña, en la granja Crous Cutrina

Lely celebró en el mes de febrero una jornada de puertas abiertas en Crous Cutrina, situada en El Martí, Orís (Barcelona). Los socios de este negocio instalaron, hace tan solo dos meses, tres unidades del innovador Lely Astronaut A5 Next: los primeros de toda Cataluña. Más en Vaca Pinta 57.  

Santi Crous es uno de los socios de esta ganadería, en la que ordeñan a 189 ejemplares que producen unos 37,5 litros/vaca/día, con una media de número de ordeños de 2,7.

“La granja está muy bien diseñada, con los robots en cabecera, con mucho espacio delante y con el bebedero”, explica Alberto Sánchez, responsable de ventas y marketing en Lely Center Los Corrales.

En dos de los robots tienen cama caliente, con acceso para vacas de dos y más partos. En total, ordeñan a 130 animales en esos dos Astronaut. El tercero se destina a las primerizas, que están en cubículos, con 60 ejemplares: “Todas van bien al ordeño. Lo distribuimos así por temas de espacio”, afirma el ganadero.

También cuentan con un área de retrasos, que ocupa unos metros cuadrados y donde no hay cubículos. Gracias a esta zona, Sánchez declara que es muy sencillo para los ganaderos meter aquellas vacas que requieren ser ordeñadas porque están al final de la lactación o por una situación de aprendizaje; es decir, aquellas que puntualmente necesitan que se ordeñen: “Con esto facilitamos el trabajo del ganadero”.

El Lely Astronaut A5 Next, en detalle

Sánchez apunta que, cuando vio por primera vez el Astronaut A5 Next, ya observó que era un robot más rápido, limpiaba mejor, realizaba menos movimientos y era más preciso que su antecesor. Además, se percató de que cometía menos fallos. Sánchez manifiesta que “la tecnología nos va introduciendo novedades que nos permiten ser más eficaces. El Astronaut siempre ha sido el robot más fiable del mercado, pero en Lely nos gusta ir disminuyendo el número de errores y que la máquina sea lo más segura posible”.

Santi Crous comparte su experiencia con los A5 Next: “No sé cómo funcionan los otros modelos, pero nosotros estamos muy contentos. Los hemos puestos juntos, con una sala en el medio, y la verdad es que va muy bien para controlar a las vacas y tener todo a mano, incluidos los cubos para recoger la leche. Hace dos meses que los instalamos y funcionan bien”.

Otras soluciones de Lely

Además de los Astronaut, en Crous Cutrina adquirieron un Collector C2 para la limpieza de los pasillos. Por ahora solo lo utilizan en una parte de la ganadería, porque todavía tienen que hacer alguna obra: “La verdad es que funciona muy bien”, comenta Santi Crous.

Adicionalmente, llevan trabajando con un arrimador de comida Juno desde hace medio año, que les ahorra mucho trabajo. Crous puntualiza que, de esta forma, el ganado siempre tiene el alimento cerca, lo cual agradecen.

Bienestar animal con el tráfico libre

Crous expresa que lo que más le ha sorprendido con el cambio al ordeño automatizado es el carácter de las vacas, ya que las ve muy tranquilas; están relajadas y van a ordeñarse cuando quieren: “Cuando viene gente ni se inmutan, porque van a su rollo”. Alba Crous, hija de Santi, que también forma parte de la empresa familiar, añade que ahora siempre están así y que nunca se estresan.

Los propietarios de Crous Cutrina escogieron los robots de Lely frente a otras alternativas existentes porque “vimos que van un poco más avanzados que los otros. Son muy funcionales, el brazo es resistente y eso nos convenció. Adicionalmente, a las vacas les gusta. Hoy acaba de entrar una por primera vez a ordeñarse y lo hace como si entrara todos los días: tranquila”.

“Desde que tenemos los Astronaut, ellas van a ordeñarse cuando quieren o lo necesitan. Se levantan y miran si hay muchas vacas esperando o no. Si hay muchas, a veces se van a comer y después ya vuelven. Van a su ritmo todo el rato: pocas están aquí esperando”, relata Alba Crous, que agrega que desde la ganadería buscan soluciones que sus animales quieren y necesitan.

“Al final, estamos mirando por el bienestar y la felicidad de nuestros animales, pero también por la de los ganaderos, por supuesto. Lo que se busca en una granja es producir. Con el ordeño robotizado vemos que lo logramos, que podemos alargar la longevidad del rebaño y que las vacas están mejor”, concluye la ganadera.