Con el objetivo de compartir las últimas novedades en alimentación y experiencias del sector, el equipo de Kemin convocó a investigadores, nutricionistas y otros técnicos a su encuentro sobre nutrición. El 10 de diciembre, numerosos expertos se reunieron en el municipio lucense de Vilalba para abordar cuestiones de futuro de la ganadería bovina.
“En este tipo de sesiones intentamos aportar nuestro granito de arena sobre el conocimiento de los nuevos avances y descubrimientos realizados por las universidades, que pueden ser aplicables en el trabajo del día a día de los nutricionistas”, señaló José Luis Madera, sales manager de Kemin para España y Portugal.
En esta edición el periodo de transición de las vacas llevó la mayor parte de protagonismo. José Eduardo Santos, profesor del Departamento de Ciencias Animales en la Universidad de Florida, y Leandro Greco, del servicio técnico de rumiantes de Kemin Brasil se encargaron de las ponencias.
Uso de la colina
En el primer bloque, José Eduardo Santos abordó la etapa de transición ligada al metabolismo de las grasas y a la prevención de los problemas de cetosis. “Hablamos primero del rol de la colina y su impacto en la producción y en la salud de las vacas. Es un componente esencial en la dieta de los animales en transición”.
El profesor remarcó la relevancia de la alimentación justo después del parto: “Desde el punto de vista nutricional, hay un factor determinante que es cuánto come la vaca en los primeros días de posparto. Si se alimenta bien, el resto de la lactancia será mucho más favorable. En cambio, si la ingestión es baja al comienzo del período lactante, el riesgo de patologías aumenta”.
A continuación, Leandro Greco, en su primera intervención, expuso la importancia de la optimización del metabolismo y trató la colina. “Presenté un estudio nuevo que hicimos en la Universidad de California. Es la primera investigación que comprobó el efecto de la suplementación con colina en las tasas reproductivas de las vacas. La conclusión final que razonamos ha sido que las vacas que fueron suplementadas con colina tuvieron una mejor reproducción”, acreditó.
“La colina es un compuesto crucial para la vaca en el periodo de transición, porque en ese proceso los animales tienen una demanda energética muy grande y, por diversos motivos, no consigue consumir todos los nutrientes”, informó Greco, quien piensa que “la colina facilita el metabolismo hepático de nutrientes. Permite un hígado más saludable en la vaca y, en consecuencia, una mejor producción de leche”.
Prevención de la hipocalcemia
En una segunda parte, Santos profundizó sobre los aspectos de la hipocalcemia y su relación con la inmunidad después de parir. “Discutimos las causas del desarrollo de la hipocalcemia en pospartos y cuáles son los métodos de prevención que están involucrados, como controlar el consumo de calcio, disminuir la absorción de fósforo o alterar el equilibrio ácido básico de la sangre para inducir una acidosis metabólica”, subrayó.
El experto continuó repasando los valores necesarios de calcio y otros minerales en una dieta acidificada en un animal en preparto e hizo hincapié en que “no necesita mucho calcio, niveles moderados de entre 0,6 % a 0,8 %”. Así mismo, incidió en que, en este caso, “la ciencia es confusa y, en mi opinión, la gente interpreta mal los valores. Muchos recomiendan concentraciones exageradamente altas, pero con una justificación científica muy floja. Cuando utilizamos dietas que inducen acidosis metabólica, la digestibilidad de calcio sube, por eso no encuentro beneficios de trabajar con dietas con exceso de calcio”.
Por otro lado, recordó que la res “sí requiere un alto porcentaje de magnesio. Aunque los datos no son exactos, es de sentido común emplear de 0,4 % a 0,45 % de magnesio en la dieta preparto”.
Además de estos parámetros, mostró otras recomendaciones relacionadas con la hipocalcemia: “Sabemos que la acidosis metabólica tiene como función prevenir la hipocalcemia, pero esta no es una patología que comienza cincuenta días antes del parto; es un problema próximo al final de la gestación. Por lo tanto, no es buena idea la acidificación durante todo el periodo seco porque además va a suponer gastar más dinero”.
Eficiencia nutricional
Tras la pausa para el café, Greco explicó el uso de lisolecitinas para ganado de carne, vacas lecheras y también para terneros y enseñó los efectos en admisión de nutrientes, producción de leche y en crecimiento.
“Las lisolecitinas son compuestos que tienen una función polar y apolar, es decir, se consigue mezclar con un ambiente acuoso y grasoso, como por ejemplo, un helado. Tiene una emulsión de la grasa con la parte acuosa. En la alimentación de las vacas optimizan la absorción de grasa, lo cual ha sido corroborado por nuestros estudios”, aseguró.
Para finalizar, el profesor de la Universidad de Florida trató la eficiencia nutricional en vacuno lechero. “Todo lo que signifique aumentar la producción y la capacidad en las vacas para digerir nutrientes y tener animales menos propensos a enfermar, permitirá mejorar la eficiencia alimenticia. Hay aspectos relacionados con las características de la vaca sobre su habilidad para utilizar nutrientes, pero también con cambios de dieta”, informó.
El encuentro finalizó con una comida para los presentes y con la satisfacción por parte de los organizadores. “Estamos encantados con la gran asistencia de público y agradecemos enormemente a todos nuestros clientes que nos sigan estimulando este interés para seguir preparando jornadas lo más interesantes posibles”, concluyó José Luis Madera.