Tercer ordeño conseguido con Lely

Granxa Moreira se beneficia del tráfico libre en tan solo un año

Diego Suárez es socio de Granxa Moreira junto con sus padres y, además, trabaja como técnico comercial en Agrosoneira. En esta ganadería, que se sitúa en Brandoñas, Zas (A Coruña), disponen de un robot de ordeño Lely Astronaut A4 reacondicionado, que decidieron instalar un año atrás. Más en Vaca Pinta 43.

En esta explotación cuentan con 95 vacas en ordeño, de las cuales 60 se ordeñan en el robot y las restantes, en sala. “El negocio lo gestionan mis padres y yo les ayudo el fin de semana”, expuso Diego Suárez, uno de los socios. Cabe resaltar que desde que optaron por robotizar la granja con Lely la media de ordeños diarios ha aumentado a tres.

Alberto Sánchez, responsable de ventas y marketing de Lely Center Los Corrales, indicó que el número de ganaderías automatizadas en la península asciende a diario, sobre todo en Galicia.

EL ORDEÑO ROBOTIZADO EN MOREIRA

“Ya hace un año que apostamos por implementar un robot de ordeño”, relató Suárez. Anteriormente, solo tenían una sala de ordeño pequeña y, con el objetivo de mejorar la situación de la persona que está en la sala –la madre de Diego, Elvira Cives–, optaron por un Lely Astronaut A4: “No pensamos en ninguna otra máquina como posible alternativa, ya que el nivel comercial que tiene el personal de Lely y su servicio técnico son destacables”, aseguró el socio de Moreira.

Un dato que cabe subrayar es que Diego Suárez también es técnico comercial en Agrosoneira, una fábrica de piensos de la zona, con lo cual tiene la experiencia que le ofrece el campo en diferentes granjas: “De hecho, muchos de mis compañeros y clientes me han animado a llevar a cabo la compra del robot, al expresar que las mejores opciones del mercado son los Lely A3, A4 y A5”.

Además de la reducción de mano de obra, con este cambio buscaban incrementar la producción y llegar a un tercer ordeño, mejorando, a su vez, el bienestar de los animales, meta que alcanzaron.

UN ASPECTO FUNDAMENTAL: EL TRÁFICO LIBRE

Desde Lely defienden el modelo de tráfico libre: “Otro de los motivos por los que nos decidimos por este robot fue el tráfico libre. Queríamos ver que los animales se acuesten, coman, se ordeñen y paseen por la granja cuando quieran y, en consecuencia, que estén más tranquilos” –señaló Suárez–, “las vacas, con tráfico libre y con robot, llegan más lejos”.

Alberto Sánchez insistió, en relación con el tráfico libre, que lo que se debe buscar en cualquier granja es el bienestar, la comodidad y la libertad del rebaño, lo cual desembocará en una mayor producción de leche y, por tanto, mejorará el rendimiento del negocio. “Buenas camas, pasillos anchos, alimentación óptima y siempre disponible para los animales, iluminación adecuada… Al final, el manejo es un aspecto crucial para alcanzar el éxito”, apuntó el socio de la ganadería al respecto.

“Noto mucho que, con los robots, ganamos más camas y siempre están llenas de arena. También es fundamental la anchura del pasillo de transición, de unos 4 o 5 metros. El acceso es la clave, al igual que la circulación de los animales”, afirmó Diego Suárez.

ALIMENTACIÓN CON AGROSONEIRA

Ricardo García, nutrólogo en Agrosoneira, especificó cómo es la alimentación en esta explotación: “Está basada en maíz: 34 kg de silo de este cereal, además de 12 de hierba, 7 de pienso y 1 de paja”. La cantidad de concentrado que están comiendo en robot es de 6,5 kg de media.

“La ración parcialmente mezclada me permite diferenciar a la vaca de 40 litros de la de 70. Aquí tenemos a un ejemplar de 70 litros que come 9,5 kg y a otro de 40 litros que come 4 kg en robot. Por lo tanto, se me permite diferenciar y premiar según la producción”, puntualizó el nutrólogo.

DETALLES TÉCNICOS DEL ROBOT Y LA IMPORTANCIA DE LOS COLLARES

El Astronaut A4 que escogieron los propietarios de Granxa Moreira se trata del modelo básico reacondicionado, que cuenta con el láser del A5. “La sala técnica es bastante amplia; suele ser más pequeña pero, como teníamos espacio, decidimos hacerla así y resulta ser muy cómoda, sobre todo para cuando hay que realizar algún tipo de mantenimiento”, explicó Diego Suárez.

La leche de los animales, una vez hecho el ordeño, se deposita en una jarra y luego va hacia el tanque de leche, ubicado en otra sala; recorre sobre unos sesenta metros. El socio de la explotación aclaró que no hay rotura y que las calidades son perfectas: “No da ningún tipo de problema”.

En Granxa Moreira llevan a cabo tres lavados diarios del robot, de 13 minutos cada uno. Además, hacen enjuagues de 3 minutos cuando hay alguna vaca con medicación o cuando las circunstancias lo requieren.

A mayores del robot, los propietarios de la granja decidieron adquirir los collares, que proporcionan datos de identificación, rumia, celo e ingesta de los ejemplares; para arrimar la comida, tienen un Lely Juno.

EL FUTURO DE LAS GANADERÍAS EN GALICIA

Otro de los asuntos resaltables es la opinión del socio sobre el futuro cercano de las explotaciones gallegas: “Dentro de 5 años, más o menos, creo que habrá mucha más robotización. Las granjas con 100 o 120 vacas tendrán de 3 a 4 robots y habrá algunas que llegarán hasta los 10 o 12. Considero, asimismo, que cada vez se verán muchas menos salas de ordeño y, por lo tanto, habrá menos mano de obra. Aumentará el número de ordeños diarios y las explotaciones se diseñarán pensando más en la comodidad y en el ordeño robotizado”.

Ricardo García expresó que en Galicia actualmente ya hay muchas granjas con robot de ordeño que están funcionando muy bien. “Nosotros tenemos algún cliente que está entre 47 y 50 litros diarios”, contó Suárez.

Como conclusión, desde Granxa Moreira manifestaron que su próximo objetivo es llegar a ordeñar 22 horas al día con el mayor número de ordeños posible y, como reflexión final, Diego Suárez comentó que “cuanto mejor estén las vacas, mejor está el ganadero”.