Coluga afina la siembra de maíz 2026 en Sergude con ensayos de variedades, fertilización y control fitosanitario

La campaña de siembra de maíz 2026 se prepara en Galicia pensando en decidir mejor en la parcela para asegurar rendimiento, calidad de silo y estabilidad en cosecha. En esa línea, Coluga pone el foco en su campo de ensayo de Sergude (A Coruña), donde contrasta en condiciones reales qué materiales y qué manejos se adaptan mejor a la zona. Más en Vaca Pinta 58.

El eje del trabajo está en la recomendación técnica: probar antes de recomendar. Sobre esa base, Coluga articula una propuesta completa para el cultivo de maíz, con genética de Lidea, nutrición de Soaga y soluciones fitosanitarias de FMC.

Sergude condensa varios factores típicos del maíz en Galicia: clima húmedo, suelos fértiles, peso de la ganadería de leche y gran importancia del calendario de siembra y cosecha. En ese contexto, Coluga ha convertido el testeo local en una herramienta ineludible para asesorar con más precisión.

Fernando Garrachón, crop mánager de Lidea, remarca que “nos basamos muchísimo en los técnicos a pie de campo; en este caso, los de Coluga, porque son los que mejor van a recomendar”. También advierte de que hablar de ciclos solo en días puede inducir a error, porque la respuesta de una variedad cambia según la zona. No se puede trasladar, por ejemplo, una recomendación del interior a la costa sin matices.

Ahí está el valor del trabajo de Coluga en Sergude: ordenar la oferta por ciclos, ajustar la recomendación al terreno y reducir riesgos cuando la siembra se retrasa. Respecto a esto, Garrachón recuerda que forzar un ciclo largo fuera de su ventana puede empujar la cosecha a fechas más comprometidas, con mayor exposición a viento y problemas de otoño.

Variedades testadas y la apuesta de Lidea

“Este es un campo principalmente comercial”, explica Garrachón sobre Sergude, con materiales del porfolio ya consolidados y otros códigos experimentales que, tras pasar por microensayos, se prueban en bandas para confirmar su comportamiento en superficies más representativas.

Entre las referencias destacadas, señala Berlioz, muy asentada por su regularidad: “Es número uno en Mabegondo, es una variedad altamente productiva, estable y una garantía de cosecha”. A su lado sitúa Izzli, algo más corto de ciclo, pero con una evolución muy positiva por productividad, estabilidad y rusticidad. También subraya 41.11, un material corto orientado a zonas más frías o siembras tardías, con una aportación interesante de almidón.

Más allá de los nombres, Lidea defiende una lógica de catálogo equilibrado, con opciones fiables en distintos ciclos. Garrachón lo plantea de forma práctica: cuando se dispone de “un producto estrella en cada ciclo”, se puede ajustar la recomendación a cada parcela sin asumir riesgos innecesarios.

Fertilizantes y manejo nutricional con Soaga

En nutrición, el mensaje de Soaga se centra en la planificación y adaptación al nuevo marco normativo. Manuel Crespo, responsable de fertilizantes del Grupo Soaga, presenta la gama Fertimon Pro, desarrollada para mantener la eficacia agronómica ajustándose a las nuevas exigencias: “Hemos desarrollado una gama para cubrir las necesidades de fertilización adaptadas a la nueva legislación”, explica. Destaca dos líneas: Fertimon Pro Edaphos, con activador edafológico, y Fertimon Pro Slow, con protección del nitrógeno para mejorar su disponibilidad a lo largo del ciclo.

Crespo subraya que el nuevo escenario obliga a trabajar con más información: análisis de suelo, balance de nutrientes y planificación previa del abonado. Recuerda, además, que Soaga ha reforzado su estructura técnica con I+D y laboratorio propio, una capacidad que Coluga incorpora en su asesoramiento para ajustar mejor los planes de abonado.

También insiste en una particularidad clave de Galicia: el maíz es forrajero, así que el objetivo no es solo la mazorca, sino la calidad de la planta entera para ensilar. En zonas ganaderas como Sergude, el purín de vaca forma parte de la base del manejo. Crespo defiende un enfoque de economía circular: aprovechar ese recurso, complementar con abonado de fondo y asegurar después un aporte regular de nitrógeno. Ahí sitúa el papel de Fertimon Pro Slow, para evitar altibajos y mantener el potencial forrajero del cultivo.

Fitosanitarios y herbicidas con FMC

La estrategia de FMC en maíz se apoya en la idea de llegar antes a las malas hierbas para no perder eficacia ni rendimiento. Esteban Fernández, responsable de herbicidas de FMC para España y Portugal, defiende que “nosotros recomendamos, como solución ideal, irse a postemergencia temprana”, cuando el maíz ya ha nacido y las adventicias están en estadios iniciales.

Como punto de partida, FMC propone la mezcla de Mohan (metoxamida) y Madoka (mesotriona), una solución para hoja ancha, hoja estrecha y juncia, muy habitual en estas parcelas. El argumento es agronómico: entrar pronto reduce la competencia por luz, agua y nutrientes, y deja margen para un repaso posterior.

Fernández explica también que retrasar todo a una post- tardía complica el control, más aún en Galicia, donde la lluvia puede impedir entrar en el momento adecuado. Esto se relaciona con el contexto regulatorio y con la renovación de materias activas, un proceso que obliga a ajustar estrategias y apoyarse en soluciones innovadoras.

En insecticidas, FMC completa el programa con Fengrés en siembra y Coragen si aparecen orugas en los primeros estadios del cultivo. El objetivo es proteger el arranque del maíz y evitar pérdidas de potencial desde el inicio.

Puesta en común técnica en Sergude

Uno de los campos de ensayo de Coluga se ubica en Sergude (A Coruña). La parcela se trabaja en colaboración con un ganadero local, una fórmula que permite validar variedades y manejos en un entorno productivo real y trasladar después recomendaciones más ajustadas a las ganaderías de la zona.

Alberto Quiñoi, responsable de Semillas de Grupo Soaga y director comercial de Coluga, explica que en esta finca se hizo un campo con variedades de distintos ciclos, un abonado muy concreto y varios tratamientos para comparar resultados. Su planteamiento resume bien la filosofía de Coluga: ofrecer una respuesta global al cultivo, desde la siembra hasta la recogida, con especial atención al valor nutricional final del silo.

Ese enfoque se trasladó a una visita, durante la última recogida, con un formato práctico de intercambio entre técnicos, distribuidores y ganaderos, pensado para abordar el maíz de manera integral. Quiñoi lo definió como “un monográfico sobre el cultivo del maíz”, con contenido sobre semilla, fertilización, fitosanitarios y momento óptimo de recogida.

Fernando Garrachón (Lidea) valoró especialmente ese contacto directo con el campo y con los ganaderos: “Nos permite proximidad, hablar con los clientes y mostrarles el producto”. Ese diálogo, remarcó, también les aporta información útil para ajustar futuras recomendaciones y seguir afinando la adaptación varietal.

Por parte de FMC, Marcos Fernández, destacó el trabajo conjunto con la distribución durante el evento: “Acompañamos a nuestros distribuidores, en este caso Soaga, con su equipo técnico”, para mostrar soluciones de pre y postemergencia, herbicidas e insecticidas, y acercarlas tanto a profesionales como a gente joven vinculada al campo.