Grupo Lence reunió ayer en A Coruña a representantes del sector primario, de la administración, de la empresa privada y de la sociedad civil en la tercera edición del Foro Activistas por un futuro rural, un espacio de encuentro que se consolida como referente para dar voz al campo gallego.
En el marco del evento se presentó el I Observatorio Activistas del Rural, elaborado con más de 200 participantes de las cuatro provincias gallegas. El estudio refleja que el 96 % considera en riesgo el relevo generacional, mientras que el 92 % demanda políticas públicas adaptadas a la realidad rural. Además, tres de cada cuatro participantes valoran negativamente la situación actual del campo, señalando carencias en servicios básicos, conectividad digital y apoyo institucional.
Aun así, el Observatorio también dibuja un horizonte de esperanza: el 60 % percibe mejoras respecto a hace dos décadas y casi el 70 % confía en que el rural será más atractivo para vivir y trabajar en la próxima década. Como prioridades, los encuestados destacan la incorporación de juventud, el refuerzo de infraestructuras y la simplificación de la burocracia, además de incentivos para empresas que apuesten por el territorio.
La presidenta de Grupo Lence, Carmen Lence, subrayó que “los retos del rural no se resolverán desde despachos lejanos, sino con el compromiso de quienes lo habitan, lo trabajan y lo defienden. Del futuro del campo depende la soberanía alimentaria del país”.
El foro contó con la participación institucional de María Quintana, directora xeral de Promoción da Igualdade de la Xunta; Valentín González Formoso, presidente de la Diputación de A Coruña; y Pedro Blanco, delegado del Gobierno en Galicia, que coincidieron en la necesidad de apoyar iniciativas que den visibilidad al rural y garanticen su sostenibilidad.
La jornada concluyó con el estreno de la nueva campaña de Río de Galicia, que reescribe el Cuento de la lechera para reivindicar que soñar no es un error, sino el inicio de un proyecto. Los nuevos briks de la marca estarán protagonizados por ganaderas reales, presentes también en el acto, como símbolo de orgullo y ambición profesional en el campo.
Con esta cita, Grupo Lence refuerza su compromiso con el futuro del rural gallego, combinando producción láctea con iniciativas que impulsen el activismo y den voz al territorio.
























